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Guerra civil en Siria

Francia financia el brazo civil de los rebeldes sirios

La ayuda llegará a comités civiles que gestionan los territorios liberados

Imagen de la agencia siria Sana de un coche bomba en Mazzeh, Damasco, ayer.
Imagen de la agencia siria Sana de un coche bomba en Mazzeh, Damasco, ayer. AFP

Los hay que aún tratan de saber cómo rematar la revolución siria. Y luego está París, que piensa ya en el día de mañana. El Gobierno de François Hollande ha dado una vuelta de tuerca más en su apoyo decidido y explícito a la caída del régimen de Bachar el Asad y ha comenzado a enviar fondos a algunos de los comités civiles que gobiernan las zonas liberadas y bajo el mando del Ejército Libre de Siria (ELS). Hasta hoy, la ayuda se había ceñido a asistir a las organizaciones humanitarias que trabajan en la crisis abierta hace 18 meses y a aportar su granito en el cuidado de los refugiados que atraviesan la frontera (235.000 desde marzo de 2011). Ahora, Francia financiará directamente al brazo civil de los rebeldes, una medida que, de forma oficial, ningún país ha adoptado por el momento.

El ministro de Exteriores francés, Laurent Fabius, lo expresó con estas palabras el pasado 30 de agosto, en el Consejo de Seguridad de la ONU: “Hemos decidido […] intensificar nuestro apoyo a las redes de solidaridad locales que trabajan sobre el terreno y preparan la Siria de mañana […] Un número creciente de pueblos, ciudades y regiones se han liberado del yugo del régimen de El Asad y han empezado a organizarse […] El presidente Hollande ha anunciado esta semana nuestra decisión de asistir directamente a los comités de la resistencia que gestionan las zonas liberadas”. Ese mismo día, Fabius informó de que París gastaría otros cinco millones de euros en Siria, pero se desconoce por el momento si esta cantidad es la que irá a parar de forma íntegra a los comités civiles.

Según detalló este miércoles la agencia Reuters, la nueva estrategia francesa arrancó ya el pasado viernes y llegará a cinco autoridades locales en las provincias de Alepo, Idlib, en la franja este del país, y Deir al Zor, en el oeste. Una de las localidades a cuyo primer gobierno de posguerra contribuirá Francia es Tel Rifat, a 30 kilómetros de la ciudad de Alepo. Antes de la batalla que dio el control de la zona al ELS, Tel Rifat contaba con 25.000 habitantes. Ahora, como reconoció recientemente en una charla Emad Diwan, miembro del comité civil, el 70% de la población ha huido. “Estamos esperando a un Gobierno transitorio”, admitió Diwan, electricista de 37 años. Mientras llega, él y otros compañeros del brazo civil del ELS son quienes atienden las necesidades básicas de sus vecinos: alimentos, sanidad, electricidad, agua… Y es ahí adonde irán a parar, si siguen los cauces adecuados, los fondos franceses.

Tel Rifat es un ejemplo de esa tierra “liberada del yugo de El Asad” que ponía Fabius en la ONU. Pero eso no quita que a diario, la aviación siria deje caer sus bombas en las afueras o interior de la localidad. Y tampoco que vayan a ser solo civiles los que gestionen el paquete financiero llegado de París, otrora metrópolis de la Siria colonial. El ELS sigue siendo el mando superior y a él deben reportar los comités civiles. El buen uso de los fondos será, por tanto, uno de los grandes retos que la ofensiva diplomática francesa tendrá enfrente.

Francia ha dado en cualquier caso un paso adelante en la revolución siria. Estados Unidos y Reino Unido han comprometido ayudas millonarias, generalmente en material médico y de comunicación, con una clara inclinación al bando rebelde. Pero nunca han utilizado la vía directa que ahora ha cogido París. La UE anunció este viernes precisamente una nueva partida de 50 millones en ayuda humanitaria dirigida a la población civil, que se unirán a los otros 150 millones gastados hasta hora (incluida la ayuda directa de los países miembros).