La victoria de la ultraderecha en una elección inquieta a la izquierda francesa

El Frente Nacional gana en el cantón de Brignoles con el 40% de los votos

Según el socialista Jacques Attali, “el FN es hoy el primer partido de Francia”.

La presidenta del Frente Nacional, Marine Le Pen, firma autógrafos en Brachay, en la región de Champaña. AFP

El Frente Nacional se impuso anoche en el primer turno de las elecciones cantonales parciales de Brignoles (provincia de Var, al sudoeste del país) con el 40,4% de los votos. El candidato de la extrema derecha, Laurent Lopez, se impuso largamente a la aspirante de la UMP (centro derecha, 20%) mientras los dos candidatos de izquierda (comunistas —14%— y verdes —9%—) quedaban fuera de la segunda vuelta. Un candidato disidente de la ultraderecha obtuvo también el 9%, con lo que la extrema derecha obtuvo casi el 50% de los votos, con una abstención del 67%. El resultado confirma las inquietudes de los socialistas, que temen un enorme voto de castigo en los comicios municipales y europeos de 2014, y que han llamado a los electores de Brignoles a votar contra el Frente Nacional en la segunda vuelta.

El ministro del Interior, Manuel Valls, ha iniciado hoy una gira por el país destinada a frenar el avance del Frente Nacional, después de protagonizar una sonada polémica por sostener tesis similares a las de la extrema derecha al negar la posibilidad de integrarse en Francia a los romaníes europeos y defender su expulsión.

El economista y escritor Jacques Attali, que fue asesor de François Mitterrand, ha señalado que “el Frente Nacional es hoy el primer partido de Francia”, mientras Steeve Briois, secretario general de FN afirmaba que el cantón de Brignoles ha probado la capacidad de su formación “para superar a los partidos del sistema, que han sido literalmente ignorados y desafiados”.

El Partido Comunista ha culpado a los verdes de EELV de provocar la dispersión del voto de izquierda, alentados por “muchos socialistas locales, pese a la posición de la dirección nacional del Partido Socialista”, y ha señalado que el 67% de abstención es “una cifra triste que indica la desesperación que la política del Gobierno suscita en los electores de izquierda”.

El Partido Socialista ha afirmado que el resultado de la UMP demuestra que la oposición no seduce a los electores, y ha llamado a la derecha a “comprender que abriendo la puerta al vocabulario y los temas del FN perderá a sus votantes desde la primera vuelta”. Los socialistas han pedido el voto para la UMP en el segundo turno, y han reclamado a todos los candidatos de izquierda del país que se mantengan unidos.

El ascenso del Frente Nacional es una constante en todos los sondeos de los últimos meses, y explica por qué el presidente de la República, François Hollande, no ha replicado a las ofensivas palabras de Manuel Valls sobre los gitanos, pese a que algunos dirigentes socialistas y las asociaciones de derechos humanos esperaban una rectificación pública.

Valls es de largo el ministro más popular del Gabinete, con cerca de un 68% de aceptación, y lo es más entre los votantes de derechas que entre los de izquierda. Mientras tanto, el nivel de confianza del presidente sigue en caída libre, y según el último sondeo roza ya el 23%.

El ministro de Educación, Vincent Peillon, ha sido hoy el más crítico del Gabinete, y ha afirmado: “Los fracasos políticos comienzan siempre por las dimisiones intelectuales. Lo digo por todos”.