Malasia investiga a un ingeniero de vuelo que viajaba en el avión desaparecido

China, que ya busca en su territorio, descarta que alguno de los 153 pasajeros chinos cometiera un acto terrorista

Un hombre mira su móvil ante el muro de mensajes para el MH370. AP

La policía de Malasia está investigando a un ingeniero de vuelo que viajaba en el avión de Malaysia Airlines desaparecido en la madrugada del 8 de marzo con 227 pasajeros y 12 tripulantes a bordo. Las pesquisas, que se han centrado en los últimos días en un posible acto de sabotaje y secuestro por parte de alguno de los miembros de la tripulación –en particular el piloto y el copiloto- o del pasaje, no han permitido localizar los restos del aparato cuando han pasado ya 11 días desde que se esfumó de los radares civiles menos de una hora después de despegar de Kuala Lumpur rumbo a Pekín. China ha descartado este martes que alguno de sus 153 ciudadanos que viajaban en el avión haya cometido un acto terrorista o un secuestro y ha asegurado que ha comenzado la búsqueda en su propio territorio.

El ingeniero de vuelo, Mohd Khairul, malasio, de 29 años, había publicado en las redes sociales que había trabajado para una compañía suiza de vuelos chárter con reactores privados, Execujet Aviation. “Sí, estamos mirando a Mohd Khairul así como a los otros pasajeros y la tripulación. El foco está en cualquiera que pudiera tener conocimientos de aviación dentro de ese avión”, han asegurado fuentes policiales, informa Reuters. Los investigadores creen que el vuelo MH370 fue desviado de su ruta de forma deliberada por alguien con conocimientos profundos del Boeing 777-200 y de navegación comercial.

Un ingeniero de vuelo es responsable de supervisar los sistemas de una aeronave durante el viaje para verificar que funcionan de forma correcta y hacer reparaciones si hacen falta. La experiencia de Mohd Khairul en aviones de negocios privados no implica que tenga el conocimiento necesario para desviar y pilotar un gran avión comercial.

Huang Huikang, embajador de China en Malasia, ha asegurado hoy en Kuala Lumpur que el análisis de los antecedentes de los ciudadanos chinos que iban en el MH370 ha descartado que alguno de ellos tuviera conexiones con el terrorismo o pudiera llevar a cabo un secuestro. La declaración pone freno a la teoría que apuntaba que separatistas de la región autónoma china de Xinjiang –hogar de la minoría musulmana uigur- podían estar implicados en la desaparición del aparato.

De momento, los principales sospechosos del posible sabotaje son el piloto, Zaharie Ahmad Shah, de 53 años, y el copiloto, Fariq Abdul Hamid, de 27 años. Especialmente después de que el primer ministro de Malasia, Najib Razak, asegurara el sábado que el vuelo fue desviado de su ruta de forma deliberada y que alguien desconectó los sistemas de comunicación a propósito.

Huang también ha afirmado que China ha comenzado a buscar el avión en su propio territorio, pero no ha dado más detalles. Más de 20 países participan en los trabajos de localización, después de que los datos registrados por radares militares y satélites hayan apuntado a que pudo seguir dos corredores aéreos que forman un arco de miles de kilómetros que va desde Asia central al océano Índico sur. El corredor noroeste pasa por el oeste de China, mientras que el corredor suroeste se interna en el Índico al oeste de Australia.

Pekín ha vuelto a presionar esta semana para que se aceleren los trabajos. El Ministerio de Exteriores dijo ayer en un comunicado que Malasia debe expandir y aclarar el alcance de la búsqueda “de forma inmediata”. Por otro lado, su portavoz, Hong Lei, afirmó que “los esfuerzos de búsqueda y rescate se han hecho aún más difíciles ahora, y el área (a cubrir) es mucho mayor”. “Esperamos que Malasia pueda suministrar más información concienzuda y precisa a los países participantes”.

El gobierno malasio solicitó el domingo la colaboración de gobiernos desde Asia central -como Pakistán y Kazajistán- al Índico -como Australia- para que le suministren datos de satélites y radares que permitan trazar el posible recorrido seguido por el aparato. El número de países que colaboran en la operación de búsqueda pasó de 14 a 25.

El primer ministro de Australia, Tony Abbott, afirmó el lunes que Australia ha aceptado la petición de Malasia de hacerse cargo de las operaciones en el Índico sur y ha destinado medios adicionales, además de los dos aviones de vigilancia marítima Orion ya desplegados. Pekín ha ofrecido 21 de sus satélites.

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