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CRISIS EN UCRANIA

Kiev empieza a sofocar la revuelta prorrusa

Carros de combate ucranios entran en una ciudad rebelde

El Gobierno recobra un aeropuerto tras una ataque aéreo que ha causado varios muertos

Fuerzas ucranias toman un aeropuerto en el este previamente ocupado por milicias prorrusas. Atlas

La “operación antiterrorista” anunciada por las autoridades ucranias en Kiev para acabar con la oleada de protestas en Donetsk se hizo evidente este martes con la presencia de aviones, helicópteros que tomaron el aeropuerto de Kramatorsk y carros de combate que entraron en la ciudad de Slaviansk. Estas dos localidades están situadas al norte de la región industrial y minera.

Ucrania está al borde de la guerra civil y es escalofriante

Primer ministro ruso, Dmitri Mevdevev

En la ofensiva emprendida por Kiev se habrían producido un mínimo de “veinte muertos” y un número no determinado de heridos, según dijo Denis Pushilin, uno de los dirigentes de la llamada República Popular de Donetsk (RPD) poco después de las seis de la tarde (una hora menos en España). La operación, afirmó, es coordinada desde la localidad de Izium, en el sur de la provincia de Járkov. Datos del canal de televisión Rusia 24 se referían a un número de entre 4 y 11 muertos.

Un veterano de los Servicios de Intervención Especial (las antiguas Berkut) afirmaba por su parte que no ha habido muertos, solo dos heridos y disparos al aire, y que las fuerzas de la “operación antiterrorista” no habían entrado todavía en Slaviansk, sino que estaban tomando posiciones alrededor. Lo que sucede en Slaviansk y Kramatorsk, según esta fuente, se enmarca en una “operación” con un despliegue desde distintos puntos.

Unos 40 carros blindados se aproximan a la ciudad de Sláviansk, en la región de Donetsk

La RPD ordenó una “movilización general” después de recibir información según la cual dos aviones militares aterrizaron en el aeropuerto de Kramatorsk y cuatro helicópteros lo hicieron en un bosque cercano, según Pushilin. En total, según dijo, han sido transportados a la zona de conflicto unos 150 uniformados que, presuntamente, pertenecen a la Guardia Nacional, pero no al grupo Alfa (la unidad antiterrorista dependiente del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa) ni a las Fuerzas de Intervención Especial (las antiguas Berkut).

Rusia está profundamente involucrada en la crisis que se está desarrollando en el este de Ucrania

Anders Fogh Rasmussen, secretario general de la OTAN

La RPD, el organismo que coordina las protestas federalistas y secesionistas prorrusas en Donetsk, convocó a todos los ciudadanos adultos a concentrarse junto a la administración provincial. Alexandr Jriákov, el responsable de prensa de la RPD, aventuró que la administración será asaltada mediante el desembarco de paracaidistas en el tejado.

Un representante de las milicias de Slaviansk confirmó a la agencia rusa Ria-Nóvosti que se estaba preparando un asalto de la ciudad. Slaviansk es controlada por los activistas prorrusos desde el fin de semana y se encuentra llena de barricadas en cuya defensa participan, entre otros, unidades de cosacos bien equipados, que han llegado de Crimea. El servicio Newsru, citando la agencia oficial rusa Itar-Tass, afirmaba que uno de los cuatro cazas SU 27 que volaron sobre el aeropuerto de Kramatorsk habían sido derribados.

“No nos entregaremos. Esta es nuestra tierra”, dijo Pushilin, contestando a la pregunta sobre la posibilidad de una guerra civil en Ucrania. “Nos veremos obligados a dirigirnos a Rusia”, sentenció el dirigente de la RPD, quien, al recordarle que ya se habían dirigido a Rusia anteriormente, explicó que los llamamientos en el pasado “no se habían hecho de forma totalmente correcta”. Según Pushilin, había cerca de 30 carros blindados en la zona de Slaviansk y la RPD enviaba “refuerzos” a la zona. “Declaramos la movilización general esta noche. Tenemos que defender nuestros logros”, sentenció.

