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LOS RECORTES EN LA EUROZONA

El Gobierno griego desoye la orden de restablecer la señal de la televisión pública

Los líderes del tripartito analizarán este miércoles el fallo del tribunal supremo sobre la ERT

Samarás se reúne con representantes de la troika, que constatan el retraso de las privatizaciones

Una empleada de la ERT, en un estudio de la cadena.
Una empleada de la ERT, en un estudio de la cadena. AP

La orden del Consejo de Estado griego (tribunal supremo administrativo) de restablecer de inmediato la señal de todos los canales de la radiotelevisión griega (ERT) ha caído por el momento en saco roto. Casi 24 horas después de que el tribunal hiciera público su fallo —una medida cautelar que daba respuesta al recurso contra el cierre de la cadena presentado por el comité de empresa—, el apagón persistía y la señal de la ERT seguía bloqueada, con la foto fija en las pantallas de algo parecido a una carta de ajuste.

Mientras, el primer ministro, Andonis Samarás, ha proseguido su programa en solitario y se ha reunido unilateralmente con delegados de la troika con un asunto muy concreto sobre la mesa, el retraso en el plan de privatizaciones, mientras se difería 24 horas una nueva ronda de conversaciones con sus socios del tripartito, los socialistas del Pasok y el pequeño partido Izquierda Democrática (Dimar, en sus siglas griegas). Las diferencias en el seno de la coalición sobre el cierre de la ERT siguen siendo irreconciliables: lejos de aplacar tensiones y desactivar la amenaza inminente de crisis de gobierno, cada parte ha interpretado el fallo judicial en su propio beneficio.

Pese a que la Comisión Europea ha instado hoy al Ejecutivo griego a acatar la orden judicial, y los dos socios de Samarás en el Gobierno han protestado por el mantenimiento de la desconexión, el jefe del Gobierno tenía quehaceres más perentorios que atender: las exigencias de la troika, muy preocupada por la marcha del programa de privatizaciones. Representantes del Fondo Monetario Internacional y la Unión Europea convinieron el lunes con la agencia encargada de las privatizaciones (TAIPED, en sus siglas griegas) que el país no podrá cumplir el plan previsto para este año, por importe de 2.600 millones de euros. El fiasco de la venta de DEPA (empresa pública de gas) al gigante ruso Gazprom es el baldón más reciente del Ejecutivo, si bien en los últimos días se especula con su inminente adquisición por parte de una empresa de Azerbaiyán.

El ministro de Economía propone un equipo de 30 personas con contratos de dos meses para gestionar la transición al nuevo ente público

Los oficiales de la troika se han reunido esta mañana con el ministro de Economía, Yanis Sturnaras (presente también ayer en las negociaciones del tripartito sobre la radiotelevisión pública). Otro de los asuntos pendientes es la incapacidad del principal fondo de salud del país (EOPPY, en sus siglas griegas) de reestructurar su presupuesto. La suerte de la ERT también figuró en las conversaciones.

Sobre el restablecimiento de la señal de la ERT, el plan que promueve Samarás y ha anunciado su ministro Sturnaras es un organismo interino en manos de un equipo muy reducido de trabajadores (unos 30), contratados por dos meses. Por lo demás, el núcleo duro del Ejecutivo, articulado en torno a Samarás, insiste en que el fallo del Consejo de Estado aprueba implícitamente el cierre de la ERT “y ordena al ministro de Economía y al viceministro responsable de medios [el portavoz del Gobierno, Simos Kedíkoglu] tomar todas las medidas necesarias para que haya emisiones de radiotelevisión pública hasta la creación del nuevo organismo”, dijo Sturnaras citado por la agencia Efe. La televisión pública reiniciará su emisión “lo antes posible”, añadió.

El nuevo capítulo de este thriller sin fin que es la crisis griega tendrá lugar este miércoles, cuando los líderes de los tres partidos que componen el Gobierno se vean de nuevo las caras, con todas sus diferencias sobre la mesa.