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Cuba y Venezuela, dos países unidos por el socialismo

El petróleo y los médicos, clave en las relaciones bilaterales entre el gobierno de Raúl Castro y los herederos del chavismo

Hugo Chávez y Fidel Castro en el aeropuerto de La Habana, en 1994. AFP

Todavía Hugo Chávez era un simple ex teniente coronel derrotado y recién salido de la cárcel, cuando ya Fidel Castro vio en él madera de líder bolivariano y un futuro aliado y se plantó en el aeropuerto de La Habana a recibirle, un 13 de diciembre de 1994, en el que sería el primero de los muchos viajes que realizaría después a Cuba el presidente venezolano. Eran los tiempos del Periodo Especial, Cuba había perdido el 35 % del PIB en tres años debido a la debacle socialista, pero ni Castro ni Chávez podían suponer entonces hasta qué punto ambos países y ambos “socialismos” llegarían a ser interdependientes y se necesitarían el uno al otro en el siglo XXI. El propio Chávez habló en alguna ocasión en un discurso de “dos banderas y una sola revolución”, idea que rápidamente fue traducida humorísticamente en las calles de La Habana como el anuncio de la próxima fundación de la “República de Cuzuela”.

Sobre aquella amistad, cimentada en la misma vocación latinoamericanista y bolivariana y en menor medida en los principios del socialismo ortodoxo, ambos líderes trabaron una relación profunda que rápidamente fue espesándose en lo económico y en lo social — ni hablar de lo político — hasta trenzar los destinos de ambos países con hilo de oro.

Los datos económicos son brutales, hablan por sí solos: de unas decenas de millones de dólares antes de Chávez, los intercambios comerciales bilaterales pasaron a más de 6.000 millones de dólares el año pasado, a lo que se debe sumar el suministro de 105.000 barriles de petróleo diarios a precios preferenciales y las millonarias inversiones de Venezuela en múltiples proyectos, el más importante de ellos la modernización y ampliación de la refinería de petróleo de Cienfuegos, con un presupuesto estimado de 1.400 millones de dólares.

Según el economista Carmelo Mesa-Lago, si a ello se suma lo que Cuba recibe por concepto del trabajo de los cerca de 40.000 médicos, profesionales de la salud y colaboradores que apoyan diferentes proyectos sociales en Venezuela, estaríamos hablando de que en 2010 Venezuela representó entre el 20 % y el 22 % del PIB cubano.

En 2010 Venezuela representó entre el 20 % y el 22 % del PIB cubano

El petróleo venezolano es clave para la Cuba de Raúl Castro, pues satisface más del 60 % de la demanda de la isla. En las actuales condiciones del mercado, una desestabilización en Venezuela sería desastrosa para el gobierno cubano pues sería imposible sustituir las condiciones y precios del crudo que ahora le garantiza Caracas — Cuba recibe el barril de petróleo a precios subsidiados y debe abonar el 50 % del crudo en 90 días y el 50 % restante en 25 años, con dos años de gracia y una tasa de interés del 1 %. El financiamiento aumenta según sube el precio del crudo.

Pero si el petróleo es clave para Cuba, los médicos cubanos son también vitales para el chavismo y sus herederos. En estos momentos trabajan en Venezuela cerca de 32.000 médicos y más 176.000 venezolanos han sido atendidos en la isla de diversas enfermedades. Otras 676.000 personas han sido operadas en el país suramericano gracias a la colaboración con Cuba, y esta cooperación, sin duda, se traduce en las urnas en votos bolivarianos. Quizás, los destinos de ambas revoluciones están ahora más unidos que nunca.

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