Romney, su esposa junto a Ryan y su mujer, en Boston. / CJ GUNTHER (EFE)

Barack Obama consiguió frenar el avance de las tropas republicanas cuando éstas, tras dos años de una frenética ofensiva, estaban ya a punto de tomar el castillo. Ahora, no solo replegado, sino en desbandada, sin jefe ni estrategia para un contraataque, el ejército conservador retira a sus cadáveres y trata de sanar a sus heridos en este Waterloo del 6 de noviembre.

El Partido Republicano llegó a estas elecciones en medio de la euforia desatada por su triunfo en las legislativas de 2010, impulsado por la energía del Tea Party, un movimiento de ultra derecha, pero popular y carismático. Pese a disponer de un candidato que no satisfacía a la base más activa, consiguió unificarse en torno a la figura de Mitt Romney y, alentado por su comportamiento en el primer debate, confiaba en un triunfo que le diera el control absoluto de Washington después de haber conseguido el de la mitad del Congreso.

En cambio, recibió una derrota estrepitosa, no por los números, sino por su significado. Perdieron una gran parte de los candidatos del Tea Party, notoriamente aquellos que representaban a esa fuerza con mayor fanatismo. Y el partido, en su conjunto, quedó con el paso cambiado, sin saber si avanzar en la misma dirección en la que se ha movido en estos últimos años o dar un giro, y, en este caso, hacia dónde.

Una parte del partido estará tentada de descargar todas las culpas en Romney, la primera víctima fatal de este descalabro. El sector más conservador intentará demostrar que fue la indefinición del candidato, su falta de compromiso sincero con la ideología conservadora, la responsable de que no se recorriera el pequeño trecho que faltaba para la victoria.

Otra parte tratará, precisamente, de aferrarse a ese dato, la pequeña diferencia de votos entre Obama y Romney, para reconstruir fuerzas y recuperar la esperanza. Las elecciones muestran que el Partido Republicano cuenta, ciertamente, con una base electoral considerable. No es un partido muerto. Pero ese tramo de votos que le faltan para triunfar es, precisamente, el grupo de votantes con los que este conservadurismo se ha hecho irreconciliable: el centro.

Romney trató de dirigirse a ese grupo en la fase final de la campaña, pero resultó ser demasiado tarde. El partido, con ayuda de la hábil campaña demócrata, se había ganado ya una imagen extremista de la que le ha sido imposible separarse.

Los republicanos han desatado el pánico de los latinos con un mensaje racista, han creado preocupación entre las mujeres con su posición tan radical sobre el aborto y los anticonceptivos, han alejado a los jóvenes con su indiferencia sobre asuntos medioambientales y de igualdad de sexos y han perdido también votos de clase media con su hostilidad a la red social pública y a los impuestos para los ricos.

El Partido Republicano ha quedado convertido en el partido mayoritario de los hombres de raza blanca, el grupo que más retrocede en la evolución demográfica de este país.

Difícil saber quién puede sacarles de este atasco. Por el momento, su único líder visible es el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, que ha pasado dos años de calvarios tratando, sin éxito, de calmar a sus compañeros en el Capitolio.

Comentar Normas

Para poder comentar debes estar registrado en Eskup y haber iniciado sesión

Darse de alta ¿Por qué darse de alta?

Otras noticias

Avatar
Director de El País

Últimas noticias

Ver todo el día

El Betis sufre y goza

Rafael Pineda Sevilla

La apurada victoria del líder en el feudo del Alavés (1-2) mete mucha presión a Sporting y Girona, sus directos rivales por el ascenso, a nueve puntos con un partido menos

“México atraviesa una crisis nacional”

Jan Martínez Ahrens Guadalajara (México)

El arzobispo de Guadalajara, José Francisco Robles Ortega, presidente de la Conferencia Episcopal Mexicana asegura que “el Papa es impredecible”

Un escenario dantesco de bloques de hielo

Los testigos hablan de un leve temblor en el Everest, apenas unos segundos que se convirtieron en un infierno en la cima del mundo

EL PAÍS RECOMIENDA

El cine ‘online’ planta cara a la piratería en Europa

La recaudación por las películas en ‘streaming’ se multiplica por 10 en Europa

Por qué necesitamos ‘Juego de tronos’

La serie capta la fascinación y el miedo que hoy siente mucha gente

Lo más visto en...

» Top 50


Webs de PRISA

cerrar ventana