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El líder de los talibanes muere en un ataque con ‘drones’ de EE UU en Pakistán

La muerte de Hakimulá Mehsud ocurre un día después de que el primer ministro abriera las conversaciones de paz con los fundamentalistas

Foto de archivo de 2008 de Mehsud. Ampliar foto
Foto de archivo de 2008 de Mehsud. AFP

Un ataque de un drone estadounidense ha matado este viernes al jefe de los talibanes de Pakistán, Hakimullah Mehsud, según aseguraron fuentes de los servicios secretos de ese país y un portavoz del grupo a varias agencias informativas. La noticia, que coincide con un intenso debate sobre la efectividad y coste en vidas civiles de esos bombardeos desde aviones no tripulados, supone un golpe para los radicales yihadistas. No está claro sin embargo que el Gobierno de Islamabad que vaya a capitalizar esa pérdida en un momento en el que trataba de lanzar conversaciones de paz con esos insurgentes.

"Confirmamos con gran pena que nuestro estimado líder ha caído mártir de un ataque de drones", declaró un jefe talibán citado por la agencia Reuters, que obtuvo la noticia de fuentes militares. El miliciano también informó de que el funeral de Mehsud se celebraría hoy sábado a las tres de la tarde en Miranshah, la capital de Waziristán del Norte, la región tribal fronteriza con Afganistán donde los talibanes paquistaníes tienen su feudo.

Mehsud, de unos treinta y tantos años, era uno de los hombres más buscados de Pakistán. Estados Unidos fijó una recompensa de 5 millones de dólares (unos 4 millones de euros) por su cabeza después de que apareciera en el vídeo de despedida del terrorista suicida jordano que mató a cuatro miembros de la CIA en una base en Afganistán en 2009.

Se convirtió en líder de Tehreek-e-Taliban Pakistan (Movimiento de los Talibán de Pakistán) en agosto de ese año, tras la muerte de su mentor, Baitullah Mehsud, también por un misil lanzado desde un drone. Bajo la dirección de Hakimullah, esa organización, en realidad una denominación común para varios grupos de ideología yihadista similar a la de sus precursores afganos, adquirió una deriva particularmente violenta.

Los talibanes paquistaníes han matado a miles civiles desde que en 2007 lanzaran su insurgencia contra el Gobierno de Islamabad por cooperar con Estados Unidos en la guerra contra el terrorismo. Aunque las autoridades celebren la desaparición de Mehsud también afrontan la dificultad de responder a la violación de soberanía que supone la intervención de los drones estadounidenses en su territorio. Para intentar acabar con esa situación, el primer ministro Nawal Sharif, elegido el pasado mayo con una amplia mayoría, prometió hablar con los insurgentes, algo que según anunció el jueves en Londres ya había iniciado.

De acuerdo con el relato coincidente de varios medios de comunicación paquistaníes, los drones dispararon cuatro misiles contra predio de Danda Darpa Khel, a cinco kilómetros de Miranshah, donde una veintena de dirigentes talibanes se habían reunido para discutir la oferta de conversaciones del Gobierno. Además de Mehsud también resultaron muertos uno de sus tíos, su guardaespaldas personal y su conductor, todos ellos con el mismo apellido por ser miembros de su tribu y, en consecuencia, personas de su máxima confianza.

La muerte de Mehsud es el último golpe al TTP que el mes pasado sufrió la captura en Afganistán de uno de sus miembros más relevantes y en mayo perdió a su número dos en un ataque similar al de ahora. Aún así los analistas coinciden en que los talibanes van a continuar su lucha porque se trata de un grupo muy descentralizado.