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Ucrania abre corredores e insta a los civiles a abandonar la zona prorrusa

Moscú anuncia ejercicios militares para esta semana cerca de la frontera conjunta

Milicias prorrusas abren un corredor humanitario en el este de Ucrania.

Las fuerzas leales a Kiev avanzan en el este de Ucrania y toman posiciones para emprender las ofensivas que pueden ser claves para el desarrollo del conflicto con los separatistas prorrusos. En la región de Donbás (formada por las provincias de Lugansk y Donetsk), el mando militar ucranio ha abierto tres corredores para que los civiles puedan ponerse a salvo. La ciudad de Lugansk se encuentra en una situación muy precaria, sin electricidad, sin agua y sin comunicaciones telefónicas. De la localidad Donetsk, que tenía un millón de habitantes, ha huido gran parte de la población y el éxodo continúa como respuesta a los continuos cañoneos y explosiones que han podido oírse durante todo el fin de semana. Los eventuales incidentes en torno a instalaciones industriales y mineras pueden multiplicar los riesgos para los que se quedan. Así, por ejemplo, los tiroteos del pasado día 3 provocaron un incendio en una fábrica química de Dzherzhinsk (provincia de Donetsk), que fue apagado al día siguiente.

Los corredores humanitarios anunciados por portavoces de la “operación antiterrorista” (ATO, la denominación que usa Kiev para la ofensiva contra los separatistas) debían estar abiertos entre las 10.00 y las 14.00 (una hora menos en España) y cada corredor iba acompañado de una franja de seguridad de 200 metros, según informó el mando militar ucranio en un comunicado en el que insta a la población civil a abandonar los territorios controlados por los separatistas. De Donetsk se puede salir por el oeste, vía Marinka, o bien hacia el norte, vía Górlovka. El sábado se produjeron encarnizados combates en Yasinovátaya, importante nudo ferroviario que ha sido tomada por las fuerzas leales a Kiev y que da a estas la posibilidad de acceder a Donetsk por el norte y también de atajar los canales de suministro de armas y equipos de los insurgentes. Los últimos conatos de resistencia en esa ciudad se produjeron en la mañana de este lunes, informaba el portal Vesti.ua.

La alcaldía de Donetsk ha pedido a los civiles que se identifiquen con banderas blancas si van en grupo y con bandas blancas en el antebrazo. Los batallones Azov y Shajtersk iniciaron ya la operación para “limpiar” Donetsk de fuerzas rebeldes, según informó el secretario de prensa de esas unidades, Igor Mosichuk, pero sus palabras, recogidas por el portal Vesti.ua, no habían sido confirmadas.

El otro escenario importante para el desarrollo de los acontecimientos es la frontera con Rusia y los sucesos que ocurren en torno a ella, a saber los tiroteos de uno u otro lado o los vaivenes de los soldados ucranios que, acosados por los separatistas, buscan refugio en Rusia. El saldo de los uniformados ucranios que se cobijan temporalmente y luego regresan a su país y los que se quedan de forma más duradera en la Federación Rusa es confuso. El domingo representantes del Servicio Federal de Seguridad de Rusia anunciaron que 12 soldados ucranios habían entregado las armas y cruzado la frontera.

Posteriormente, Vasili Maláyev, el portavoz del Servicio de Guardafronteras de Rusia, dijo que esta noche más de 430 soldados ucranios pidieron la apertura de un corredor humanitario. Según el relato de la agencia Unian, cuatro batallones de la brigada número 72 que se encontraban sitiados en una situación muy precaria, casi sin munición, sin comida y sin comestibles, se dividieron en dos partes. Dos batallones se quedaron con el grueso del equipo y las armas y los otros dos atravesaron la frontera. Más de 180 soldados ucranios que se encontraban en un campamento en territorio de la provincia rusa de Rostov del Don volvieron a su país, según informaba Ria Novosti, que citó como fuente a Maláyev. El ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, ha dicho que la Federación Rusa no pone obstáculos al regreso de los soldados y señaló que en “muchas ocasiones ha ayudado a los militares ucranios que pidieron ayuda”.

Los militares de la brigada número 72 no pidieron asilo en Rusia, según afirmó Andréi Lysenko, el portavoz del centro informativo del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa de Ucrania. Según Lysenko, los soldados querían regresar a su país y se mantenía contacto con ellos por canales diplomáticos. Admitió sin embargo que desconocía el número de militares ucranios que se encontraban en la Federación Rusa.

Por otra parte, el secretario del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa, Andréi Parubi, ha presentado su dimisión por sus diferencias con el presidente ucranio, Petró Poroshenko. Según la página web Zn.ua, Parubi presentó su dimisión tras negarse a declarar una tregua en la operación militar contra los separatistas.

Por otra parte, el Ministerio de Defensa ruso ha anunciado ejercicios militares esta semana con la participación de 100 aviones, cazas, helicópteros y bombarderos (Su-27, Mig-31, Mi-24 y Mi-28, así como Sujói-34), cerca de la frontera con Ucrania. Según los portavoces oficiales, se trata de unas maniobras destinadas a mejorar la unidad de la aviación.

La “operación antiterrorista” de Kiev no se limita a las acciones bélicas, sino que se cobra víctimas en el frente periodístico. Elena Bloja, la directora del periódico municipal de Donetsk Munizipalnaia Gazeta, fue detenida el sábado por fuerzas de seguridad ucranias y trasladada a Kiev, donde este lunes fue declarada sospechosa de “participar” en una organización terrorista.