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Merkel: “Creo que Grecia va a respetar sus compromisos”

El ministro de Exteriores, Guido Westerwelle, insta a seguir con el ajuste fiscal para seguir en el euro independientemente del resultado electoral

La UE y EE UU urgen a una rápida formación de Gobierno

Guido Westerwelle durante una conferencia de prensa el 11 de junio.
Guido Westerwelle durante una conferencia de prensa el 11 de junio. AFP

"Creo que Grecia va a respetar sus compromisos". Así ha saludado Angela Merkel la victoria de Nueva Democracia, partidaria de cumplir con el memorandum impuesto por la troika tras felicitar telefónicamente a Andonis Samarás. Horas antes, el ministro de Exteriores, Guido Westerwelle, ya había dado señales de apoyo a Grecia al ofrecer a su futuro Gobierno “volver a hablar de los plazos” de sus programas de austeridad. Poco después de que cerraran los colegios electorales helenos, el ministro había explicado en la televisión alemana que el Gobierno alemán “no aceptará que sean declaradas nulas” las duras condiciones de los acuerdos cerrados entre Grecia, Europa y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para el rescate de su economía.

Desde que los primeros datos del recuento empezaron a circular, el Gobierno alemán, por boca de su ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, mostró su satisfacción porque los griegos se inclinasen por un partido defensor del memorandum. "Si los resultados preliminares se confirman, Nueva Democracia debería obtener el mayor número de asientos en el nuevo parlamento. El Gobierno federal alemán consideraría este resultado como la decisión de los electores griegos de continuar con la puesta en marcha de las reformas económicas y fiscales profundas en el país".

En el seno de la Unión Europea la sensación tras la victoria de Nueva Democracia también es de alivio generalizado. José Manuel Durao Barroso y Herman Van Rompuy han emitido un comunicado conjunto expresando su respeto a la "elección democrática" del pueblo griego y deseando que se forme un Gobierno "rápidamente". "Mantendremos nuestro apoyo a Grecia como miembro de la UE y del euro" señalan los mandatarios en el texto.

A la urgencia también ha llamado EE UU que ha pedido una rápida formación de Gobierno tras las elecciones. "Esperamos que estas elecciones conduzcan rápidamente a la formación de un nuevo Gobierno que pueda hacer avances oportunos en los retos económicos que enfrenta el pueblo griego", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, en un comunicado. "Como han dicho el presidente Obama y otros líderes mundiales, creemos que nos interesa a todos que Grecia se mantenga en la zona euro al tiempo que respetamos su compromiso de reforma" añade el texto en el que se elogia al pueblo griego por votar "en un momento tan difícil".

Alemania ofrece más tiempo a Grecia

En la entrevista televisiva concedida por la tarde, Westerwelle había asegurado que Alemania “ha demostrado su solidaridad con Grecia en el pasado y sigue dispuesta a ser solidaria”. Según explicó en un horario de gran audiencia, “no habrá cambios sustanciales” en las imposiciones de austeridad a Grecia. Su Gobierno, dijo el jefe de la diplomacia alemana, “quiere que Grecia permanezca en la Eurozona”, pero “no podemos retener a alguien que se está deseando irse”.

El liberal Westerwelle (FDP) argumentó que “si ahora permitimos que Grecia se salte las condiciones que aceptaron en el pasado, nos arriesgamos a crear un problema con los otros socios europeos que sí se están esforzando y trabajando duro en sus reformas”. Añadió Westerwelle que “no se trata solo de que ahorren, sino de sentar las bases para el crecimiento y la competitividad”. Porque Alemania, considera, “no sería capaz, ni quiere, ni puede” responder por las deudas de todo el continente.

Preguntado por “el tiempo que le queda a Europa para arreglar el problema”, Westerwelle dijo que se teme sea menos de tres meses. “Tenemos que darnos prisa en actuar”. Se refería a los países “que tienen que aplicar sus programas de reforma”. El Gobierno alemán y la Unión Europea “han hecho todo lo que está en sus manos” para salir de la situación. “Nadie puede decir que Alemania sea poco solidaria; hemos puesto más de 40.000 millones solo en los rescates griegos, dinero del contribuyente alemán por el que alguien podría dar las gracias”.

También habló el presidente del Parlamento Europeo, el socialdemócrata Martin Schulz (SPD), que se dijo convencido de que ni siquiera un Gobierno de la plataforma de izquierda Syriza anularía los acuerdos para el rescate, “no podría, porque tampoco encontraría un socio de Gobierno para esa decisión”. Schulz recordó que los griegos tienen “una semana para formar un nuevo Gobierno, según su Constitución”. Antes de conocerse los resultados consideró el alemán que el jefe de Syriza Alexis Tsipras “siempre ha dejado una puerta abierta” a asumir el Gobierno sin anular las condiciones que impone el doble rescate. “Lo que quiere es que se suavicen”.

En paralelo, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) se colocó este domingo en el bando de los partidarios de permitir a Atenas renegociar un rescate que ha hundido al país en la recesión y ha disparado el paro por encima del 20%.

Su secretario general, el mexicano Ángel Gurría, cree muy probable que el Gobierno que salga de las urnas pretenda aflojar las duras condiciones impuestas por la UE y el FMI. “Si esta es la condición para que Grecia siga en el euro, habría que escuchar”, dijo Gurría en una entrevista el día antes de la reunión del G-20 que el lunes comienza en la localidad mexicana de Los Cabos.

Las palabras de Gurría se unen a una corriente de opinión cada vez más extendida. La versión alemana del Financial Times informaba esta semana de que la Unión Europea planea relajar las políticas de austeridad que acompañan al préstamo de 130.000 millones de euros concedido a Atenas, fuera cual fuera el resultado de las elecciones.

Con este paso, las autoridades europeas trataban también de dar un balón de oxígeno a los dos partidos que han dominado el país desde la restauración de la democracia en 1975 —el conservador Nueva Democracia y el socialista Pasok—, con la esperanza de aumentar sus posibilidades de victoria electoral.

“Haremos todo lo que esté en nuestra mano para que Grecia siga en el euro siempre que respete sus compromisos”, dijo esta semana el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy. Sin embargo, fuentes comunitarias citadas por Financial Times Deutschland, señalan que Bruselas está dispuesta a conceder más libertad de acción al Gobierno heleno pese a que las reformas pactadas van por muy mal camino.

La renegociación del acuerdo tiene una clara enemiga: Angela Merkel. La canciller alemana se opone con uñas y dientes a cualquier medida que suponga ceder en el camino de la austeridad y de las reformas estructurales. “Las condiciones ya aprobadas no pueden cuestionarse”, aseguran fuentes de su Gobierno, que sin embargo admitirían “estímulos adicionales” si Atenas cumple.

Frente a los expertos que pronostican repercusiones catastróficas si finalmente se consuma la ruptura del euro, ayer salió una voz discordante. El premio Nobel de Economía del año pasado, Thomas Sargent, no cree que esta posibilidad suponga necesariamente el fracaso de la moneda única. Según dijo a la agencia Efe, no descarta incluso que pueda suceder que el euro termine fortaleciéndose.

Pero para decidir si planta cara a Europa y en qué términos lo hace, lo que Grecia necesita urgentemente es un Gobierno.

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