Irak pide a Obama que bombardee las posiciones de rebeldes yihadistas

El primer ministro, Nuri Al Maliki, llama a la unidad nacional tras reunirse con kurdos y suníes

Irak ha pedido a Estados Unidos que bombardee las posiciones de los insurgentes suníes que desde hace diez días se han hecho con el control de amplias zonas del norte y el noroeste del país, según anunció este miércoles el ministro iraquí de Exteriores, Hoshyar Zebari. Poco antes, el primer ministro, Nuri al Maliki, había prometido acabar con la ofensiva rebelde. Tras reunirse con líderes suníes y kurdos la noche anterior, Al Maliki hizo un llamamiento a la unidad nacional. Para la comunidad árabe suní, que pide una solución política y no militar a la crisis, su gesto es más fruto de la presión internacional que de un verdadero cambio de rumbo.

“Nos enfrentaremos al terrorismo y haremos fracasar el complot”, declaró Al Maliki durante un discurso televisado. Aunque el primer ministro admitió que las diferencias políticas facilitaron “un ambiente propicio” para el actual conflicto, insistió en la teoría de que la insurgencia es fruto de agentes de fuera del país.

De hecho, en lugar de aprovechar la ocasión para tender puentes a los suníes, el primer ministro pidió a las tribus “que renuncien a los asesinos que representan intereses extranjeros”. También volvió a criticar a la monarquía saudí por su ayuda económica y moral al Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL) y otros grupos asociados.

Peshmergas kurdos e insurgentes combaten por el control de Kirkuk Atlas

Arabia Saudí, que es la potencia regional suní, considera que Irak se dirige a una guerra civil. En un claro mensaje al Gobierno de Al Maliki, dominado por los chiíes, el ministro saudí de Exteriores, el príncipe Saud al Faisal, señaló ayer que los gobernantes tienen que satisfacer “las legítimas peticiones de sus pueblos”. También lamentó la “intervención extranjera”, en referencia a Irán. El presidente de ese país, Hasan Rohaní, había declarado poco antes que hará “todo lo posible” para proteger los santos lugares del islam chií en Irak.

Al Maliki insiste en sus críticas contra los saudíes por su ayuda al EIIL

Significativamente, ningún líder suní ha respondido a las palabras de Al Maliki. La mayoría de los diputados suníes tenían el móvil desconectado o se negaban a responder a periodistas. Pero su postura quedó resumida la víspera en las palabras del gobernador de Nínive, Atheel al Nujaifi, ahora refugiado en Erbil.

“Para vencer al EIIL hay que cambiar de rumbo. (…) Este no es un combate para los chiíes o para los seguidores de Al Maliki. Tienen que librarlo los suníes, porque es la única forma de evitar que el EIIL saque partido de los argumentos sectarios”, declaró Al Nujaifi a la web Al Monitor.

Riad considera que el país se encamina hacia la guerra civil

Por el contrario, el primer ministro iraquí puso el acento en la movilización de voluntarios para reforzar las filas del Ejército. “Un revés no es una derrota. Las fuerzas armadas han recuperado la iniciativa y logrado frenar la escalada y golpear a los terroristas”, aseguró Al Maliki, que la víspera suspendió a cuatro jefes militares acusados de haber huido al inicio de la ofensiva.

Sobre el terreno, las cosas parecen más complicadas. Aunque los yihadistas ya no avanzan al ritmo inicial que les permitió tomar Mosul y Tikrit en apenas tres o cuatro días, siguen presionando en las provincias de Kirkuk, Saladino y Diyala.

El Ejército intenta recuperar la mayor refinería del país, que abastece al norte

Los soldados luchaban ayer para recuperar la refinería de Baiji, la mayor del país, después de que los insurgentes lograran ocupar algunos edificios e incluso colocar su bandera, según un empleado citado por France Presse. El portavoz del Ejército, el general Qasem Atta, dijo en una conferencia de prensa que las fuerzas especiales, SWAT, habían recuperado el control. Es la segunda vez que intentan tomar la instalación, situada a 200 kilómetros al norte de Bagdad, después de un asalto fallido hace una semana. La planta cerró el lunes tras la evacuación de todos sus empleados extranjeros.

“La refinería de Baiji facilita un tercio de los productos refinados de Irak y sirve a toda la zona norte. Cualquier interrupción en su funcionamiento o en la distribución de sus productos, en especial la gasolina, afecta a todo el país”, explicó a este diario Ruba Husari, una analista especializada en el sector petrolero de Irak.

Las Fuerzas Armadas recuperan la iniciativa

Un dirigente iraquí

En el norte, los yihadistas han tomado otros tres pueblos. Además, el Ejército sigue intentando recuperar Tel Afar, al noroeste, que el EIIL tomó el lunes. Esa ciudad no se encuentra en el camino de Bagdad, sino en la franja en la que el EIIL aspira a construir su Estado islámico y su control ayuda a consolidar sus rutas de acceso a Siria. Con una importante población turcomana, supone otro golpe para Turquía, tradicional protector de esa minoría.

Otros 15 trabajadores turcos han caído en manos del EIIL en la provincia de Saladino, según los medios turcos. Se trata de empleados de la construcción que se encuentran entre un grupo de 60 personas secuestradas cerca de Kirkuk, entre las que hay ciudadanos de Pakistán, Bangladesh, Nepal y Turkmenistán. Los extremistas ya tienen en su poder a otros 80 turcos, entre ellos 31 camioneros y el cónsul turco en Mosul. Además, India ha anunciado la captura de 40 de sus nacionales en esa misma ciudad.

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