Francia recupera la segunda caja negra del avión siniestrado en Malí

Hollande se inclina por las condiciones del tiempo como origen del siniestro

España envía un avión C295 de las Fuerzas Armadas para el rescate de los restos las víctimas

Los restos del avión en Malí / Foto: AP | Vídeo: ATLAS

Francia, el país más afectado por la catástrofe del avión operado por la compañía española Swiftair para Air Algérie que se estrelló la madrugada del jueves en Malí, ha decretado tres días de luto nacional. Francia lidera la operación de rescate de los restos y la investigación de lo ocurrido junto con España, Malí, Burkina Faso y Argelia. En la aeronave siniestrada viajaban 118 personas de las cuales 54 eran francesas —hay tres que tenían doble nacionalidad—. Ninguna de ellas ha sobrevivido al siniestro. Sobre las causas, la prudencia se impone tres días después de lo ocurrido. Las malas condiciones meteorólogicas y las conversaciones de los tripulantes con la torre de control que mencionaron su intención de cambiar el rumbo refuerzan la hipótesis de que se trató de un accidente, pero las autoridades francesas siguen teniendo abiertas todas las opciones. El hallazgo de la segunda caja fuerte en la mañana de hoy sábado aportará probablemente datos relevantes. El presidente francés François Hollande ha asegurado que se enviarán a Francia todos los cuerpos de las víctimas de la catástrofe para su identificación, que se prevé complicada.

Imágenes del lugar del siniestro / France 2

Tanto el ministro del Interior francés, Bernard Cazeneuve, como el secretario de Estado de Transportes, Frédéric Cuvillier no creen que la catástrofe se deba a un atentado. Hollande sigue insistiendo en que todas las hipótesis están abiertas. Así lo ha hecho esta tarde tras reunirse en la sede del Ministerio de Exteriores con los familiares de las víctimas. La primera caja negra la recuperó Francia en la mañana del viernes. La segunda será un complemento indispensable para reconstruir las causas de la tragedia.

Un dato relevante que se inclina a favor de la tesis del accidente es el hecho de que los restos del avión, hecho añicos según han mostrado las imágenes difundidas, hayan quedado diseminados en un estrecho terreno del suelo. El ministro de Exteriores, Laurent Fabius aclaró: "Están en un cuadrado de 300 metros por 300 metros". De haberse producido una explosión en pleno vuelo, los restos habrían quedado esparcidos en un área mucho más extensa.

Según los testigos en el punto en el que cayó la aeronave, en la región maliense de Gossi, cerca de la frontera con Burkina Fasso, se percibe un fuerte olor a queroseno, lo que indicaría que los depósitos de combustible no se fracturaron en el aire antes de chocar contra el suelo y que no ardieron por una eventual explosión en vuelo.

Durante las labores de búsqueda del avión, Francia utilizó un drone tipo Reader que estaba estacionado en Níger, según ha indicado en primer lugar un general de Burkina Faso y luego han ratificado las autoridades francesas. En el lugar ya hay estacionados más de doscientos soldados, entre los que hay franceses, malienses y holandeses. También se han trasladado allí especialistas de la Oficina de Investigación de Accidentes de Francia (BEA), informa Javier Casqueiro. El Gobierno de Marruecos, por su parte, ha comunicado esta mañana que la cadena de televisión pública marroquí Medi1 TV fue la primera que reveló las coordenadas GPS de los restos de la nave, exactamente en Amguillis, a 110 km en el Nordeste de la ciudad de Kidal en Mali. (GPS: 19°06'54.0"N2 - °06'57.6"E). Fabius ha señalado que mañana por la mañana llegarán al lugar nuevos refuerzos militares, mayoritariamente franceses, pero también de Malí, Argelia y Burkina Fasso y el ministro Le Drian ha destacado la dificultad de acceder por tierra al lugar. Para recorrer los útimos 100 kilómetros de Gossi al lugar del siniestro se tarda casi nueve horas en coche.

El drama ha golpeado duramente a Francia, que ya ayer elevó el número de pasajeros del avión a 118 frente a los 116 que se creía hasta entonces. Casi la mitad de los viajeros eran originarios franceses. En Burkina Faso hay una importante comunidad francesa (cerca de 4.000) que suele utilizar este vuelo para salir de vacaciones. Poco a poco se van conociendo detalles de las personas desaparecidas y se cree que había varias familias completas, aunque los datos son aún confusos. Entre las víctimas, una familia de diez miembros, los Reynand, de Ródano Alpesa. Habría desaparecido también otra de siete personas, procedente de Rouans (sur de Nantes). Se trataba de un matrimonio, sus cuatro hijos y un sobrino. Cinco miembros de otra familia originaria de Menet (en Auvernia, en el centro de Francia) también habrían muerto en la tragedia. Era un matrimonio con sus dos hijos y la abuela materna.

Francia se está volcando con los familiares de las víctimas. Ha puesto en marcha una célula de crisis para atenderles, que recibió 5.000 llamadas las primeras 24 horas, y centros de acogida en los aeropuertos de París (Orly y Charles De Gaulle), Lyon, Marsella y Toulouse. Hollande ha expresado sus condolencias a todas las víctimas y sus allegados y recibirá mañana a los familiares de los desaparecidos. Exteriores asegura haber contactado ya con todos.

