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Obama advierte de que usará la fuerza contra Siria si emplea armas químicas

El presidente dice que el uso de esos arsenales supondría traspasar "un límite"

El presidente norteamericano, Barack Obama, lanzó este lunes un duro mensaje de advertencia al régimen sirio, al asegurar que el uso de armas químicas por parte del Gobierno de Bachar el Asad supondría traspasar “un límite” y llevaría al empleo de la fuerza por parte de Estados Unidos. Hasta la fecha, EE UU ha buscado una solución diplomática al conflicto, mediada en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, donde se ha encontrado reiteradamente con el veto y la oposición activa tanto de Rusia como de China.

“Se lo hemos dejado muy claro al régimen de El Asad y a otros actores en la región. Para nosotros se llegaría a un límite si empezamos a ver movimiento o uso de armas químicas. Eso haría cambiar mis cálculos”, dijo el presidente en conferencia de prensa en la Casa Blanca. “Estamos controlando la situación de forma muy cuidadosa. Y tenemos preparados una serie de planes de contingencia”, añadió el presidente, que dijo que el de las armas químicas “es un elemento decisivo”. “Habrá enormes consecuencias si vemos que las armas químicas son utilizadas”, reiteró.

“Se lo hemos dejado muy claro al régimen de Asad y a otros actores en la región. Para nosotros se llegaría a un límite si empezamos a ver movimiento o uso de armas químicas. Eso haría cambiar mis cálculos”

Barack Obama

Obama aclaró en esa rueda de prensa que no ha autorizado hasta la fecha ningún tipo de acción armada en Siria de forma secreta. En los pasados meses, el presidente firmó una orden ejecutiva (decreto), que la Casa Blanca mantuvo en secreto, según la cual autorizó a la CIA y otras agencias de inteligencia a prestar ayuda a los rebeldes sirios. Esa orden no contemplaba, de forma explícita, el envío de armas. La existencia de esa orden ejecutiva no se conoció hasta principios de agosto.

Las de este lunes fueron las advertencias más duras contra el régimen de El Asad lanzadas por el presidente norteamericano hasta la fecha. En julio, Obama había pedido al presidente sirio que no cometiera el “trágico error” de emplear armas químicas porque aquello le obligaría a rendir cuentas ante la comunidad internacional. Incluso Rusia, aliado tradicional de Siria en Oriente Próximo, ha advertido veladamente a Damasco en contra del uso de esas armas.

La Casa Blanca estudió en julio si debería permitirle a Israel destruir los arsenales de armas químicas de Siria en caso de que el régimen quedara al borde del colapso. El Gobierno de El Asad dispone de amplias reservas de gas sarín y mostaza y de cianuro, almacenados en instalaciones que podrían ubicarse en las localidades de Homs, Palmira, Hama, Latakia y Al Safir, según los analistas. Israel ha expresado su temor, a través de su ministro de Defensa, Ehud Barak, a que esos arsenales acaben en manos de la micilia chiita Hezbolá o de algunos grupos yihadistas que se han infiltrado entre los grupos opositores.

El conflicto sirio comenzó en marzo de 2011. La cifra de fallecidos por la campaña de represión gubernamental oscila entre los 18.000 que mantiene la ONU o los 23.000 que estiman los grupos opositores. EE UU y sus socios occidentales ha propuesto que el Consejo de Seguridad emita una condena al régimen y amenace con el uso de la fuerza, canalizado a través de la OTAN, si no desiste de la violencia contra los manifestantes.

Los observadores militares de la ONU abandonaron este lunes Damasco, al término de una misión de cuatro meses en la que deberían haber supervisado la implantación del plan de paz pactado con El Asad por el mediador Kofi Annan. Este abandonó ese cargo el 2 de agosto, admitiendo el fracaso de esa hoja de ruta, que pasaba por una retirada del ejército gubernamental de los centros de población y por la instauración de un Gobierno de transición. A Annan le sustituye como mediador el exministro argelino de Relaciones Exteriores, Lakhdar Brahimi.