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Muere un joven en un enfrentamiento entre chiíes y la policía en Arabia Saudí

Las nuevas protestas se producen en un contexto regional especialmente delicado por las tensiones con Irán, al que Riad acusa de alentar las protestas chiíes

Un joven ha resultado muerto y otros tres heridos en Arabia Saudí, durante un nuevo enfrentamiento entre manifestantes chiíes y policías en la Provincia Oriental, según fuentes oficiales y de la oposición. Sin embargo el relato de lo ocurrido difiere. Más allá del incidente concreto, las nuevas protestas se producen en un contexto regional especialmente delicado por las tensiones con Irán, al que Riad acusa de alentar las protestas chiíes.

Los activistas chiíes del reino aseguran sin embargo en su web rasid.com que las fuerzas de seguridad dispararon indiscriminadamente contra los manifestantes en la localidad de Awamiya después de que algunos lanzaran piedras a un coche de policía el jueves por la noche. También incluyen una fotografía del fallecido, al que identifican como Esam Mohamed Abu Abdalá, de 22 años.

Un comunicado del Ministerio del Interior, difundido por la agencia oficial SPA, afirma que la patrulla fue atacada con cócteles Molotov y su vehículo se incendió. “Cuando trataban de apagar el fuego, fueron objeto de disparos y respondieron como lo requería la situación”, defiende el texto, según el cual dos personas involucradas en el tiroteo resultaron heridas y una de ellas murió en el hospital poco después.

Además de en Awamiya también hubo protestas antigubernamentales en otras localidades de esa región como Chuika, Al Qadih y Sihat. Desde marzo del año pasado, se repiten las manifestaciones que reclaman “la liberación de los presos políticos” y “reformas que pongan fin a la discriminación” de los chiíes, dos millones entre los 19 millones de saudíes. La mayoría de ellos se concentran en dos oasis de la Provincia Oriental, Qatif (al que pertenece Awamiya) y Al Hasa.

En dos de los episodios más graves cuatro personas resultaron muertas en noviembre en Qatiz y otras 14 heridas en octubre en Awamiya, históricamente un semillero de las reivindicaciones chiíes. De los 385 detenidos durante las protestas de 2011, aún permanecen en la cárcel unos sesenta. Pero a principios de este año, las autoridades difundieron una lista de otros 23 a los que buscan por su implicación en los disturbios y actuar “al servicio del extranjero”, en una poco velada referencia a Irán.

Las autoridades saudíes, que siguen una de las ramas más rigoristas del islam suní, acusan a la República Islámica, convertida en bandera del chiísmo político, de intentar desestabilizar las monarquías árabes ribereñas del Golfo movilizando a sus minorías chiíes. El Gobierno de Teherán rechaza esas alegaciones, pero desde sus canales de televisión por satélite, Al Alam (en árabe) y PressTV (en inglés) no pierde la ocasión de azuzar el conflicto.