Tres muertos en una escalada de violencia en el conflicto entre israelíes y palestinos

Una niña de tres años fallece en un bombardeo de Israel sobre la franja de Gaza

El Ejército respondía a la muerte de un civil en la frontera por el disparo de un francotirador

Los militares matan a otro joven palestino que se había acercado a la valla de separación

Un familiar besa el cadáver de la niña muerta en un bombardeo en Gaza. AFP

La tensión regresa a la frontera entre Israel y Gaza. La enésima escalada se ha cobrado la vida de un israelí de 22 años y dos palestinos, una niña de solo tres años y un chico de 18. El rebrote de violencia comenzó en la mañana del martes, cuando un francotirador disparaba contra un empleado civil del Ministerio de Defensa de Israel que se encontraba reparando la valla de separación, muy dañada por el temporal de hace dos semanas. Un único disparo alcanzó a Salah Shukri Abu Latyef, un beduino de Rahat que llevaba un año empleado. Tras ingresar en estado grave en el centro médico de Soroka en Beer Sheva, donde fue llevado en helicóptero, murió a primera hora de la tarde.

De inmediato, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, emitió un comunicado en el que calificaba esta muerte de “incidente muy grave” y prometía una respuesta “fuerte”. “No lo vamos a dejar sin respuesta. Hasta ahora siempre nos hemos dedicado a la anticipación y a responder con fuerza y así es como vamos a actuar al respecto de este caso”, advirtió. En el momento del disparo, Netanyahu se encontraba precisamente a un kilómetro de la frontera con la franja palestina, en Sderot, donde había destacado la tranquilidad de la zona desde la Operación Pilar Defensivo de noviembre de 2012, cuando Israel acabó acordando un alto el fuego con Hamás, al frente del Gobierno de Gaza.

Sólo minutos después, el Ejército de Israel informó de un ataque doble contra "infraestructuras terroristas" de la franja. Las autoridades de Gaza confirman que fueron bombardeados Jan Yunis y Deir El Balah; en este último municipio ha muerto una niña de tres años, Hala Abu Sbeija, como consecuencia del ataque. La pequeña fue alcanzada por la metralla de un misil en uno de los ataques en el campo de refugiados de Al Mughazi, en el que también resultaron heridos su madre y uno de sus hermanos, según el Ministerio de Sanidad en la franja.

La otra víctima mortal palestina se produjo en un incidente separado, al norte de la franja, en Beit Lahiya. El joven se acercó a la valla con Israel, sin atender a los llamamientos de aviso de los soldados –según el gabinete del Ejército-, y los soldados dispararon. El chico, de 18 años, fue herido en el vientre y murió en el hospital. Según su familia, era un agricultor.

Netanyahu se preguntaba horas antes incluso si hay una nueva Intifada en ciernes, ante la sucesión de ataques de tinte nacionalista en los últimos días: una bomba en un autobús al sur de Tel Aviv, el lanzamiento de cohetes Qassam desde Gaza, o el apuñalamiento, este lunes, de un policía de tráfico cerca de Ramala.