Zelaya y sus seguidores chocan con la policía en el Congreso hondureño

El expresidente y un grupo de simpatizantes tomaron a la fuerza el Palacio Legislativo para protestar por una norma local

La policía militar hondureña desaloja a diputados y simpatizantes del expresidente Zelaya. REUTERS-LIVE!

“Dictadura”, “gobierno autoritario”, “despótico”, denunció el derrocado expresidente hondureño Manuel Zelaya, en medio de violentos disturbios que estallaron el martes en la tarde en el Congreso Nacional de Honduras, mientras policías antimotines desalojaban a simpatizantes y diputados del opositor Partido Libertad y Refundación (LIBRE) que tomaron a la fuerza un sector de la sede parlamentaria en Tegucigalpa en protesta por una norma que establecía una serie de medidas de seguridad para entrar al recinto.

“Hay una dictadura en el Congreso Nacional, porque no quieren que metamos proyectos en favor del pueblo hondureño. No nos están dando la palabra”, alegó Zelaya, al justificar la arremetida de LIBRE en el edificio lanzada después de que del presidente del Congreso, Mauricio Oliva, del gobernante Partido Nacional, dictara medidas de seguridad para ingresar a la sesión. Zelaya acusó ante una muchedumbre al presidente hondureño Juan Orlando Hernández de haber instalado un “régimen militar” y un “gobierno autoritario y despótico”.

Zelaya reclamó “nuestros derechos” de participar libremente en los procesos legislativos. EL exmandatario asumió la Presidencia en 2006 y fue derrocado en junio de 2009 por militares y políticos. Huyó del país y a su regreso, en 2011, creó LIBRE. En noviembre de 2013 su partido perdió los comicios presidenciales con Xiomara Castro, su esposa, como candidata. De 128 legisladores, LIBRE tiene 36 y PN es mayoría con 43, mientras que el resto es de otros partidos

Al zafarrancho se unieron, en apoyo del exmandatario, los integrantes del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), una agrupación que tras el golpe de Estado exigió la restitución de Zelaya en la Presidencia. Citado por el diario La Tribuna, de la capital hondureña, el diputado Rafael Alegría, de LIBRE, explicó que los miembros de la Resistencia “llegaron a apoyarnos porque dentro del hemiciclo no nos dan la palabra y como el Congreso es del pueblo, ellos tienen derecho a estar allí”.

El Gobierno de Honduras alegó en un comunicado emitido por la secretaría de Seguridad y la Dirección General de la Policía, que el martes, cerca de las 15:00 horas, “llegaron aproximadamente tres mil personas” del Frente a los alrededores del parlamento. Una hora después el grupo tomó la parte baja del Congreso, “algunos de ellos con sus dirigentes al frente comenzaron a subir las gradas del hemiciclo, provocando daños materiales al inmueble, quebrando los vidrios laterales de acceso a la segunda planta”, detalló. Al interior unas 80 personas “entre diputados y miembros” de LIBRE “portaban piedras, palos y líquidos inflamables con los cuales encendieron llantas en los bajos del Palacio Legislativo”, indica el texto.

La Policía Nacional “procedió a restablecer el orden público haciendo uso racional de la fuerza”. Las autoridades pidieron a la sociedad mantenerse “al margen de estas acciones ilegales que violentan el Estado de Derecho”.

La Tribuna relató que en el zafarrancho algunos simpatizantes de LIBRE rompieron los anillos de seguridad y arrojaron restos de cristales a la policía, que se encontraba en el segundo piso “atrincherada para evitar confrontación”. Se trató de una “batalla campal histórica”, narró el diario.

Mientras Zelaya y su grupo permanecían encerrados en el edificio, los cuerpos antimotines prepararon su respuesta, se desplegaron y, tras atacar a los ocupantes con varas policiales y lanzar gases lacrimógenos, desalojaron a los miembros del partido.

“Las fuerzas del orden lograron decomisar armas blancas, piedras y hasta bombas molotov que los militantes de Libre que ingresaron por la fuerza a la Cámara Legislativa portaban en sus mochilas”, denunció el Congreso en un comunicado y responsabilizó a LIBRE de los destrozos.

Escoltas solo en los pasillos

Además de prohibir la entrada de personal con armas de fuego, el código interno del Parlamento hondureño establece que los diputados deberán ingresar por una zona específica y pasar por un detector de metales, según el diario El Heraldo.

Se restringe además la entrada de escoltas al hemiciclo, y estos solo podrán permanecer en los pasillos y comedores. También se prohíbe ingresar a los escaños con pancartas, cartulinas, velas, cajas de fósforos o cualquier objeto que pueda ser usado para agredir a otras personas.

Más información