Las encuestas acortan la ventaja de Chávez sobre Capriles

El último sondeo otorga un 49,3% de los votos a Chávez y un 47,2% al opositor Capriles

El candidato opositor Henrique Capriles en acto de campaña en Santa Lucía, en el Estado Miranda (Venezuela). EFE

Ambos candidatos hacen planes sobre lo que harán tras las presidenciales del 7 de octubre próximo en Venezuela. Hugo Chávez, aspirante a una cuarta reelección consecutiva, ya se debate entre postularse o no en el 2019 para otro periodo de seis años. Henrique Capriles, líder de la oposición, dice que ese día “bailará” por las calles del país para celebrar el triunfo “del bien sobre el mal”. Las encuestas más recientes indican que hay un empate en la intención de voto a favor de los dos y con ello, también parecen estar igualadas las posibilidades de que cada uno haga sus proyectos realidad.

Chávez dice sentirse revitalizado. Hace poco más de un año, en junio de 2011, el presidente venezolano anunció que padecía cáncer y, a partir de entonces, fue sometido a tres cirugías. Los detalles del diagnóstico —dónde estaban alojados los dos tumores malignos que le fueron extirpados y cuánto había avanzado la enfermedad— nunca fueron revelados, pero el mismo Chávez admitió que su estado salud le obligaría a bajar el ritmo de sus actividades y que seguramente le impediría gobernar más allá del año 2019.

Pero desde que comenzó la campaña, el 1 de julio, encaramado sobre la plataforma de un camión que lo ha paseado por al menos seis de las capitales más grandes del país, su idea de permanecer indefinidamente en el poder ha cobrado nueva fuerza. “Yo quisiera llegar a viejo y retirarme por allá, por una sabana a la orilla de un río. (…) Pero ustedes dirán si algún día me liberan de nuevo para volar libre otra vez por allí o si aquí tengo que quedarme rodilla en tierra con ustedes hasta el último día de mi vida”, dijo el sábado a sus seguidores, reunidos en un mitin en Ciudad Guayana, en el suroriente del país.

El presidente “sueña” con dejar el poder en 2019, si el pueblo lo “libera”

Durante las últimas dos semanas, Chávez ha procurado ganarse la confianza de la clase media, que mayoritariamente se identifica con la oposición, ofreciéndoles mejoras en los servicios y subsidios para la compra de casas. Henrique Capriles, mientras tanto, trata también de ganar votos en el terreno donde el presidente venezolano es más fuerte: la Venezuela profunda, rural, las barriadas más pobres del país.

Desde el 1 de julio, Capriles ha recorrido 162 pueblos y pequeños caseríos para pedir el voto casa por casa. El sábado visitó tres poblaciones de Miranda, el Estado capitalino donde fue electo gobernador con el 53% de los votos en 2008 y una de las plazas electorales más grandes del país. “En Miranda demostramos cómo desgobiernan los rojos y cómo gobierna el progreso. El pueblo vencerá la sombra del miedo y Venezuela encontrará el progreso”, dijo Capriles durante una asamblea de ciudadanos en el pueblo de Yare, donde aún funciona la cárcel en la que Hugo Chávez permaneció dos años preso, tras liderar el fallido golpe de Estado del 4 de febrero de 1992 contra el Gobierno de Carlos Andrés Pérez.

La encuesta más reciente de la firma venezolana Varianzas, publicada el pasado viernes, indica que ha mermado la ventaja que mantenía Chávez sobre Capriles y que, al día de hoy, existe un “empate técnico” entre ambos candidatos. De acuerdo con este sondeo, efectuado entre el 2 y el 15 de agosto entre 2.000 electores, si las elecciones fuesen esta semana Chávez obtendría un 49,3% de los votos y Capriles un 47,2%; un 3,5% de los encuestados aún no sabe por cuál de los candidatos votará. Hace poco menos de dos meses, la misma empresa calculó que Chávez tenía una ventaja de 4,3 puntos sobre Capriles. En el mismo periodo, otras encuestadoras —Datanálisis, Instituto Venezolano de Análisis de Datos— otorgaban a Chávez entre un 10% y un 20% por encima de Capriles.