Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Islamistas de Nigeria y miembros de Al Qaeda se unen a los rebeldes de Malí

Al menos un centenar de miembros de la secta nigeriana Boko Haram llegan a la ciudad de Gao

Manifestación en Bamako contra la división de Malí. Ampliar foto
Manifestación en Bamako contra la división de Malí. EFE

La Corte constitucional de Malí ha designado presidente interino a Dioncounda Traoré, presidente del Parlamento. Sin embargo, mientras la política maliense da los primeros pasos hacia la organización de elecciones presidenciales, al norte del país llegan refuerzos para los grupos islamistas. En la ciudad de Gao fuentes locales aseguran haber visto miembros de la secta nigeriana Boko Haram y de Al Qaeda junto a los rebeldes tuareg que controlan la localidad. 

El actual presidente del Parlamento será investido este jueves como jefe de Estado para que dirija un Gobierno interino, han asegurado fuentes de la Corte constitucional. Su presidencia había sido acordada entre la Junta militar que el pasado 22 de marzo derrocó al anterior presidente, Amadou Toumani Touré, y mediadores de África Occidental. El expresidente había dimitido el domingo para dar comienzo al traspaso de poder de los golpistas a los civiles. Así, la Corte ha podido constatar formalmente este martes el vacío de poder en la presidencia y ha encargado a Traoré la formación de un Gobierno interino. 

Tras su investidura Traoré deberá nombrar un primer ministro que formará un nuevo ejecutivo y organizará elecciones en un plazo de 40 días. La celebración de los comicios, sin embargo, puede que se retrase debido a la inestabilidad y la violencia.

Entre las prioridades del nuevo primer ministro estará hacer frente a la crisis de los independentistas tuareg en el norte de Malí, que el pasado viernes declararon la independencia de la región de Azawad. Precisamente por la incapacidad del Ejército de hacer frente a los rebeldes tuvo lugar el golpe militar del pasado 22 de marzo.

Desde la semana pasada, y debido al vacío de poder en Bamako, el control del norte del país se encuentra repartido entre los independentistas tuareg y varios grupos islamistas, apoyados a su vez por miembros de Al Qaeda. Testigos aseguran, además, que a la ciudad de Gao han llegado al menos "un centenar" de miembros de la secta Boko Haram, conocida por sus sangrientos ataques en Nigeria. 

Al menos 2.000 malienses se han manifestado este martes en la capital, Bamako, contra la rebelión tuareg en el norte del país y para denunciar un conflicto que ha obligado a más de 200.000 personas a abandonar sus casas. "Cuando fueron tomadas las ciudades de Kidal, Tombuctú y Gao se destruyó casi todo: hospitales, centro médicos y abastecimiento de agua (...). Pedimos que la comunidad internacional lleve a cabo su obligación de asegurar el territorio maliense", ha dicho Mamadou Dioura, uno de los organizadores de la protesta.