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Rusia y China defienden que la condena de la ONU crispará más el conflicto sirio

La Asamblea General de la ONU criticó ayer al Consejo de Seguridad por inoperante en Siria

Después de abrir una crisis en el seno de Naciones Unidas por sus vetos a una resolución de condena al régimen sirio de Bachar el Asad por la represión gubernamental siria, Rusia y China criticaron duramente el viernes el último dictamen de la Asamblea General que “deplora” la incapacidad del Consejo de Seguridad de llegar a un consenso. Tres veces han censurado en el pasado Rusia y China otras tantas resoluciones en el Consejo, que hubieran sancionado al régimen de Asad por una matanza que acumula ya 20.000 muertos, según los opositores.

“En un tiempo en el que el Consejo de Seguridad aun está tratando el asunto, es inapropiado y contrario a la Carta de Naciones Unidas [el tratado fundacional del organismo] someter a votación una resolución de ese tipo”, dijo en conferencia de prensa Vitaly Churkin, embajador de Siria ante la ONU. Además, dijo que aquellos que redactaron la resolución, especialmente Arabia Saudí y Catar, están enviando paralelamente “mercenarios y armamento” a los rebeldes, a los que él y el resto del régimen sirio se refieren como “terroristas”.

Antes de la votación del viernes, Churkin pronunció un duro discurso de crítica a las potencias occidentales y los países de la Liga Árabe que apoyaron la resolución. “Tras la fachada de esta retórica humanitaria, esta resolución esconde un apoyo flagrante a la oposición armada”, dijo. Posteriormente, añadió, ante los periodistas: “La delegación rusa deplora la adopción de esta resolución, que sólo exacerba las vías de enfrentamiento para solucionar la crisis siria”.

China, el otro valedor de Siria en el Consejo de Seguridad -el único órgano de la ONU que puede aplicar sanciones y abrir la vía a intervenciones armadas- también criticó la resolución de la Asamblea General. “Este tipo de presión en solo una de las partes no va a ayudar a solucionar el problema sirio”, aseguró el embajador Wang Min, de China. “Por el contrario, va a descarrilar la solución política a una solución de la crisis, va a causar un aumento del caos y va a provocar que la crisis se extienda a otros países en la región”.

China y Rusia defienden la versión del régimen sirio de que se ha visto acosado por una serie de grupos armados entre los que hay numerosos operativos terroristas, simpatizantes de Al Qaeda. Aun a día de hoy, ambos países siguen defendiendo que buscan una solución política al conflicto. El jueves, Kofi Annan, el mediador elegido por la ONU y la Liga Árabe, presentó su dimisión, que será efectiva a finales de agosto. Reconocía de ese modo el fracaso de su plan de paz, que era, para muchos en la ONU, la última esperanza para darle una solución realmente política a la revuelta.