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Letta: “Los europeístas no tenemos un sueño, los otros sí”

El ex primer ministro italiano apela a la épica para rescatar a Europa de la desazón

El avance del populismo centra el debate del Consejo para el Futuro de Europa

González, Monti y Berggruen, durante una rueda de prensa antes del inicio del debate del Consejo para el Futuro de Europa, en Madrid. Ampliar foto
González, Monti y Berggruen, durante una rueda de prensa antes del inicio del debate del Consejo para el Futuro de Europa, en Madrid.

El ex primer ministro italiano Mario Monti no dudó un segundo: “El avance del populismo en muchas partes de Europa es nuestra principal preocupación”. Así presentó el debate del Consejo para el Futuro de Europa en su tercera reunión tras su creación en 2011 y dos citas previas en Berlín y París antes de llegar a la de Madrid, que durará hasta este viernes. Monti ejerce de presidente de este foro impulsado por el Instituto Berggruen para la Gobernanza, cuyo objetivo es discutir vías para lograr una Europa más fuerte y resistente.

El Consejo, que reúne a 26 destacados políticos, académicos y empresarios de Europa y Estados Unidos, alerta del peligro que supone la amenaza del populismo con vistas a las elecciones europeas de mayo. Por un lado, reconoce el peligro que acarrean los mensajes políticos que simplifican las cosas en un mundo complejo. Lemas que culpan a la inmigración del desempleo o a la Unión Europea del retroceso del Estado del bienestar están calando fácilmente en unos ciudadanos desencantados por los ajustes económicos. Pero por otro lado, el Consejo también considera el hecho de que el avance del populismo tenga un efecto revulsivo que haga de la Unión un espacio más unido y democrático.

Momento de la intervención de Enrico Letta. El País

A los europeístas nos “falta un sueño. Los demás lo tienen. Que termine el euro, que se rompa la Unión… Nosotros lo hemos perdido. Antes lo teníamos. En 1984: las cuatro libertades; 1994: el euro; 2004: la ampliación al Este. ¿Y ahora? Ahora no hemos construido ninguna perspectiva de ese tipo. El sueño tiene que ser la unión política”, dijo el también ex primer ministro italiano Enrico Letta en su intervención como ponente. Letta apeló a los europeístas a dotar a su mensaje de épica, de grandeza; sentimientos a los que sí recurren con gran destreza los movimientos nacionalistas y que tan buenas perspectivas electorales le dan para las elecciones europeas. La épica, como bien dijo el expresidente del Gobierno español Felipe González minutos antes de comenzar el foro, “es la principal herramienta de los nacionalistas”, y subrayó que por eso es necesario advertir a la gente que detrás de ese mensaje “no hay nada”.

González atacó con vehemencia los populismos. Solo quieren “quemar la casa en la vivimos todos para quedarse con un solar que creen suyo”, dijo. González cree que todos los intentos de recuperar el mensaje nacionalista, aun en casos tan dispares como Cataluña o Escocia, son al final una regresión al postulado de “solos estamos mejor” que la historia ha demostrado erróneo.

Letta siguió la línea dura de González en su discurso: “¿Qué es el populismo en Europa?”, se preguntó. “Es algo profundamente anti. No es nunca a favor de algo. Es siempre anti. Es heterogéneo. Pero sabemos que es anti-autoridad, anti-euro”, respondió. “Hay algunos factores que han estimulado la dinámica populista. La inmigración, que en muchos países ha provocado cambios sociales profundos; el aumento del paro juvenil; e Internet, que plantea un desafío no solo a la autoridad, sino a la propia idea de autoridad. Antes los poderes públicos tenían el monopolio de la información, por eso era fácil tener la autoridad. Hoy nadie tiene el monopolio de la información”, afirmó.

“Por primera vez nos acercamos a unas elecciones europeas en las que la diferencia más importante no será izquierda y derecha, sino pro y antieuropa. Siempre fueron elecciones nacionales camufladas. Ahora son verdaderamente europeas y un gran riesgo para el futuro de Europa. ¿Cuál puede ser su impacto sobre las instituciones europeas y el crecimiento? Primero sobre el Parlamento europeo: habrá un 20-25% de los diputados que serán antieuropeos. También habrá que tener cuidado con el filibusterismo. Estoy seguro de que lo habrá en una Cámara que no está acostumbrada a ello. Otro riesgo son los ataques al mercado interior, a la competencia. Una de las consecuencias es el aumento del proteccionismo. Es la respuesta más fácil”, dijo Letta.

“Quizá este es el momento más difícil en la construcción europea”, había reconocido previamente Pascal Lamy, presidente de Notre Europe y miembro del Consejo. “El apoyo ciudadano está en mínimos. La opinión pública considera que Europa no responde a sus expectativas. La idea de que juntos lo hacemos mejor ha perdido fuerza. Esto es un hecho. ¿Qué podemos hacer para salir de esta erosión? El problema principal es el paro juvenil. Se han dado algunos pasos. Hace falta ir mucho más lejos. ¿Qué más hacemos juntos? Al principio, la paz. Ahora, no está claro. No tenemos un relato propio. Quizá pueda ser este: La misión de la UE es civilizar la globalización, como me dijo una vez un diplomático asiático”. 

El Consejo propone tender tres puentes para unir más a Europa. El primero es para alejar a los ciudadanos de las garras del populismo, a través de una mejor comunicación y eficiencia de las instituciones europeas. El segundo es para acabar ese malentendido psicológico entre el norte y el sur de Europa. Los países del sur europeo han demostrado que son capaces de poner en marcha políticas para recuperar la confianza de los mercados. El tercero es entre el Reino Unido y el resto de Europa, intentando atraer al espíritu competitivo anglosajón al resto del continente y facilitar la convivencia con Londres.

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