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EE UU admite por primera vez la muerte de cuatro norteamericanos por ‘drones’

Este anuncio se produce un día antes del discurso previsto del presidente para explicar algunos cambios en la política de seguridad nacional

 FOTO: AFP / VIDEO: ATLAS

El Gobierno de Barack Obama ha reconocido por primera vez la muerte, en los últimos años, de cuatro ciudadanos norteamericanos, uno de ellos de forma deliberada, en ataques de drones (aviones sin tripulación) en Yemen y Pakistán. Este anuncio se produce un día antes del discurso previsto del presidente para explicar algunos cambios en la política de seguridad nacional.

La muerte de los cuatro norteamericanos fue reconocida por el fiscal general, Eric Holder, en una carta enviada el miércoles a los líderes de ambos partidos en el Congreso en la que se defiende la decisión de matar a uno de ellos, el más famoso de todos, Anwar al-Awlaki, como una medida “legítima y justa”.

Desde hace tiempo, se había atribuido la muerte de Al-Awlaki a un ataque de drones norteamericanos efectuado en territorio de Yemen en septiembre de 2011, pero el Gobierno, que mantenía en secreto el programa de drones hasta hace menos de un año, jamás lo había admitido.

En su comunicación al Congreso, Holder reconoce también la muerte en el mismo ataque del ciudadano norteamericano Samir Khan, así como la del hijo de Al-Awlaki, Abdulrahman al-Awlaki, en otro bombardeo con drones en Yemen unos meses después. De ambas muertes se tenía noticia.

Sin embargo, se ignoraba la de un cuarto ciudadano norteamericano, Jude Mohammed, que, según la carta remitida por el secretario de Justicia, fue muerto por un drone en Pakistán, aparentemente, en noviembre de 2011.

Holder afirma en su comunicación que sólo la muerte de Al-Awlaki fue premeditada. Las otras tres fueron circunstanciales. Y añade que, en el caso del primero, un dirigente de Al Qaeda muy influyente en Internet, está justificada por los planes descubiertos para organizar atentados contra Estados Unidos.

“La información de la que se dispone, y que permanece clasificada para proteger a las fuentes y los métodos de obtenerla, dejan clara la implicación de Awlaki en la planificación de numerosos complots contra EE UU e intereses occidentales, y demuestra que seguía implicado en esos complots hasta el momento de su muerte”, asegura la comunicación del Departamento de Justicia.

Precisamente, este jueves Obama va a anunciar nuevas reglas en el uso de los drones, cuya participación masiva en las guerra contra el terrorismo durante los años de esta Administración ha provocado numerosas críticas contra el presidente. Los drones, aunque reducen los riesgos de los atacantes y, quizá, el número de muertes accidentales, despiertan un gran cuestionamiento moral. Se espera que en ese mismo discurso Obama haga pública también una nueva estrategia para intentar el cierra de la cárcel de Guantánamo.

Esos dos asuntos, drones y Guantánamo, son lo principales motivos de controversia sobre la política antiterrorista de Obama y dos de los habituales motivo de protesta de las organizaciones de derechos humanos.

En el caso de los drones, su uso se multiplicó en los primeros cuatro años de este Gobierno hasta convertirse en el arma más eficaz para el desmantelamiento de Al Qaeda. Al mismo tiempo, tanto los Gobiernos de Pakistán como los de Afganistán –los dos países en los que han intervenido con mayor frecuencia- se han quejado de que los bombardeos de esos aparatos afectan muchas veces a población civil inocente.