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Un chascarrillo de Bardem provoca una crisis entre Francia y Marruecos

El actor reveló al presentar su documental del Sahara una broma del embajador francés ante la ONU

El presidente François Hollande tuvo que llamar el lunes al rey Mohamed VI para disculparse

Javier Bardem (izquierda) y Álvaro Longoria, en París. AFP

Un comentario informal del actor Javier Bardem, seguramente un chascarrillo para condimentar la rueda de prensa de presentación en París de su documental reivindicativo sobre los refugiados saharauis, ha provocado una crisis diplomática seria que ha llegado al más alto nivel entre Francia y Marruecos, dos históricos aliados. Bardem acudió el pasado jueves a la capital francesa para darle un impulso al estreno al fin en Francia tras dos años desde su finalización del documental Hijos de las nubes, la última colonia, dirigido por Álvaro Longoria, que relata las penalidades y las vulneraciones de los derechos humanos en el Sáhara occidental, la antigua colonia española. Bardem aprovechó el evento para recordar que en 2011 un embajador francés en Estados Unidos le había comentado en privado que para Francia el país marroquí era "una amante con la que se duerme todas las noches, de la que no está particularmente enamorado pero que se debe defender. Dicho de otro modo, que miramos para otro lado". Las palabras de Bardem fueron reproducidas por Le Monde y otros medios franceses y provocaron una reacción inmediata crítica en Marruecos y en su Gobierno.

El ministro de comunicación marroquí, Mustapha Khalfi, exigió el pasado domingo explicaciones al Gobierno francés que fueran "más allá de una simple declaración del Ministerio de Asuntos Exteriores, para reparar los daños causados por esas palabras, así sea que se le han atribuido falazmente o si se han pronunciado verdaderamente". Khalfi etiquetó esas palabras como "escandalosas e inaceptables" y añadió que "golpean a todos los marroquíes". Rabat, además, lanzó otro aviso de su enorme malestar por la vía diplomática y aprovechando la situación paralizó la visita de un enviado especial francés para la protección del planeta, Nicolas Hulot, hasta obtener las explicaciones requeridas.

Varios miles de personas se manifestaron este martes en Rabat ante la Embajada de Francia para protestar por esas supuestas declaraciones del embajador francés en la ONU. Los manifestantes portaban banderas y cantaron esloganes patrióticos.

La situación se complicó, además, porque el mismo jueves del estreno de la película del Sáhara de Bardem un grupo de siete agentes policiales franceses se presentaron en la residencia del embajador en París y comunicaron que deseaban tomar declaración al jefe del contraespionaje marroquí, Abdelatif Hamuchi, que había sido denunciado por una ONG francesa por su presunta complicidad en supuestos actos de tortura.

En este clima de creciente crisis diplomática, este lunes el propio François Hollande tuvo que coger el teléfono y llamar al rey Mohamed VI, que aún estaba de gira por varios países centroafricanos. No se han ofrecido muchos detalles de la charla pero ambos jefes de Estado acordaron "proseguir los contactos en los próximos días a nivel gubernamental, y trabajar en el espíritu de las relaciones excepcionales que unen a Marruecos y Francia". Fuentes francesas citadas por Reuters aseguraron que el presidente Hollande quiso enviar con esa llamada "un mensaje de amistad y confianza hacia Marruecos" y aseguraron que "el malentendido había sido aclarado".

La productora Morena Films, vinculada al actor español, también redactó este lunes un comunicado para aclarar que el comentario privado revelado por Bardem no había sido del embajador francés en Estados Unidos sino en la ONU, Gérard Araud.

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