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La ofensiva del régimen expulsa a los rebeldes fuera del sur de Damasco

El Ejército Libre de Siria toma el control de un nuevo puesto junto a la frontera de Turquía

Amnistía Internacional denuncia el ataque indiscriminado contra los alzados en el este del país

Una familia lamenta el bombardeo de Sheikh Fares (Alepo).
Una familia lamenta el bombardeo de Sheikh Fares (Alepo). AFP

Los barrios del sur de Damasco continuaron siendo el miércoles escenario de cruentos enfrentamientos entre los rebeldes sirios y las fuerzas del régimen de Bachar el Asad. Los cuerpos de una veintena de civiles fueron encontrados en el distrito de Hajar el Asuad, según activistas de la zona, que igualmente informaron de varias explosiones en el distrito de Qudsaya, las cuales provocaron “multitud de víctimas”. En la mañana de ayer, los rebeldes admitieron que habían tenido que retirarse de estos barrios. Aun así los bombardeos continuaron.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, (OSDH) grupo activista con sede en Londres, al menos 11 personas murieron en Jobar, otro de los distritos de Damasco. Las víctimas civiles fueron ejecutadas una vez detenidas por las fuerzas del régimen. La misma organización también informó de constantes bombardeos en otras provincias como Hama o Idlib, en los que al menos otras dos personas murieron.

Por otro lado, el Ejército Libre Sirio (ELS) se hizo con el control total del puesto fronterizo de Tel Abiad, en el este de la línea que separa Siria y Turquía.

Según cálculos de la organización de derechos humanos Amnistía Internacional (AI) publicados ayer en un comunicado, durante la primera quincena de septiembre han muerto 166 civiles asesinados (entre ellos 48 niños y 20 mujeres) en las provincias de Idlib y Hama por los bombardeos del Ejército sirio.

Esta última ofensiva coincidió con la visita a Damasco del ministro de asuntos exteriores iraní, Ali Akbar Salehi, quien llegó procedente de una reunión del llamado Grupo de Contacto (Egipto, Turquía, Arabia Saudí e Irán) celebrada en El Cairo. Antes de salir para Siria, Salehi enfatizó que estos cuatro países tienen “un gran papel” que jugar en la resolución de la crisis siria. En este sentido, el presidente del Consejo Nacional Sirio (principal organización que vertebra a los grupos opositores en el exilio), Abdul Baset Sieda, apuntaba al diario árabe londinense Al Hayat, que “Irán es parte del problema”, y solicitó que la sea excluida de las negociaciones.

Por otra parte, un ex-alto mando de las Fuerzas Armadas sirias declaró a The Times que el Gobierno podría llegar a utilizar armas químicas contra Alepo en el caso de que no logre doblegar la resistencia con medios convencionales. “Mantuvimos varias reuniones en las que discutimos sobre las armas químicas, y sobre cómo y en qué zonas utilizarlas”, señalaba el Teniente General Adnan Silu. “Lo discutimos a modo de escenario de último recurso, para el caso de que perdiéramos el control de un área estratégica como Alepo”, añadía este militar que desertó hace tres meses cruzando la frontera turco-siria.