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Un claro favorito y siete candidatos a mucha distancia

La mayoría de los sondeos auguran la reelección del presidente Rafael Correa

Las encuestas pronostican que Rafael Correa vencerá en las presidenciales de Ecuador el domingo 17 de febrero sin necesidad de recurrir a la segunda vuelta, prevista para el 7 de abril. Pero hay analistas como el politólogo Simón Pachano que no descartan alguna sorpresa. “Yo dudo mucho de las encuestas porque me parece que la gente no está diciendo la verdad. Me parece que hay un voto oculto que ya se manifestó en la consulta popular de mayo de 2011, cuando todo parecía que el de Correa iba a arrasar y no fue tan así. Obviamente, las preferencias mayores las tiene Correa. Y es muy probable que gane sin necesidad de una segunda vuelta. Pero no descarto una sorpresa”, sostiene Pachano.

De los siete candidatos restantes, el exbanquero Guillermo Lasso, líder del movimiento Creando Oportunidades (CREO), es quien más cerca se encuentra de Correa, aunque le separa una gran distancia. La encuestadora Perfiles de Opinión publicó un sondeo la semana pasada en el que le atribuía solo un 9% de apoyo, 52 puntos porcentuales por debajo de Correa.

A mucha distancia de Correa se situaría el exmilitar y expresidente Lucio Gutiérrez (2003-2005), a quien los sondeos atribuyen un 4% de apoyo. Le sigue Alberto Acosta, con un 3% de respaldo electoral. Acosta, quien fue aliado de Correa, se presenta como candidato de la “verdadera izquierda” y defensor del medio ambiente. Sin embargo, Correa lo descalifica como representante de la “izquierda infantil”.

Entre el resto de los candidatos, con ínfimas opciones de ganar las elecciones, se encuentran el magnate bananero Álvaro Noboa, quien intentará por quinta vez llegar a la presidencia. Las encuestas no le otorgan más de un 2% de la intención de voto. Norman Wray, otro antiguo aliado de Correa y fundador del movimiento Ruptura, fue asambleísta durante los primeros años de Gobierno del presidente.

El expresidente Abdalá Bucaram, prófugo de la justicia y residente en Panamá desde hace casi 16 años, se presenta a través del pastor evangélico Nelson Zavala. El pastor ha disfrutado de un relativo momento de fama gracias a sus comentarios contra los homosexuales y a la idea de la familia como centro de la vida de los ecuatorianos. Finalmente, el más joven de todos los candidatos es Mauricio Rodas, un jurista de 37 años que reivindica un Gobierno alejado del “maniqueísmo entre izquierda y derecha”.

Guillermo Lasso, el exbanquero del Opus Dei

La crisis financiera que sufrió Ecuador a finales de 1999 dejó a cientos de miles de personas sin acceso a los ahorros depositados en los bancos, provocó varios suicidios y ocasionó la adopción del dólar como moneda oficial. Fue una época traumática difícil de olvidar en Ecuador. Y el equipo electoral de Rafael Correa ha conseguido asociar los estragos de aquella crisis con el nombre de Guillermo Lasso, el candidato con mayor respaldo popular después de Correa.

Un claro favorito y siete candidatos a mucha distancia

Guillermo Lasso, de 57 años, ejerció la presidencia del Banco Guayaquil, uno de los más grandes del país, durante 18 años hasta el pasado 7 de mayo. Además, se desempeñó durante algo más de un mes como ministro de Economía del presidente Jamil Mahuad, justo en la época en plena crisis.

Sus asesores de campaña han querido transmitir la imagen de un hombre casi hecho a sí mismo, el último de 11 hermanos en una familia de clase media; un banquero exitoso sin título universitario que comenzó a trabajar a los 15 años en la Bolsa de Valores de Guayaquil para terminar sus estudios secundarios.

Está casado, tiene cinco hijos y es miembro del Opus Dei. Se opone al aborto y al matrimonio entre homosexuales. Se declara un firme defensor de las inversiones privadas frente al Estado como único protagonista del desarrollo. En la campaña ha tratado de destacar su imagen de triunfador en los negocios, al tiempo que calificaba a Correa como un lacayo de Hugo Chávez.

Una de sus principales propuestas electorales consistía en aumentar el llamado Bono de Desarrollo Humano - subsidio para los más pobres- de 35 a 50 dólares mensuales. Pero Correa se apropió de la idea y lo subió él mismo.

Las últimas encuestas le auguraban un apoyo del 9% y los situaban a una distancia aparentemente insalvable de 52 puntos porcentuales respecto a Correa.

Lucio Gutiérrez, el expresidente que dice haber aprendido de sus errores

Algunos sondeos sitúan al excoronel y expresidente (2003-2005) Lucio Gutiérrez en el tercer puesto de las presidenciales, con un 4% de apoyo. Gutiérrez, de 55 años, participó en el golpe que destituyó hace 13 años al mandatario Jamil Mahuad (1998-2000). En aquella época apoyó a las poblaciones indígenas amazónicas en su lucha contra el Gobierno. Desde entonces, goza de mucho respaldo en esa zona; apoyo que no siempre son capaces de reflejar las encuestas.

Un claro favorito y siete candidatos a mucha distancia

Su equipo de campaña ha intentado destacar la idea de que Gutiérrez aprendió de los errores que cometió como presidente. Tal vez el error principal consistió en designar una Corte Suprema de Justicia a su imagen y semejanza. Aquella acción desencadenó protestas de manifestantes en Quito a los que él tachaba de “forajidos”. En 2005, a mitad de su mandato, se vio obligado a abandonar el poder. Y ahora es él quien acusa a Correa de “meter mano” en la Justicia.

A pesar de su pasado militar, Gutiérrez no ha incidido en el tema de la inseguridad ciudadana como una de las grandes preocupaciones del electorado. Sin embargo, ha prometido medidas populistas como rebajar el importe de las multas de tráfico, con tal de conseguir el apoyo de los conductores.

Uno de sus principales lemas de campaña es: “Con Lucio estábamos mejor”.

Acosta, el líder de la “izquierda verdadera”

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Alberto Acosta fue el padrino político de Rafael Correa. Y fue también uno de los fundadores del movimiento Alianza País, que lidera el mandatario. Durante los seis meses de 2007 en que ejerció como ministro de Energía y Minas en el Ejecutivo de Correa, demostró una gran sensibilidad por la protección del medio ambiente. Llegó a oponerse a la explotación de los yacimientos petrolíferos del parque natural del Yasuní, uno de lugares con mayor biodiversidad del mundo. Hoy en día esa veta ecologista es una de sus principales bazas electorales. Las encuestas lo sitúan casi siempre por detrás del tercer puesto en número de votos.

Acosta presidió la Asamblea Constituyente que dio lugar en 2008 a la actual Constitución. Sus amigos decían que era el único capaz de contradecir a Correa. Sin embargo, en 2008, la cuerda se partió y Acosta abandonó Alianza País. Tachó a su antiguo amigo de autoritario y lo acusó de traicionar los ideales de la verdadera izquierda y Correa respondió acusándole de pertenecer a la “izquierda infantil”.

Nació en Quito en 1948, en el seno de una familia propietaria del Banco de Pichincha, el mayor de Ecuador. Fue también académico y economista. Ahora lidera un grupo variopinto de organizaciones de izquierda.

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