Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

El capitán del 'Costa Concordia' admite que el naufragio fue un error suyo

Se suspenden las labores de rescate por el movimiento del barco

El balance provisional de víctimas es de 11 muertos y 22 desaparecidos

La policía acompaña a Francesco Schettino a su casa en Meta di Sorrento. AP

El capitán de la nave Costa Concordia, Francesco Schettino, ha admitido a la policía que el accidente se debió a un error suyo, según indica la BBC citando un documento filtrado de la investigación. Schettino ordenó que el buque se diera la vuelta "demasiado tarde", según fuentes judiciales. "Conocía muy bien las profundidades de la zona", ha explicado.

El martes, Schettino fue puesto bajo arresto domiciliario. "Imprudente, incapaz y fuera de quicio". Valeria Montesarchio, la juez de Grosseto, califica así la conducta del capitán. La magistrada ha permitido que Schettino vuelva con su familia, cerca de Nápoles, porque opina que es improbable que se fugue, en contra de lo que sostienen los fiscales. "Schettino se quedó en la costa de la isla de Giglio toda la noche, viendo cómo se hundía el Concordia", dijo Montesarchio. Si no huyó en aquellos momentos, cuando el desastre asumía proporciones cada vez más dramáticas, es improbable que lo haga ahora.

Las labores de búsqueda de los desaparecidos en el crucero Costa Concordia fueron suspendidas  a primera hora de la mañana del miércoles debido al deslizamiento de la nave. El barco se encuentra apoyado a estribor sobre unas rocas y los servicios de rescate temen que pueda caer y sumergirse por completo en el mar. Por otra parte, el casco del barco ha devuelto otros cinco cuerpos, con lo que ya asciende a 11 el número de víctimas del naufragio. Se trata de un balance aún aproximado: la lista de los desaparecidos —obtenida tras comparar el registro de quienes embarcaron en Civitavecchia y el de las personas salvadas por los guardacostas en la madrugada del sábado— es “poco precisa”, según admitió la capitanía italiana.

Oficialmente hay 22 personas desaparecidas, mientras que el diario turinés La Stampa habla de una lista secreta de la Delegación de Gobierno de Grosseto con 40 nombres. Transcurridas ya varias noches desde el desastre, la confusión es total e inexplicable.

Los buzos de la Guardia Costera localizaron los cadáveres de una mujer y cuatro hombres, de entre 50 y 60 años, como explicó Filippo Marini, comandante y portavoz del cuerpo. Flotaban en la parte trasera de la embarcación, en una zona completamente sumergida y en un punto muy cercano a donde el domingo fue recuperado el cuerpo del mallorquín Guillermo Gual, de 68 años, única víctima española. Como él, el último grupo de víctimas había seguido el protocolo: todos se habían puesto el chaleco salvavidas y habían acudido al punto de encuentro en caso de emergencia. Iban camino de lo que creían su salvación.

Cargas explosivas

Los equipos de rescate siguen con su labor alrededor del crucero. Efectivos de la Marina Militar han utilizado pequeñas cargas explosivas adosadas al casco, para poder acceder al interior del buque con más rapidez. Hay que darse prisa: el mar empieza a mover el enorme esqueleto.

A la preocupación de recuperar todas las víctimas, se añade la de evitar un desastre ecológico: El Costa Concordia, que había zarpado apenas dos horas y media antes del accidente, guarda en sus bodegas casi 2.400 toneladas de fuel. El lunes. los guardacostas notaron las primeras manchas de lo que parece fuel a su alrededor.

Mientras el Gobierno italiano se dispone a declarar el estado de emergencia y limitar el tráfico en la zona del desastre. El Ministerio de Medio Ambiente ha construido un cinturón de seguridad que rodea el crucero 900 flotadores que absorben eventuales salidas de carburante. Sin embargo, detalló el ministro Corrado Clini, es Costa Cruceros quien tiene que encargarse de vaciar los depósitos de su nave.

La empresa ha emitido este miércoles un comunicado en el que asegura que está contactando con todos los pasajeros que viajaban a bordo del Costa Concordia "para asegurarse de que se encuentran bien tras haber vuelto a casa y para confirmarles que recibirán un reembolso por el precio del crucero y por todos los gastos materiales relacionados". Costa Cruceros asegura también estar en contacto con las asociaciones de consumidores "para determinar las indemnizaciones" por el siniestro.