Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Israel suspende las negociaciones de paz por el acuerdo de unidad palestina

Netanyahu califica de "potente revés" para la pacificación el pacto de Hamás y Al Fatah

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, el pasado 6 de abril.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, el pasado 6 de abril.

El Gobierno israelí suspendió el jueves las negociaciones de paz con la Autoridad Palestina (AP), un día después de que esta anunciara en Gaza su sorpresiva reconciliación con sus rivales del partido islamista Hamás. El gabinete de seguridad del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, acordó esta nueva congelación del proceso de paz en una sesión de más de cinco horas.

Los palestinos se dieron el miércoles cinco semanas para conformar un Gobierno de unidad nacional, que conducirá el actual líder de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y presidente de la AP, Mahmud Abbas. La anunciada participación de Hamás en este futuro Gobierno interino alarma tanto al Ejecutivo de Netanyahu como a sus aliados estadounidenses, que tutelan desde hace nueve meses las conversaciones entre Israel y la AP. Solo cinco días antes de que termine el plazo para un acuerdo, Israel podría haber certificado así la defunción de las negociaciones, en marcha desde el pasado verano.

Hamás y la OLP se enfrentaron en una breve guerra civil  que en 2007 dejó la Franja de Gaza en manos de los islamistas y Cisjordania bajo control del presidente Abbas y su partido nacionalista y laico, Al Fatah. Hamás había ganado las elecciones legislativas de 2006 y Abbas, las presidenciales del año anterior. No ha habido más comicios desde entonces.

Hamás busca ahora salir del aislamiento en el que les sumió la reciente caída de sus aliados en Egipto, los Hermanos Musulmanes, así como mejorar las pésimas condiciones de vida en la Gaza cercada por Israel. A Abbas y a la OLP les convendría recuperar parte de la legitimidad perdida en Cisjordania, donde cunde el cansancio ante el marasmo político y la falta de perspectivas para la fundación de un Estado propio.

En la recta final de las negociaciones con Israel, el Gobierno de Abbas ha pasado de amenazar con disolver la Autoridad Nacional Palestina a firmar el inesperado acuerdo para el anunciado Gobierno de unidad con Hamás. Se han dado cinco semanas para culminar el segundo extremo. Su negociador con los israelíes, Saeb Erekat, se dijo “decepcionado” por la reacción de Netanyahu. Aseguró no ver contradicción entre la unidad con Hamás y las conversaciones de paz con Israel.

Tras el anuncio de que se suspenden las conversaciones, Erekat aclaró que la OLP probará “todas las opciones”. La reconciliación entre los palestinos sigue siendo una prioridad para la OLP, donde aseguran que el futuro Gobierno de unidad reconocerá la existencia del Estado de Israel. Hamás se ha negado hasta ahora.

Netanyahu, por su parte, dijo en una entrevista emitida por el canal de televisión estadounidense NBC que la unidad con Hamás es “un pacto que acaba con la paz”. Se refirió a ella como un “potente revés” para el proceso que debería terminar con décadas de enfrentamientos entre Israel y los palestinos. Aparte de estas reacciones negativas del Gobierno, la prensa israelí publicaba el jueves análisis escépticos del acuerdo entre palestinos. No sería el primero que termina en papel mojado antes de ponerse en marcha.