Cuba anuncia un proceso para acabar con la dualidad monetaria de peso y dólar

El Gobierno de Cuba ha anunciado la eliminación del sistema de dos monedas, vigente en el país desde 1994, a través de una “nota oficial” en Granma

La población cobra sus salarios en pesos cubanos (CUP) pero los productos importados son tasados en pesos convertibles (CUC)

Un vendedor de libros con pesos convertibles en La Habana. Atlas / AP

El Gobierno de Cuba ha anunciado la eliminación del sistema de dos monedas, vigente en el país desde 1994, a través de una “nota oficial” de una decena de párrafos, publicada en el diario Granma de este martes. “Ha sido acordado por el Consejo de Ministros poner en vigor el cronograma de ejecución de las medidas que conducirán a la unificación monetaria y cambiaria”, dice la nota, en referencia a la decisión adoptadas el sábado por el Consejo de Ministros para ordenar el modelo económico socialista y reflotar las cuentas de la isla.

El dualidad monetaria fue adoptada en Cuba en agosto 1994. Desde entonces, la población cobra sus salarios y paga productos y servicios básicos en pesos cubanos (CUP), mientras que los productos importados y los servicios como el turismo son tasados en pesos convertibles (CUC). Cada peso convertible equivale a un dólar o a 25 pesos cubanos, según la tasa oficial vigente. La eliminación de este sistema ya había sido planteada en abril de 2011, con la implementación de las nuevas directrices para la actualización del modelo económico de Cuba.

De "forma experimental" y en "lugares seleccionados", se podrá pagar en pesos cubanos con un cambio de 25 por 1 convertible

“La unificación monetaria y cambiaria no es una medida que resuelve por sí sola todos los problemas actuales de la economía, pero su aplicación es imprescindible a fin de garantizar el restablecimiento del valor del peso cubano y de sus funciones como dinero, es decir de unidad de cuenta, medio de pago y de atesoramiento”, explica la “nota oficial” que anuncia el inicio del proceso que, según el anuncio, afectará tanto a personas jurídicas como a personas naturales. Los principales cambios en esta primera etapa, dice la misma nota, se producirán en el sector de las personas jurídicas, “a fin de propiciar las condiciones para el incremento de la eficiencia, la mejor medición de los hechos económicos y el estímulo a los sectores que producen bienes y servicios para la exportación y la sustitución de importaciones”.

Sin adelantar lapsos concretos, la nota publicada en Granma anuncia que este proceso comenzará con un periodo de preparación el diseño de nuevas normas jurídicas y para cambiar los sistemas informáticos para el manejo de los registros contables. “Al igual que ha sido una práctica aplicada en el transcurso de los años de la Revolución cubana, ninguna medida que se adopte en el terreno monetario, será para perjudicar a las personas que lícitamente obtienen sus ingresos en CUC y CUP (…) El CUC al igual que el CUP son monedas cubanas emitidas por el Banco Central de Cuba y mantendrán su total respaldo”, señala el texto, e informa que con la aplicación de estos cambios se mantendrán intactos los ahorros de las personas en los bancos cubanos, tanto en CUC, CUP como en otras divisas. También continuará aplicándose los subsidios a minoristas y a personas naturales, “donde sea necesario, en tanto las condiciones económicas del país lo requieran”.

La diferencia de precio entre los bienes y servicios valorados en CUC en el mercado paralelo y los subsidiados por el Estado es enorme. Una botella de aceite en una tienda donde se aceptan divisas cuesta entre 2 y 3 CUC (2 y 3 dólares), dependiendo del tamaño y la marca). Mientras, la compra completa permitida en la libreta de racionamiento para una familia de cuatro puede costar unos 25 pesos cubanos (1 dólar) y alcanza para una semana. Pero los productos subsidiados escasean y el cubano promedio, que gana unos 500 pesos al mes, equivalentes 20 dólares, está obligado a completar sus compras en el mercado paralelo. Solo el subsidio de los alimentos cuesta al régimen más de mil millones de dólares anuales que ya no está en capacidad de costear, en un contexto en el que cerca del 80% de los alimentos que se consumen en la isla son importados.

La nota publicada en Granma señala que, de momento, estas tiendas que venden sus productos en CUC seguirán aceptando pagos en pesos cubanos “con tarjetas magnéticas denominadas en esta moneda”. Luego “experimentalmente” y en lugares seleccionados, se podrán efectuar pagos con pesos en efectivo, pero a una tasa de cambio de 25 pesos por cada peso convertible.

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