Venezuela busca cómo hacer caja para aliviar la falta de efectivo

El Gobierno de Maduro ficha al banco de inversión Lazard para vender sus refinerías en EE UU

El presidente reconoce por primera vez que las dificultades económicas son "severas"

Militares venezolanos, en la frontera con Colombia AFP

Venezuela necesita paliar la falta de dinero en efectivo a corto plazo para cumplir con sus obligaciones fiscales. Y con ese propósito ha pasado a la acción. Este martes la agencia Reuters ha asegurado que el banco de inversión Lazard Ltd. ayudará a la estatal energética Petróleos de Venezuela (Pdvsa) a desprenderse de sus refinerías en Estados Unidos, tasadas en unos 10.000 millones de dólares.

Aunque no ha habido una confirmación oficial de Pdvsa o de Lazard Ltd., la noticia concuerda con las últimas declaraciones de los portavoces del Gobierno del presidente Nicolás Maduro, que el martes en su programa semanal de radio reconoció que su gobierno enfrentaba “dificultades económicas severas”.

La semana pasada el vicepresidente para el área económica Rafael Ramírez anunció la venta del complejo refinador Citgo, una de las mayores comercializadoras de combustible de EE UU, apenas apareciera una oferta digna de considerar. Con la colaboración de Colombia, Venezuela también informó de que intentaría detener el contrabando de productos venezolanos a través de la porosa frontera entre ambos países.

Estas dos medidas forman parte de la estrategia para dilatar hasta el final la decisión de aumentar el precio de la gasolina, una medida muy impopular por los efectos en el incremento de la inflación, que en un año llegó a 60.9%. El subsidio al combustible –fijado desde hace 18 años en 0,01 dólares- cuesta al Estado unos 15.000 millones de dólares anuales. Ese y otros subsidios a los bienes y servicios, muy bien valorados por los venezolanos -sean o no chavistas-, son el origen del desequilibrio macroeconómico que mantiene las arcas del Estado con poco flujo de caja para cumplir con sus compromisos.

El Gobierno intenta mantener el subsidio a la gasolina a toda costa para galvanizar su base de apoyo electoral. Hace unos días, Maduro dijo que no había apuro en “ajustar” el valor del combustible. Parece claro que agotarán cualquier otra opción para hacer caja antes de tomar la decisión de una subida, aunque esta ya fue aprobada por el pleno del Psuv, el partido del Gobierno, en su convención nacional del pasado julio.

Lazard ya tiene experiencia en Venezuela porque es la firma que acompaña al cubano Orlando Borrego en la reestructuración de la economía del país, cuyas cifras oficiales no están actualizadas por el Banco Central de Venezuela desde hace varios meses y dan lugar a toda clase de cálculos a partir de los resultados que entregan distintas dependencias gubernamentales. La firma Ecoanalítica recopiló algunas en su último informe y concluye que el país, a contracorriente de las estimaciones para otras naciones de la región, marcha hacia la recesión con una caída estimada del 3% al 3.5% del PIB durante el primer trimestre.

A la inexistencia de exportaciones no petroleras se agrega que Pdvsa no ha podido aumentar su producción y vende crudo a saldo a los países del Caribe. El ingreso en dólares es insuficiente para atender la voracidad de recursos que demanda el funcionamiento del Estado venezolano. Todo esto se suma a la caída de la productividad en el sector privado, que acusa la falta de dólares para funcionar a plena capacidad. Por ejemplo, la Cámara Venezolana Automotriz reveló que en los primeros seis meses del año se ensamblaron un 83% menos de vehículos que en el mismo período de 2013.

El Gobierno se reserva la administración de divisas desde hace once años y medio, pero cada vez tiene menos efectivo disponible. La falta de dólares ha hecho que el Banco Central de Venezuela imprima dinero sin respaldo para financiar el gasto público. El desequilibrio macroeconómico tampoco es indiferente para Dagong Global Credit, la principal calificadora China fundada en 2009, que señala un riesgo elevado en el corto y mediano plazo. La agencia asiática, según informó el diario local El Universal, rebajó en julio la calificación de Venezuela desde BB+ a BB-. Dagong proyecta que la economía venezolana caerá un 2,3% en 2014 y espera un crecimiento lento en el mediano plazo.