Detenido un yihadista francés por el atentado antisemita de Bruselas

El sospechoso luchó en Siria en 2013 tras radicalizarse en la cárcel

El asesino, en el momento de la matanza. REUTERS-LIVE!

El presunto autor del atentado antisemita que causó tres muertos (una cuarta persona permanece en estado crítico) el 24 de mayo en el Museo Judío de Bruselas se llama Mehdi Nemmouche y es un yihadista francés de 29 años nacido en Roubaix, deprimida ciudad del norte del país cercana a la frontera belga. Según confirmó la fiscalía antiterrorista de París, Nemmouche es un retornado de la guerra de Siria, donde combatió en 2013 tras haberse radicalizado en la cárcel en Francia: fue condenado siete veces y encarcelado en cinco ocasiones, durante un total de siete años, por robos y otros delitos comunes.

El fiscal, François Molins, afirmó que el hombre, detenido en Marsella desde el viernes, hacía “proselitismo extremista en prisión, donde frecuentaba a detenidos radicales y llamaba a la oración”, y confirmó que su marcha al extranjero en diciembre de 2012, tres semanas después de salir de la cárcel, “impidió toda posibilidad de vigilarle”.

El sospechoso llegó a Francia el viernes en un autocar que hace la ruta Ámsterdam-Bruselas-Marsella y fue arrestado por la policía de fronteras durante un control sorpresa, confirmó el fiscal. Llevaba en el equipaje un fusil Kaláshnikov, un revólver y abundante munición de gran calibre. Entre sus pertenencias, se encontró una gorra similar a la que llevaba el francotirador de Bruselas y una cámara de vídeo portátil, tipo GoPro, igual que la que portaba el asesino en una bandolera de la mochila.

El presunto autor de la matanza de Bruselas. AFP

El detenido llevaba además en su equipaje un trapo blanco con las palabras “Alá es grande” y una inscripción en árabe del Estado Islámico de Irak y de Levante, un grupo yihadista muy activo en Siria y que hace dos meses se relacionó con el secuestro de cuatro periodistas franceses liberados tras un año de cautiverio.

Además, el sospechoso guardaba en la memoria de su cámara un “archivo escondido”, dijo el fiscal Molins; se trata de un vídeo de 40 segundos en el que se ven las armas confiscadas y un pasamontañas, y se oye una voz que asegura haber cometido el ataque contra el Museo Judío. Molins contó que la voz explica que la cámara no había funcionado durante el atentado, y añadió que la voz se parece a la del detenido aunque no podía asegurar que fuera la suya. Añadió queel sospechoso pasó en Siria “más de un año, antes de volver a Europa pasando por Malasia, Singapur y Bangkok”, en un intento de borrar las pistas de su estancia en Oriente Medio.

Hasta ayer, Nemmouche, detenido bajo los cargos de asesinato e intento de asesinato ligado a un acto terrorista, se había negado a responder a las preguntas de los investigadores y se había limitado a decir que no tiene domicilio fijo, explicó la fiscalía de París. Por su parte, el fiscal federal belga, Frederic Van Leeu, señaló que Bélgica había solicitado la extradición del detenido. Molins confirmó que había recibido la petición, y concluyó que hay “numerosos indicios” que relacionan a Nemmouche con la matanza del Museo Judío.

El perfil del presunto autor del atentado antisemita de Bruselas recuerda en parte al de Mohamed Merah, el joven de origen argelino, de 24 años, nacido y criado en la periferia de Toulouse, que en 2012 asesinó a tres militares franceses y a cuatro ciudadanos judíos en un colegio hebreo, antes de esconderse en su apartamento y de morir acribillado a balazos por las fuerzas especiales que asaltaron la casa. Como Nemmouche, Merah había sido condenado por diversos robos y delitos menores y había visitado la cárcel en diferentes periodos —entre 2007 y 2009—; como él, también viajó al extranjero para colaborar con la yihad.

El joven islamista de Roubaix es, como Merah, un viejo conocido de los servicios de seguridad franceses. La Dirección General de Seguridad Interior lo seguía de cerca desde que fue condenado en 2009 por robar un supermercado; además había sido condenado por negarse a identificarse ante la policía, por conducir sin permiso y por robos con violencia.

En el ataque al Museo Judío de la capital belga, que se produjo pocas horas antes de que abriesen los colegios electorales para los comicios federales y europeos, falleció una pareja de nacionalidad israelí y una mujer francesa. Un joven belga permanece en estado crítico.

Ayer, el presidente de la República, François Hollande, subrayó que el supuesto asesino fue detenido “nada más entrar en Francia”, y felicitó a la policía por su eficacia. Hollande confirmó que Mehdi Nemmouche había luchado en Siria, y prometió: “Perseguiremos a esos yihadistas para evitar que, al volver de una lucha que no es la suya ni la nuestra, nos puedan hacer daño. Los combatiremos, los combatiremos, los combatiremos”.

Poco después, el primer ministro belga, Elio di Rupo, pidió a los socios de la Unión Europea que coordinen mejor la lucha contra el terrorismo islamista y “controlen a las personas que van a luchar en Siria y vuelven a sus países”. Tras hablar por teléfono con Hollande, Di Rupo pidió que se refuercen “los dispositivos de control y sanción de los movimientos radicales violentos, en Bélgica y toda la Unión Europea, para evitar que se repitan tragedias [como la de Bruselas]”.

 

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