La polémica sobre los gitanos abre brechas en el Gobierno francés

La ministra de Vivienda afirma que las declaraciones del titular de Interior son “idiotas”

El ministro de Interior, Manuel Valls, y detrás la titular de Vivienda, Cecile Duflot, en febrero. AFP

Las declaraciones de Manuel Valls, el ministro del Interior, acusando a los gitanos europeos de no querer integrarse en Francia sino en sus países de origen, han abierto una seria brecha en el Ejecutivo socialista. Valls ha dicho hoy que las críticas lanzadas por la ministra de Vivienda, Cécile Duflot, que comparó a Valls con Nicolas Sarkozy y con la extrema derecha, “son insoportables”. “He oído palabras insoportables, que aseguran que rompo el pacto republicano y que me inspiro en las tesis de Le Pen”, ha dicho Valls a la televisión BFMTV.

“Lo que puedo decir es que si nos comportamos como ángeles acabaremos haciendo el juego a la bestia”, ha añadido el ministro nacido en Barcelona y naturalizado francés, que al ser preguntado por su caso personal ha respondido que cuando él vino Francia, España era “un país pobre y una dictadura, y ese no es el caso de Rumanía, un país democrático y que pertenece a la UE”.

Un sondeo publicado hoy revela que un 93% de los franceses cree que los gitanos no se integran, y que tres de cada cuatro están de acuerdo con las tesis de Valls.

Ante el silencio estruendoso del presidente de la República, las reacciones de los ecologistas y de la izquierda siguen siendo muy duras. El copresidente del partido de Izquierda, Jean-Luc Mélenchon, ha acusado a Valls de “decir las mismas cosas que la extrema derecha”, y el eurodiputado verde Daniel Cohn-Bendit ha afirmado que el discurso del ministro del Interior es “peligroso e idiota”. Hay gente que habla de la misma forma sobre los gitanos y los judíos desde hace 60 años”.