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Peña Nieto promulga la reforma de telecomunicaciones de México

La nueva ley permite al Gobierno sancionar a las compañías que controlen más del 50% de su mercado y aumenta la participación de inversión extranjera

Enrique Peña Nieto EFE

El presidente mexicano Enrique Peña Nieto ha promulgado esta tarde la nueva Ley de Telecomunicaciones de México, uno de los acuerdos más importantes del Pacto por México que su partido, el Revolucionario Institucional (PRI), firmó en diciembre con las dos principales fuerzas políticas del país, el Partido Acción Nacional (conservador) y el Partido de la Revolución Democrática (izquierdas).

La reforma de telecomunicaciones fue aprobada por el Congreso mexicano a mediados del mes pasado y respaldada por 24 de los 32 legislativos locales del país, siete más de los necesarios para la promulgación de la ley.

De acuerdo con el texto aprobado, el Gobierno mexicano establecerá un instituto de regulación –Instituto Federal de Telecomunicaciones, Ifetel– que reemplazará al organismo actual, la Comisión Federal de Comunicaciones, que no puede ni otorgar licencias a nuevos inversores (solo recomendaciones) ni imponer sanciones a las empresas que controlan más del 50% del mercado. Todas las compañías que son líderes en México en televisión abierta, de paga, telefonía fija y móvil y servicio de Internet dominan más de la mitad de sus mercados.

La nueva legislación afecta a dos de los gigantes mediáticos de México: Televisa, el grupo de medios de comunicación en español más grande del mundo, y América Móvil, propiedad de Carlos Slim, y que controla el 87% del mercado de telefonía fija y el 70% de telefonía móvil en el país.

En el caso de los medios de comunicación, la reforma contempla la creación de dos nuevas cadenas en México, que se sumarían a Televisa –que controla el 68,3% del mercado de televisión abierta en el país– y su única competidora nacional, TV Azteca, que tiene un 31,7%. El texto no permite que entre las nuevas licitaciones se presenten estas dos compañías, pero abre la puerta para que América Móvil entre a este mercado.

En cuanto al grupo de Slim, el nuevo instituto podrá imponer sanciones sobre sus compañías de telefonía (Telmex y Telcel), que controlan el 87% del mercado de telefonía fija y el 70% de la telefonía móvil respectivamente. Una de las compañías beneficiadas será la filial mexicana de Telefónica, que se ha hecho con un 19% del mercado y es el competidor más cercano a Slim en México.

La reforma también obliga a América Móvil a negociar con una nueva compañía estatal creada para gestionar el acceso a la banda de 700 MhZ, fundamental para garantizar su expansión. En el corto plazo, Telcel requerirá una red 4G en plena función. Solamente en la Ciudad de México hay más usuarios de telefonía móvil que en algunos países de América Latina, por ejemplo. El total del mercado nacional suma 101 millones de usuarios en todo el país. México tiene 112 millones de habitantes según el censo de 2010, y es el tercer país de la OCDE con el servicio de telefonía más caro, el segundo de América Latina (detrás de Chile).

Otro aspecto de la nueva ley es que permite a los inversionistas extranjeros ampliar su participación en empresas de comunicación mexicanas. En radiodifusión, la participación aumenta de un 0% a un 49%, en el de televisión satelital, de un 49 a un 100%. Igualmente ocurre en el caso de telefonía: la legislación actual limita la participación extranjera a un 49%.

A partir de mañana, el Congreso mexicano tiene 180 días naturales para aprobar las leyes secundarias de la nueva legislación. La reforma de telecomunicaciones fue la segunda medida estructural presentada en el Pacto por México.