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La Justicia española debate la extradición de un disidente kazajo

Alexander Pavlov es chófer de Mujtar Abliazov, cuya familia es foco de un polémico caso en Italia

El caso Abliazov, que ha provocado un terremoto político en Italia, puede salpicar a España. Si en Italia la esposa y la hija del disidente kazajo Mujtar Abliazov, refugiado en Londres, fueron detenidas y expulsadas de manera fulminante el pasado 31 de mayo ante la presión de las autoridades de Astaná, en España es el chófer de Abliazov, Alexander Pavlov, quien se enfrenta el jueves en la Audiencia Nacional a una demanda de extradición.

Pavlov, antiguo guardaespaldas del hombre de negocios y principal disidente del presidente Nazarbayev, fue detenido a su llegada a España en diciembre de 2012, en virtud de una orden emitida por el Gobierno kazako a través de Interpol. Sin embargo, la Audiencia Nacional rechazó en abril pasado su extradición alegando que Kazajistán no había aportado pruebas de los graves cargos que le imputa: estafa y terrorismo. De hecho, los atentados de los que se le acusa, en grado de organizador, ni siquiera llegaron a materializarse, y el informe del servicio de inteligencia español CNI incorporado al expediente señala que los hechos no han podido confirmarse, según su defensa. Tras este revés, Astaná presentó una nueva demanda de extradición y a la que se enfrentará Pavlov el jueves ante la Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional.

Los abogados del disidente están convencidos de que si la Audiencia Nacional da luz verde, el Gobierno español no dudará en entregarlo. Y ello porque Kazajistán es un emporio petrolero y los países europeos rivalizan por el favor del dictador Nazarbayev. La compañía ferroviaria Talgo acaba de adjudicarse la venta de otros 21 trenes por 482 millones de euros y el presidente Rajoy tiene previsto viajar a la república centroasiática en otoño. Italia revocó finalmente la entrega de la mujer y la hija del disidente, pero es dudoso que Nazarbayev las devuelva.