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Miles de personas retan a Obama a que mejore su política ambiental

Washington acoge la manifestación más numerosa contra el cambio climático que se ha celebrado en EE UU

Miles de personas retan a Obama a que mejore su política ambiental en Washington.

“Quién esté en contra del cambio climático, que diga no”, ha gritado uno de los promotores de la marcha, denominada Forward Climate on Rally, que ha tenido lugar este domingo en Washington y que ha congregado, según los organizadores -entre ellos, Club Sierra y 350.org- , a unas 30.000 personas a los pies del monumento a George Washington. Miles de asistentes que, a pesar de las gélidas temperaturas, se han manifestado con un objetivo común: retar al presidente de EE UU a que incluya en su agenda política y “como una prioridad” la actuación sobre el cambio climático.

"Nuestro presidente debe hacer más por esta lucha, por el planeta. Hace tres años, otros como nosotros luchaban por la igualdad sexual y de raza en este mismo lugar, ahora es nuestro turno. Nosotros estamos luchando aquí y ahora por la humanidad", han explicado los organizadores durante el discurso inaugural.



La protesta, que se ha desarrollado a lo largo de unas cinco horas, ha consistido en una marcha alrededor de la Casa Blanca, varios discursos y asambleas, en las que los participantes han tratado de buscar nuevas soluciones al problema del cambio climático. Niños, jóvenes y ancianos procedentes de todo el país han querido apoyar una medida que para ellos es vital. Con pancartas en las que se podían ver dibujos de planetas enfermos o flores muertas, los asistentes han sido muy claros en sus mensajes: “El cambio climático va a matar a las futuras generaciones”, “Hay que actuar ya, no hay tiempo”, “Ahorra energía” y “Obama, escúchanos”, entre otras. El centro de Washington ha quedado paralizado por la concentración.



Pero el presidente no ha podido escuchar sus protestas este domingo en directo. Obama se encuentra de vacaciones en Florida con motivo del puente por el President's Day. “No importa. Nuestro mensaje le llegará por otras vías, se enterará”, han señalado desde el escenario, en el que se han instalado grandes altavoces y ha sonado la música para que calentar los ánimos de los asistentes.



Bill Mckibben, líder del movimiento ecologista en EE UU desde hace décadas, ha sido el encargado de dar el pistoletazo de salida a la protesta. "Hemos conseguido hacer hoy la manifestación más numerosa en contra del cambio climático jamás llevada a cabo en el país", ha dicho con orgullo. "Obama se puede convertir, gracias a su actuación en relación al cambio climático, en el primer mandatario de la historia en hacer algo real a este respecto. Pero debe escuchar al pueblo. Este pueblo que le está pidiendo un cambio real", ha añadido ante el furor de los asistentes. 



Los líderes nativos americanos también han querido apoyar esta protesta. Jacqueline Thomas, jefa de los Saik'uz First Nation ha sido clara: “Vivo en una comunidad en la que el medio ambiente es algo fundamental para el desarrollo de la vida. Mi labor es preocuparme por el agua y por los alimentos de mi comunidad. Por eso estamos aquí. Mi abuela siempre decía que si cuidas a la tierra, ella te devolverá el favor”. También ha asistido a la concentración Louise Erdrich, autora nativo-americana de novelas, poesía y libros para niños. 



Todos contra el proyecto Keystone XL 



Obama debe negarse ya al proyecto Keystone XL”, ha sostenido Michael Smith, de Nueva Jersey, de unos 70 años. Los ecologistas se oponen a este proyecto en el que se pretende construir una tubería que traería crudo del oeste de Canadá a las refinerías del golfo de México y que se llevaría por delante a zonas protegidas como los acuíferos de Sandhills y Ogallala, en Nebraska. “Ya basta de posponer la decisión, debe tomar partido y debe entender que esta tubería es un desastre para el medio ambiente”, ha agregado Smith.



Keystone XL depende principalmente del Departamento de Estado. John Kerry es el encargado de decidir sobre un proyecto que cuesta 7.000 millones de dólares. Recientemente, Kerry ha prometido una audiencia en el Capitolio a este respecto “transparente”, y ha asegurado que la decisión se “anunciará con la mayor brevedad posible”. El gobierno canadiense es un gran defensor de este proyecto, argumentando que creará miles de puestos de trabajo en ambos países.



Los asistentes han querido enviarle un mensaje directo al presidente de EE UU: "Obama, todo lo bueno que has hecho, todo lo bueno que crees que puedes hacer, será destruido por inundaciones, supertormentas y fuegos. Hay que actuar, y la decisión está en tus manos, no en las de nadie más, ni siquiera en las del Congreso". 



El pasado martes día 12, Obama manifestó durante su discurso del estado de la Unión que pretendía reducir la dependencia de EE UU de petróleo extranjero y aumentar la inversión en energías renovables. “Esta postura es positiva por parte del presidente, pero debe ir más allá. Tenemos que conseguir ser como Dinamarca o Alemania, donde sus proyectos de energías renovables representan el 80% de la energía consumida”, ha explicado Mass González, puertorriqueño que lleva luchando contra el cambio climático desde la década de los setenta.



“En 2007, cuando Obama era candidato a la presidencia, prometió hacer algo al respecto. En 2009, siendo ya presidente, dijo que no se podía hacer nada porque la economía estaba muy deprimida”, ha continuado González. “Ahora, cinco años después, tiene que actuar, no solo decir y prometer. Me alegra ver a tanta gente aquí, hacía mucho que en EE UU no pasaba esto. Habíamos perdido este espíritu, el de luchar todos juntos por el bien común”, ha añadido González. 



Según explicó también en su discurso, para Obama que haya una mayor inversión en este tipo de energías sostenibles significa “contribuir a la creación de puestos de trabajo, al mismo tiempo que se reduce el coste energético para familias y empresarios”. “No se trata sólo de que se creen más empleos, sino de vivir más en consonancia con el planeta, con un aire más puro, y que estas soluciones fomenten que la agricultura y la ganadería, muy afectadas por el cambio climático, resurjan en un país en el que estas industrias han sido fundamentales a lo largo de su historia”, ha sostenido González.



Los asistentes son conscientes de que no toda la responsabilidad es del presidente de EE UU: “Nosotros le hemos dado la oportunidad de hacer historia votándole, y desafiándole a que tiene que mejorar mucho en esta tarea. Pero nosotros, los ciudadanos, tenemos la responsabilidad de ser mas cuidadosos y respetuosos con el planeta para asegurar que las generaciones futuras vivan en un mundo mejor”.