Un juez emite una orden de detención contra Teodorín Obiang en Francia

La justicia francesa investiga desde hace año y medio al hijo del presidente de Guinea Ecuatorial, por un caso de corrupción

Teodoro Obiang hijo, en Bata el pasado enero. AFP

Los jueces encargados del proceso abierto en París contra varios dictadores africanos por adquisición de bienes con dinero procedente de la corrupción han emitido este viernes una orden de arresto contra Teodorín Obiang, de 43 años, vicepresidente e hijo del presidente de Guinea Ecuatorial. Teodorín había sido convocado el miércoles a un interrogatorio judicial por las autoridades financieras francesas, pero no se presentó. Los jueces sospechan que el joven Obiang, conocido como TNO por sus iniciales, ha cometido cuatro delitos: desvíos de fondos públicos, blanqueo, abuso de bienes sociales y abuso de confianza.

Los jueces han rechazado además devolver los 14 coches de lujo que requisaron en la mansión parisiense de Teodorín en octubre de 2011, valorados en más de 5 millones de euros. Aquella operación antecedió a otra, más espectacular aún, realizada en el edificio de 5.000 metros cuadrados y seis plantas situado en la avenida Foch, a 150 metros del Arco de Triunfo, donde la policía se incautó de varios contenedores de muebles y objetos de arte valorados en una quincena de millones de euros.

La mansión, que Teodorín compró a mediados de esta década, vale al precio actual de mercado en París un mínimo de 70 millones de euros. Malabo reivindica que es una residencia oficial del Gobierno porque Teodorín fue nombrado delegado adjunto del país ante la UNESCO, aunque según fuentes judiciales nunca apareció por el organismo de la ONU. Dentro de unos días, el 17 de julio, la UNESCO debe fallar el premio a la investigación científica financiado con tres millones de dólares por Guinea Ecuatorial. El galardón se llamaba inicialmente Teodoro Obiang y fue cambiado de nombre para tratar de rebajar la polémica. Ahora se llama Premio Unesco-Guinea Ecuatorial.

Exministro de Agricultura del Gobierno de Malabo, Teodorín ha sido ascendido hace poco por su padre al cargo de vicepresidente, y la colonia europea que vive en Guinea cuenta con que será el sucesor de Teodoro Obiang cuando este muera. Pero su vida desordenada y nómada, y su gusto por el dinero líquido, los coches, la ropa y las casas más costosas le ha convertido en diana de investigaciones judiciales a ambos lados del Atlántico.

El 11 de junio, el Departamento de Justicia estadounidense publicó un auto que amplía su denuncia contra Teodorín, y le acusó de haber desviado decenas de millones de dinero público inflando los precios de contratos de construcción. En diez años, afirma el documento, Teodorín gastó 300 millones de euros en cuatro continentes, una cifra muy superior a la de los negocios que puede realizar con sus compañías madereras.

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