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Judíos y musulmanes critican la ley danesa sobre el sacrificio animal

Las comunidades se oponen a la norma que exige sedar a los animales antes de matarlos

Líderes religiosos llaman al boicot de la carne de procedencia danesa

Un carnicero desuella una vaca en un matadero danés. Ampliar foto
Un carnicero desuella una vaca en un matadero danés.

Un mes después de haber entrado en vigor la ley danesa que exige que los animales sean sedados antes de ser sacrificados, su aplicación sigue levantando ampollas entre las comunidades judía y musulmana. Una de las últimas críticas a la norma ha llegado de uno de los eruditos islámicos más reconocidos en Arabia Saudí, Fouad Tawfik, quien desde las páginas de Arab News ha dicho que “un posible boicot a los productos cárnicos daneses podría estar en camino” si Dinamarca se niega a respetar sus enseñanzas religiosas. La controversia y el debate se han extendido por las redes sociales y son muchos los mensajes que se recogen en contra de la nueva normativa. Entre ellos, se puede leer al bloguero Zaid Khan, que insta a Arabia Saudí y a otros países del Golfo a evitar la importación de carne danesa y comprar carne halal de países musulmanes como Pakistán, Turquía y Malasia.

Desde Copenhague se ha dado orden de restar importancia a declaraciones como estas y, ante las crecientes críticas de musulmanes de todo el mundo, el embajador danés en Riad se ha visto obligado a aclarar que la manera islámica de matar animales sigue siendo legal en Dinamarca. “El sacrificio de animales de acuerdo con los principios islámicos todavía es legal en mi país”, ha afirmado. Sus palabras se alejan del espíritu de las declaraciones que el pasado febrero hizo Dan Jørgensen, ministro danés de Alimentación, Agricultura y Pesca, al canal de televisión TV2. Jørgensen llegó a afirmar que los derechos de los animales “están por delante de cualquier religión.”

Islandia, Noruega, Polonia y Suecia también han restringido los rituales religiosos en el sacrificio de animales

Organizaciones religiosas danesas judías y musulmanas dijeron entonces sentirse “ofendidas por la falta de sensibilidad de Dinamarca”. Un país en el que el pasado 17 de febrero entró en vigor una ley que exige que se sede a todos los animales antes de matarlos. Esta práctica va en contra del kosher, que establece que el animal debe ser consciente antes de ser sacrificado, y del halat. Los musulmanes solo comen carne de animales a los que se les corta el cuello con un cuchillo afilado mientras se invoca a Alá.

En Dinamarca viven en la actualidad 200.000 musulmanes, que suponen el 3% de los 5,4 millones de habitantes del país. Ellos defienden que, sin recrearse en el dolor, el animal debe estar consciente antes de morir. Zakir Naik, propagador respetado del islam, ha hecho hincapié en que la manera islámica de sacrificio de animales es higiénica, puesto que permite que la sangre de los animales se drene por completo. “La sangre es un medio propicio para la propagación de gérmenes, bacterias y toxinas causantes de varias enfermedades”, ha señalado.

El subjefe de la misión danesa en Riat, El- Fikre Gourfti, ha afirmado que el procedimiento actual “es conforme a la resolución del Consejo de Fiqh Islámico de la Liga Musulmana Mundial con sede en La Meca”.

Desde la comunidad judía, el rabino Eli Ben Dahan, viceministro israelí de asuntos religiosos, califica la nueva legislación danesa de “antisemita”. El discurso en Dinamarca es, sin embargo, más moderado. Finn Schwarz, presidente de la Comunidad Judía danesa, no cree que el cambio en la ley tenga raíces en el antisemitismo. “Esto es parte de una ola de secularismo. Aquí en Dinamarca es cada vez más difícil ser una minoría religiosa, no solo judía. En general, cualquier minoría religiosa”, ha indicado. Schwarz ha asegurado que, en la práctica, el cambio en la ley danesa no afectará a su pequeña comunidad porque toda la carne kosher que comen es importada, pero sí ha criticado las formas del Gobierno danés. Asegura que ha cambiado la ley de un modo “poco democrático”.

Por este motivo, tanto organizaciones judías como musulmanas de Dinamarca reclaman ser escuchadas. “Vamos a seguir exigiendo nuestros derechos. Como daneses, queremos ser considerados iguales que nuestros conciudadanos”, ha dicho Zaman Essabar.

Dinamarca no es el único país de la Unión Europa donde los rituales religiosos en el sacrificio de animales se han restringido. Islandia, Noruega, Polonia y Suecia se encuentran entre los Estados miembros de la UE que prohíben las masacres rituales. La directiva comunitaria sobre este asunto permite, sin embargo, excepciones por motivos religiosos. Excepciones que Dinamarca ha dejado de aplicar.