Selecciona Edición
Iniciar sesión

La cruzada para salvar el Yasuní

El sábado concluye el plazo para convocar a una consulta popular sobre la explotación de petróleo en el parque nacional

Una celebración ecuménica que hicieron los Yasunidos la semana pasada.

El desafío que asumió el colectivo Yasunidos de reunir las casi 600.000 firmas que se necesitan para que se convoque a una consulta popular y sea la ciudadanía la que decida la explotación del bloque 43 (llamado también ITT por sus campos Ishpingo, Tiputini y Tambococha) llega a su fin. Los jóvenes que integran el colectivo han informado este jueves que han reunido 727.497 firmas y que las entregarán el sábado 12 de abril, justo cuando se termina el plazo de 180 días que dio el Consejo Nacional Electoral de Ecuador. La pregunta que quieren lleva a referendum es: ¿Está usted de acuerdo en que el gobierno ecuatoriano mantenga el crudo del ITT, conocido como bloque 43, indefinidamente bajo el subsuelo?”.

El bloque 43, por estar dentro del Parque Nacional Yasuní, se convirtió en un símbolo para los grupos ambientalistas que desde 2007 apoyaron la cruzada internacional del gobierno ecuatoriano para mantener el petróleo del ITT bajo tierra a cambio de que los países desarrollados le compensaran económicamente. Y por eso rechazaron la decisión del presidente Rafael Correa de explotar el bloque al evidenciar que la colecta internacional había fracasado. Se esperaba recaudar 3.600 millones de dólares en 12 años (el 50% de lo que percibiría el país si se extraía el petróleo del ITT), pero en seis años solo se consiguieron 13,3 millones.

Los Yasunidos se han aferrado a la idea de la consulta popular para salvar el Yasuní. El bloque 43 y el bloque 31 constituyen la frontera norte del Parque Nacional Yasuní, que además de ser una joya medioambiental es el último reducto de territorio que tienen los tagaeri y taromenane, indígenas ecuatorianos que no han sido contactados.

El Estado ha lanzado una campaña que expone que habrá un impacto ambiental mínimo

Los Yasunidos durante la recolección de firmas han tenido que enfrentar a la maquinaría estatal que lanzó una campaña para posicionar que habrá un mínimo impacto ambiental y se afectará solamente al 1x1.000 del Yasuní (es decir 1.000 hectáreas del casi un millón que tiene el parque) y que quedará el 99,9% del parque intacto. A esta campaña inicial se han sumados los anuncios que estos días se ven en la televisión pública y que incluyen testimonios de indígenas amazónicos que apoyan la explotación.

Los jóvenes ecologistas han resistido a los ataques del presidente Rafael Correa que ha aprovechado cada aparición pública para descalificarlos y más de una vez ha dicho que están aliados con la partidocracia y los ‘tirapiedras’ del viejo Ecuador. Los Yasunidos solo comparecieron ante los medios de comunicación después de que el pasado 14 de marzo uno de los voluntarios que recogen firmas fuera agredido y detenido por la Policía por haber descalificado el paso de la caravana presidencial volteando su dedo pulgar.

En esta semana han hecho circular en las redes sociales un mapa hecho por diversos profesionales autodenominados Colectivo de Geografía Crítica que pone en debate que la afectación del 1x1000 solo toma en cuenta la afectación por la deforestación en la superficie, pero no tiene en cuenta otras variables como la afectación por ruido, que está calculada en 2 kilómetros desde los pozos, según los estudios de Petrobras en el campo Edén, o la afectación al aire por la combustión en las estaciones de tratamiento, que está estimado en un radio de 5 kilómetros, según los datos del campo Libertador de Petroecuador.

Tampoco toma en cuenta que desde las trochas abiertas para facilitar las actividades hidrocarburíferas se estima que hay una penetración de 10 kilómetros por parte de cazadores y madereros ilegales, aunque en el mapa de simulación han tomado en cuenta un estudio de Petrobras que señala que la afectación medioambiental desde las trochas es de 500 metros. Manuel Bayón, de grupo de Geografía Crítica, explica que tras hacer esta simulación han determinado que la actividad petrolera en los bloques 31 y 43 afectaría a más de 145.870 hectáreas, de las que 117.000 estarían dentro del parque. Esto trasladado a los términos de la propaganda gubernamental sería el 117x1.000

Más acciones de Yasunidos

El colectivo ha pedido la presencia de los medios de comunicación en dos ocasiones. La primera fue el pasado 26 de marzo cuando denunció ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) que su logo había sido plagiado por los otros dos grupos que también están recogiendo firmas para pedir una consulta popular en torno al Yasuní. “Hay un interés por confundir”, dijo Esperanza Martínez, de la ONG Acción Ecológica.

Estos grupos han surgido a la par que Yasunidos, pero las preguntas que quieren plantear a la ciudadanía son distintas. Uno de los grupos lleva el nombre de Frente de Defensa Total de la Amazonía y está liderado por el guayaquileño David Iñiguez que dice que forma parte de un grupo de activistas de la Costa que no tenían ninguna denominación antes. Su pregunta dice: ¿Está de acuerdo con declarar al Ecuador libre de toda actividad extractiva y, en general, libre de proyectos que afecten a la pachamama y al patrimonio ambiental, tales como proyectos hidrocarburíferos, mineros? Este grupo ya entregó las firmas requeridas y están en proceso de validación en el CNE.

El otro grupo está integrado por una veintena de alcaldes amazónicos (de los que 14 no fueron reelegidos en las elecciones locales de febrero). Estos políticos apoyan la explotación del bloque 43 y su pregunta dice: ¿Apoya al Presidente de la República, Rafael Correa, con su propuesta para la explotación del petróleo en un área no mayor al uno por mil del Parque Nacional Yasuní y que el producto del petróleo que se extraiga del bloque 43 se destine a la lucha contra la pobreza, la protección ecológica del país, el financiamiento de los planes de vida de las comunidades ancestrales y la dotación de servicios básicos? Este grupo entregó 200.000 firmas, pero tiene plazo todavía hasta el 15 de julio porque fue el último en hacer la solicitud al CNE.

Un colectivo de geógrafos afirma que la zona de impacto sería mucho mayor de lo que asegura el Gobierno

El órgano electoral ha informado por su parte que ya ha aprobado un presupuesto de casi 800.000 dólares para proceder a la verificación de todas las firmas que entreguen los grupos interesados, pero no ha dicho nada de la denuncia sobre el plagio del logo de los Yasunidos.

Los Yasunidos también citaron a los medios el pasado 3 de abril, cuando pidieron a la Asamblea Nacional que investigue la presencia de indígenas no contactados en el bloque 31. Esta información trascendió a partir de una una entrevista del misionero capuchino José Miguel Goldaráz que publicó Diario El Comercio el 31 de marzo. “La semana pasada, en el bloque 31, donde están explorando petróleo en pleno parque Yasuní, los obreros salieron despavoridos porque vieron a indígenas desnudos que caminaban por ahí”, decía el capuchino. Los ambientalistas alegan que las actividades petroleras deberían suspenderse por ley cuando se producen estos avistamientos.