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Cronología del vuelo El País

El Ministerio de Fomento español mantiene el gabinete de crisis activado el jueves tras el siniestro del vuelo que iba de Uagadugú a Argel. Los seis tripulantes eran españoles. Según han indicado fuentes del departamento que dirige Ana Pastor, se mantiene el trabajo de este gabinete en contacto con las autoridades de los países por los que sobrevolaba el avión, así como con el consulado y el Ministerio de Asuntos Exteriores. También sigue en marcha el protocolo de atención a familiares de las víctimas, a los que se ha ofrecido apoyo.

Un avión de transporte C295 de las Fuerzas Armadas españolas participará en el rescate de los restos de las víctimas fallecidas en el siniestro, según ha anunciado la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. El ministro de Defensa, Pedro Morenés, ofreció esta aeronave --destacada en Dakar-- así como otro avión Hércules que España tiene en Libreville al Gobierno francés en una conversación mantenida con su colega, Jean-Yves Le Drian. Francia solo ha pedido el avión C295.

François Hollande ha mantenido ya tres reuniones de crisis y está liderando tanto las operaciones como la comunicación pública. Los asistentes son el primer ministro Manuel Valls, los responsables de Exteriores, Laurent Fabius, Defensa, Jean-Yves Le Drian, Justicia, Christiane Toubira e Interior, Bernard Cazeneuve, así como los secretarios de Estado de Transportes, Frédéric Cuvillier, y de los Franceses en el Exterior, Fleur Pellerin, que acaba de regresar del lugar de la tragedia. "Todos están trabajando sobre este asunto", ha dicho Hollande al término de la reunión, a las 11.00 de la mañana.

Francia, Argelia, Níger y Malí participaron en la búsqueda del avión. Poco después de despegar (entre media hora y una hora), el vuelo AH5017, procedente de Uagadugú (Burkina Faso) y con destino a Argel desapareció de los radares y perdió el contacto con las autoridades de aviación civil argelinas. El podería militar y diplomático de Francia en la zona ha permitido que París reaccione con gran despliegue al suceso y coordine todos los trabajos.

El coordinador del gabinete de crisis creado por el Gobierno de Uagadugú, Gilbert Diendéré, confirmó la noche del jueves que sus soldados encontraron restos del aparato en un área semidesierta, a unos 90 kilómetros al sur de Gao, en la región de Gossi. “No había supervivientes. Alguien vio la caída y nos avisó, así que mandamos una misión, pero no pudimos examinarlo bien porque ya era de noche”, aseguró, citado por la prensa internacional. El militar señaló que este viernes empezará la investigación y atribuyó las causas del siniestro a las malas condiciones meteorológicas.

La compañía ha trasladado inmigrantes indocumentados en España

J. J. GÁLVEZ / J. ANDREU, Madrid

Swiftair, la compañía española propietaria del avión MD-83 estrellado en Malí, es especialista en actividades aéreas en los márgenes del negocio convencional. Creada en 1986 y con 1,2 millones de ganancias en 2013, tiene 44 naves de baja o media capacidad. Principalmente transporta carga, pero también sirve a turoperadores, ofrece apoyo técnico y opera vuelos regulares para compañías de Europa, África y Oriente Próximo, pero siempre bajo la bandera de sus clientes, entre los que han estado Air Europa y Vueling. Además posee sociedades en Marruecos y otros puntos de África para actividades como la gestión de equipajes. En el caso del vuelo accidentado el jueves, Swiftair rentaba el aparato a Air Algérie dentro de la modalidad wet lease, que incluye la tripulación.

En Afganistán, uno de sus MD-83 tuvo un incidente en 2012 que supervisó la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil, dependiente del Ministerio de Fomento. Ocurrió el 24 de enero de 2012. La aeronave volaba entre Dubái y Kandahar para la compañía sudafricana Gryphon Airlines. Al aterrizar, el avión no estaba alineado con la pista y la punta de su ala derecha chocó contra el suelo. No hubo heridos, pero el ala quedó dañada.

Entre los servicios menos usuales, Swiftair ha transportado a soldados de la OTAN en misiones en África. Y, sobre todo, desde hace una década ha firmado contratos con el Ministerio del Interior para el traslado de inmigrantes sin documentación española. Por ejemplo, en el

BOE del 11 de marzo de 2013 se publicó que la unión temporal de empresas formada por Swiftair y Air Europa había ganado con el presupuesto más bajo (11 millones de euros) el concurso para transportar a extranjeros y los policías que los custodian a centros de internamiento (CIES) en España o para expulsar a los primeros a sus países de origen. Estos vuelos fueron denunciados repetidas veces por asociaciones humanitarias por sus deficiencias.

Otro MD-83 de Swiftair sirvió como aeronave del Real Madrid entre 2007 y 2009. “Convocamos un concurso y lo ganó Viajes Iberia, que rendía servicios a través de esta compañía aunque no lo supiéramos”, explica un miembro de la directiva del club de fútbol en aquellos años. “Era un impacto cuando llegábamos a cualquier ciudad en nuestro avión, La Saeta, con el escudo del club pintado en él”. El club no pagaba por el aparato, sino que recurría a un sistema llamado “palco VIP aéreo” mediante el que la línea se reservaba 20 plazas en cada vuelo para venderlas a aficionados que quisieran acompañar a los jugadores. “Es el sistema de la NBA”, abunda la fuente. El trato parecía perfecto, pero el diario As publicó que Swiftair utilizaba La Saeta para deportaciones de inmigrantes. El directivo no lo desmiente: “No teníamos el avión en exclusiva, y un aparato así no puede estar parado, pero no sabemos nada”.