Por la mañana, el gobernador de Donetsk, Serguéi Taruta, mantuvo una reunión con todos los alcaldes de la región. A ella asistía la alcaldesa de Slaviansk, Nelia Shtepa, que apoyó públicamente a las milicias del RPD cuando estas tomaron la comisaría de policía local y se hicieron fuertes en ella. El martes, sin embargo, la alcaldesa se distanciaba de aquellos acontecimientos y sostuvo que había estado en contacto permanente con el gobernador ya que los policías locales habían sido tomados como “rehenes” por los asaltantes. En una versión un tanto confusa y contradictoria, la alcaldesa dijo que mil personas estaban en las barricadas en la ciudad, de 158.000 habitantes, y que, de ellos, una parte pertenece a las milicias llegadas de fuera.

En la ciudad se repartieron 400 pistolas y 20 ametralladoras robadas en la comisaría de policía, confirmó Shtepa. Informó además de que en la noche del lunes al martes un coche procedente de Járkov se había negado a pararse en un puesto de control ante unos “chicos que decidieron jugar a la guerra” y, como resultado, “el coche fue ametrallado” con el balance de un muerto y un herido grave. La alcaldesa dijo que las milicias que controlaban la ciudad esperaban a que “comiencen las acciones contraterroristas”. “Invitarán a las tropas rusas a que entren y en la ciudad de Slaviansk nadie quiere pasarse a Rusia”, señaló.

“La gente esperaba que la federalización traería paz y más dinero, pero hoy cuando ven que trae destrucción, no la quieren”, opinó. Shtepa dijo también que el alcalde elegido por los insurgentes para sustituirla “se dirigió a Putin, y eso me hace entender que esta es una acción planificada”. La alcaldesa opinó que lo que está sucediendo responde a una acción inspirada por gente del expresidente Víctor Yanukóvich para conservar sus posiciones en la región. Slaviansk vivía de los encargos de Rusia a la industria local, dijo Shtepa, según la cual “ayer se cerraron las últimas empresas de la ciudad”. “Donbás [la región de la cuenca del Don] es Ucrania y nunca quise que fuéramos Rusia. Yo creo, como Putin, que la desintegración de la URSS fue un mal, pero ya sucedió y hoy lo que quiero son relaciones normales con Rusia”.

En Kiev, el presidente en funciones, Alexandr Turchínov, informó a la Rada (Parlamento) de que la operación (“antiterrorista”, según la terminología de los dirigentes ucranios) se está realizando “paso a paso” y de forma “responsable”. También manifestó que el aeropuerto de Kramatorsk ha sido “liberado”, según la agencia Intefax.

En una docena de ciudades de Donetsk los activistas federalistas y separatistas han tomado diversos edificios públicos, pero una parte de la población se ha asustado ante el cariz que toman los acontecimientos. No está claro aún cómo pueden influir estos en la conferencia que deben celebrar el jueves en Ginebra representantes de Rusia, EEUU, la UE y Ucrania.

El responsable del Ministerio de Exteriores para cuestiones de derechos humanos, Konstantin Dolgov, dijo que Moscú está muy preocupada por las informaciones sobre víctimas, según informa Ria-Novosti. Dolgov opinó que los acontecimientos comienzan a ir de la peor forma posible. Antes, el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, había advertido de que el uso de la fuerza por parte del Gobierno ucranio en el Este ponía en peligro las negociaciones de Ginebra. El gobernador de Donetsk, Serguéi Taruta, se desmarcó de las funciones del orden público. “Nuestra tarea es asegurar conversaciones pacíficas y nosotros las mantenemos conjuntamente con los alcaldes, los dirigentes y la sociedad. Y en lo que se refiere a la gente armada”, sentenció, “nuestra tarea es que no la haya”, sentenció.

Por su parte, el alcalde de Donetsk, Aleksandr Lukiánchenko, quiso subrayar que no todos los que protestan son separatistas. “Creo que esta denominación, elegida por los políticos, no corresponde a la realidad (…) La mayoría [de los que protestan] son gente con una posición vital activa que están irritados por lo que sucede en nuestro país”, dijo. Lukiánchenko admitió que había mantenido conversaciones con los representantes de la RPD sobre la “entrega de las armas”.

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