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Valérie Trierweiler, pareja de Hollande, hospitalizada en París

La compañera del presidente francés fue ingresada el día en que se publicó un reportaje sobre la presunta relación del mandatario con una actriz

Valérie Trierweiler, pareja de Hollande. AFP

Agotada y muy afectada por las revelaciones de los amoríos del presidente con la actriz Julie Gayet, la todavía primera dama francesa, Valérie Trierweiler, tuvo que ser hospitalizada el viernes a mediodía en una clínica de París. El Elíseo ha confirmado este domingo la hospitalización, que se produjo el mismo día que la revista Closer publicó las fotos que ilustran la supuesta relación entre François Hollande, de 59 años, y Gayet, de 41. Las imágenes han complicado aun más la ya precaria situación política del presidente francés. Según informa la presidencia francesa, Trierweiler sigue ingresada para ser sometida a pruebas médicas.

La inédita intrusión en la vida privada de un jefe del Estado en ejercicio convierte en una imprevisible lotería la aplazada rueda de prensa semestral que Hollande debe ofrecer el martes en el Elíseo ante cientos de periodistas. Durante su discurso navideño, Hollande había esbozado las líneas maestras de su nueva política económica, con una inesperada oferta de pacto a la patronal y una imprecisa promesa de bajada de impuestos que parecían prefigurar un giro neoliberal. Pero el lanzamiento de esa operación reconquista ha quedado tocado por la revelación de que hay un probable cambio de primera dama en marcha.

La noticia del ataque de nervios de Trierweiler suma nuevos interrogantes al culebrón público / privado. Soltero empedernido –nunca se casó con Ségolène Royal porque la ley impedía a los miembros de un matrimonio ser diputados al mismo tiempo-, casi nadie discute en Francia que el presidente es muy libre de tener la novia que quiera, y de hecho las primeras encuestas sobre el asunto, publicadas ayer, estiman que un 77% de los ciudadanos considera que su relación con Gayet es un asunto estrictamente privado.

Pero la información de Closer llega en el peor momento político de su mandato, y ha suscitado dudas, como pasó en Italia con Silvio Berlusconi –aunque aquel era definitivamente otro contexto-, sobre la seguridad del jefe del Estado. Las escapadas de incógnito de Hollande eran un secreto muy mal guardado desde mayo de 2012, pero el hecho de que un fotógrafo haya podido robarle unas imágenes entrando y saliendo de sus citas galantes, acompañado por un solo guardaespaldas, plantea si el presidente de una potencia nuclear, en guerra contra el terrorismo, puede ser tan descuidado con su integridad física.

El debate sobre el derecho a la intimidad es otra arista del problema. ¿Tiene derecho Hollande a mantener en secreto una parte de su vida? La figura de la primera dama sugiere que no: aunque no está regulada por ley, las compañeras o esposas del presidente gozan históricamente de ciertos privilegios de protocolo, viajan con su pareja a menudo y mantienen un despacho con gabinete en el Elíseo; son, por tanto, figuras públicas.

Después de un año difícil, el lema del Elíseo para 2014 era “acelerar”. Claves del programa: mejorar la eficacia de la acción de Gobierno para presentar “resultados”; pactar con Alemania ambiciosas reformas de la zona euro, y girar hacia el centro-derecha para reconciliarse con los empresarios y con el desafecto electorado católico de cara a las municipales de marzo y las europeas de mayo. Como primer paso, el Elíseo había anunciado una visita oficial al Vaticano el día 24, de la que Trierweiler fue excluida antes de la información de Closer.

Con el país hecho el presidente deberá comparecer mañana ante la prensa mundial y aclarar si Francia tiene una nueva primera novia, aunque probablemente esta sea la menor preocupación de una ciudadanía que se declara inquieta por el paro -cercano al 11%- y quejosa por pagar demasiados impuestos.