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CRISIS POLÍTICA EN COLOMBIA

Santos ratifica la destitución inmediata del alcalde de Bogotá

El presidente colombiano no acogió las medidas cautelares que expidió la CIDH para proteger los derechos políticos de Gustavo Petro

Simpatizantes de Petro en Bogotá.
Simpatizantes de Petro en Bogotá. AP

La fiesta se le aguó a Gustavo Petro. Cuando apenas había convocado a sus seguidores a la emblemática Plaza de Bolívar para celebrar que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos le había otorgado medidas cautelares y que solicitaba que se suspendiera la destitución que le impuso la Procuraduría —algo que tenía que decidir el presidente Juan Manuel Santos—, el mandatario colombiano finalmente firmó en la noche del miércoles el decreto que lo saca del segundo cargo de elección popular más importante de Colombia.

Santos también anunció que, de manera provisional, su ministro de Trabajo, el liberal Rafael Pardo Rueda, asumirá como alcalde encargado de Bogotá y se deberá convocar nuevas elecciones para terminar el periodo de Petro, que se extiende hasta el 31 de diciembre de 2015.

Uno de los argumentos que tuvo en cuenta el presidente colombiano para no acatar la solicitud de medidas cautelares para Petro, es que al ahora exalcalde se le permitió usar los recursos legales que hay en Colombia para defenderse. “Desde que el Procurador General de la Nación anunció la sanción de destitución del señor alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, dijimos clara y tajantemente que tanto el proceder del Presidente como el del Gobierno sería el de cumplir con la Constitución y las leyes, y defender las instituciones. Al mismo tiempo, solicitamos que al alcalde Petro se le respetaran sus derechos y se le permitiera usar todos los recursos legales a su disposición”, dijo Santos en una alocución desde la casa presidencial.

El alcalde destituido insiste en que agotará "todas las instancias" internacionales

Otras de las razones que esgrimió el gobierno, en cabeza de la canciller María Ángela Holguín, es que las medidas cautelares “no son vinculantes para Colombia”, ya que solo hacen parte del reglamento de la CIDH.

Algunos analistas advirtieron a lo largo del día de que, si Santos concedía la solicitud de medidas cautelares a favor de Petro, esta decisión podría abrir la puerta a que otros políticos sancionados disciplinariamente le pidieran lo mismo a la CIDH, evadiendo de esta forma sanciones de los organismos de control colombiano, ocasionando un caos institucional.

Ha sido un día difícil para el mandatario colombiano. No pasaron más de 20 horas entre el pronunciamiento de la CIDH y el anuncio de Santos, quien luego de realizar extensas consultas que incluyeron a la propia CIDH, al final tuvo en cuenta la decisión del Consejo de Estado, que el martes había rechazado 23 tutelas que buscaban dejar sin fundamento la sanción de la Procuraduría, la cual consiste no solo en destituir al alcalde sino inhabilitarlo por 15 años para ocupar cargos públicos.

Esta decisión pone en suspenso, por ahora, a la carrera de uno de los más controvertidos políticos colombianos

El mandatario colombiano recordó que la justicia colombiana tuvo que resolver más de 300 tutelas que llegaron a diferentes tribunales, interpuestas por el alcalde y por varios de sus seguidores, algo que los medios bautizaron la “tutelatón”, con la que lograron poner en suspenso la destitución del alcalde capitalino durante casi 4 meses.

En el último grupo de tutelas que rechazó el Consejo de Estado (con una votación 15-8), este tribunal consideró que el derecho a elegir no puede limitar la función de la Procuraduría de investigar y sancionar a funcionarios elegidos por voto popular, que era uno de los argumentos centrales de la defensa del alcalde.

Aun así, este organismo le recordó a Petro que aún puede interponer una acción de nulidad, una suerte de demanda administrativa contra el fallo de la Procuraduría, algo que también hizo Santos durante su alocución. El mandatario también dijo que Colombia ha defendido el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, pero considera que, “el papel de dicho sistema es complementario y alternativo, por lo cual solo debe operar en el evento de que no funcione o se dé una falla en el sistema interno”.

Esta decisión pone en suspenso, por ahora, a la carrera de uno de los más controvertidos políticos colombianos, quien fue uno de los máximos jefes del movimiento nacionalista M19, que se acogió a un proceso de paz durante el gobierno de Virgilio Barco y se desmovilizó para participar en 1991 en la Asamblea Nacional Constituyente que redactó una nueva carta política para Colombia, en la que participaron además de miembros de grupos guerrilleros desmovilizados, representantes de todos los partidos políticos y movimientos sociales del país.

Después la Constituyente del 91, Petro salió elegido al Congreso, primero como representante a la Cámara por Bogotá, y de allí saltó al Senado en donde se convirtió en uno de los congresistas más destacados por sus debates de control político al gobierno de Álvaro Uribe. Luego fue elegido como alcalde de Bogotá con más de 700 mil votos.

Ante miles de sus seguidores reunidos en la Plaza de Bolívar, Petro anunció desde el balcón de su despacho, que continuará la batalla legal por recuperar sus derechos políticos. “Seguiremos acudiendo a la justicia en instancias internacionales". También dijo que "Santos no pasará a la historia como el que hizo la paz sino como el que ayudó a destruir el sistema interamericano", en alusión a la decisión del mandatario colombiano de desconocer las medidas que pedía la CIDH. Y que el voto en Colombia “no vale”. Sus seguidores gritaban “paro nacional”.

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