BP se declara culpable del vertido en el golfo de México y pagará 3.500 millones

La petrolera británica admite negligencia en el accidente que provocó la muerte a 11 empleados

Vista del incendio en la plataforma de BP. Reuters

El mayor vertido de la historia de Estados Unidos se ha sancionado también con la mayor multa de la historia del país. Dos años después del vertido de 4,9 millones de barriles de crudo al golfo de México, la petrolera británica BP aceptó este jueves declarase culpable de 14 cargos criminales, y pagar 4.500 millones de dólares (unos 3.500 millones de euros) en concepto de indemnización al Gobierno norteamericano. De ellos, 1.256 obedecen a una multa penal, la más alta en la historia de la justicia norteamericana. La Casa Blanca destinará la gran mayoría de ese dinero a programas de mejora medioambiental, según avanzó el Departamento de Justicia.

BP se declara culpable de 11 delitos por negligencia y fallos de seguridad en la plataforma de extracción de crudo Deepwater Horizon, en la cual una burbuja de metano provocó una explosión que mató a 11 trabajadores y dejó abierta una fisura en el pozo durante 86 días. La petrolera admite que interpretó de forma errónea las pruebas de seguridad efectuadas sobre la plataforma, y en concreto los exámenes de presión negativa sobre el pozo. El grueso de la indemnización, 2.394 millones de dólares, se pagará a la Fundación Nacional de Pesca y Vida Silvestre en un plazo de cinco años.

“No hay duda de que este anuncio histórico representa un paso adelante crítico, y pone de relieve la determinación del Departamento de Justicia de mantenerse del lado de las comunidades afectadas en el golfo de México”, dijo el fiscal general [ministro de justicia] Eric Holder en conferencia de prensa. “La resolución de hoy no supone el final de nuestros esfuerzos. De hecho, la investigación criminal sigue abierta, y seguiremos las pistas y perseguiremos cualquier delito sobre el que existan evidencias”.

Queda abierta una plétora de casos por la vía civil, a los que la empresa aun debe responder. Hasta la fecha, BP ha pagado 14.000 millones de dólares en labores de limpieza y reconstrucción, y ha establecido un fondo de 20.000 millones para indemnizar a los afectados, de los cuales solo ha empleado 9.000 millones. La petrolera da trabajo a unas 23.000 personas en EE UU.

Además, un gran jurado federal encontró pruebas suficientes para demandar a tres empleados de BP. Dos de ellos, supervisores que se hallaban en la plataforma cuando se incendió, y a los que se acusa de negligencia en la muerte de los 11 empleados. A otro empleado, un ejecutivo que abandonó la empresa, se le acusa de mentir a las autoridades policiales, al Gobierno federal y al Congreso sobre el ritmo al que el crudo emanaba de la fisura, con la intención de esconder el verdadero impacto medioambiental del accidente.

“Todos en BP sentimos profundamente las pérdidas humanas ocasionadas por el accidente de [la plataforma] Deepwater Horizon así como el impacto del vertido en la región de la costa del Golfo”, dijo en un comunicado el ejecutivo jefe de la empresa, Bob Duley. “Pedimos disculpas por nuestro papel en el accidente, y como demuestra nuestra resolución de hoy con el Gobierno, hemos asumido las responsabilidades de nuestros actos”.

La plataforma Deepwater Horizon perforaba un pozo a 7 kilómetros de profundidad y a 64 kilómetros de distancia de las costas de Luisiana. La plataforma la operaba la subcontrata Transocean. Otra empresa, Halliburton, había sellado el pozo con cemento y lodos pesados. Una burbuja de metano ascendió a la superficie el 20 de abril de 2010, provocando una explosión y un incendio. Dos días después se hundió la plataforma. Emanó al océano una cantidad de crudo equiparable a la superficie de la isla de Manhattan. No se selló la fisura hasta el 15 de julio.

En el acuerdo, BP también se declara culpable de un delito de obstrucción al Capitolio. La petrolera admite que rebajó en sus estimaciones la cantidad de crudo que emanaba al océano desde la fisura en el conducto de extracción. En un principio, la empresa le comunicó al congresista Ed Markey, que entonces presidía el Comité de Independencia Energética y Calentamiento Global de la Cámara de Representantes, que del pozo emanaban 1.000 barriles por día. Los informes internos, en cambio, decían que esa cifra podía ser de hasta 14.266.