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Ataque con explosivos contra un diario de la ciudad mexicana de Guadalajara

La sede del periódico Mural, en la capital de Jalisco, ha sido atacada con una granada y un artefacto de fabricación casera

Dos explosivos, uno de ellos una granada y otro de fabricación casera, fueron arrojados esta madrugada contra la sede del diario Mural, en Guadalajara, que pertenece al grupo Reforma, una de las más importantes empresas periodísticas del país. Los estallidos causaron solamente daños materiales.

El primero de los ataques se registró hacia las 3.24 de la mañana de este miércoles, en la avenida López Mateos, una de las principales vías de la capital de Jalisco –la segunda ciudad más poblada del país– según informa el diario en su propia página web. La granada estalló bajo el coche de uno de los empleados, lo que evitó que el daño se extendiera. El segundo estallido, producto de un artefacto de fabricación casera, se registró un minuto y 40 segundos después. La puerta principal del diario y un muro tuvieron daños.

Es el primer ataque contra la sede de Mural en sus 14 años de existencia, pero el séptimo contra un medio de grupo Reforma desde 2010, recuerda Juan Carlos Romero, de la organización Artículo 19. El periódico El Norte, en Monterrey (norte del país), matriz del grupo y fundado hace más de 70 años, ha sufrido seis ataques desde 2010: tres de ellos en julio del año pasado. Grupos armados no identificados han tiroteado, arrojado explosivos y hasta incendiado algunas de sus sedes.

El ataque a Mural enrarece el ya mortificado ambiente para los periodistas en México. Justo ayer el semanario Proceso había difundido de que su reportero Jorge Carrasco Araiza, que sigue la investigación para esclarecer el asesinato de su colega Regina Martínez, había recibido amenazas e intimidaciones que “pueden atentar contra la integridad personal del periodista”. Martínez fue hallada muerta en Jalapa, Veracruz (al este de México), en su casa en mayo de 2012 en lo que el propio Carrasco definió entonces como un ambiente “hostil, muy hostil” para realizar su trabajo. Las amenazas, según Proceso, son en represalia por un artículo publicado el domingo pasado en donde se evidenciaba la falta de justicia en el caso de su colega asesinada.

El gobernador de Veracruz, Javier Duarte –protagonista de polémicas por perseguir a tuiteros y por la falta de justicia a periodistas asesinados en su Estado-- desmintió al semanario y difundió un comunicado en el que calificaba de “infundadas” las acusaciones y reiteró su compromiso con “el libre ejercicio de la profesión del periodismo”. Nueve periodistas han sido asesinados durante su mandato. Duarte recibió el 5 de abril pasado un premio de la Asociación Mexicana de Editores de Periódicos por su supuesta defensa a los periodistas. El nombramiento causó una polémica en los medios de comunicación del país, que descalificaron la labor de Duarte. Varios de los integrantes de esa agrupación se deslindaron del premio. El Gobierno de Veracruz aseguró en agosto pasado que había esclarecido cuatro de los nueve asesinatos de periodistas en el Estado. Sin embargo, varias ONG cuestionaron el anuncio. La organización Artículo 19 lo calificó como una estrategia para “impactar” a la opinión pública y dar la impresión de que habían resuelto el asunto.

El caso de Mural se suma a la muerte este año de Jaime González, director de Ojinaga News, ocurrida en marzo pasado en Chihuahua, el asesinato de un periodista esta semana en Puebla. Además, también este año, el periódico Zócalo en Saltillo anunció que no cubriría más información relacionada con el crimen organizado. El Siglo de Torreón, también al norte del país, ha registrado otros tres ataques. Todo eso tan solo en 2013. Más de 80 periodistas han muerto en México, uno de los países considerados como de los más peligrosos del mundo, desde 2000.

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