EE UU confirma la recuperación de la presa de Mosul de manos extremistas

Obama presiona para que Irak complete un gobierno "incluyente". "El lobo está a las puertas", advierte

Imágenes de un ataque a la presa de Mosul. Fecha sin confirmar. Reuters Live!

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha confirmado este lunes que las fuerzas kurdas e iraquíes han recuperado el control de la presa de Mosul, la más grande de Irak, con el “apoyo” de ataques aéreos estadounidenses contra posiciones de los milicianos del Estado Islámico (EI).

“Hoy (por el lunes), con nuestro apoyo, las fuerzas iraquíes y kurdas dieron un gran paso al recuperar la mayor presa en Irak”, anunció Obama en una declaración desde la Casa Blanca. El presidente defendió los bombardeos estadounidenses a las posiciones del EI en los alrededores de la presa al calificarla como un objetivo que está “directamente ligado” a los intereses estadounidenses en Irak.

Un fallo en la presa habría amenazado la vida de miles de iraquíes y a la embajada estadounidense en Bagdad, recordó Obama, que aunque reiteró su disposición a continuar los ataques aéreos en apoyo a las fuerzas iraquíes y los peshmergas kurdos, volvió a descartar una implicación militar más allá de ataques limitados.

“No somos el ejército iraquí. No somos siquiera la fuerza aérea iraquí. Yo soy el comandante en jefe de las fuerzas armadas de EE UU. Irak va a tener que ser capaz de proporcionar su propia seguridad”, reiteró Obama.

El presidente señaló la operación en la presa de Mosul como una muestra de que militares iraquíes y peshmergas, las fuerzas de seguridad kurdas, “son capaces de trabajar juntos” y liderar la lucha contra el EI, y prometió el apoyo estadounidense si esta cooperación continúa.

Para ello sin embargo, será necesario también que la cooperación militar se traslade a la política, advirtió. Obama en este sentido subrayó la importancia de que Irak cuente con un gobierno “creíble” e “incluyente”.

Aunque la designación de un nuevo primer ministro, Haidar al Abadi, es un buen paso en la dirección correcta, “el trabajo no ha acabado”, alertó. Todo ello cuando “el lobo está a las puertas”, recordó Obama sobre la amenaza extremista, y subrayó que la comunidad internacional sólo se animará a enviar más apoyos a Irak si ve que su gobierno hace esfuerzos incluyentes.

El ministro de Defensa británico, Michael Fallon, había afirmado de hecho en una entrevista con el diario The Times que la operación de sus fuerzas armadas en Irak irá "más allá de una misión humanitaria". Pero poco después, el primer ministro David Cameron desmentía que Reino Unido se vaya a involucrar en otra guerra en Irak, aunque matizó que su país debería utilizar su destreza militar para hacer frente a los insurgentes que pretenden crear "un Estado terrorista a orillas del Mediterráneo".

El presidente estadounidense interrumpió el domingo sus vacaciones en la isla de Martha’s Vineyard para regresar durante dos días a la Casa Blanca. La pausa vacacional estaba prevista desde hace semanas, por lo que no ha sido relacionada directamente ni con la situación en Irak ni con las tensiones raciales en EE UU surgidas a raíz de la muerte de un adolescente negro a manos de un policía en Ferguson, Misuri, hace una semana. Pese a ello, Obama dedicó buena parte de su agenda este lunes a los dos temas. Para discutir la situación en Irak, el presidente se reunió en la Casa Blanca con parte de su equipo de Seguridad Nacional y con el vicepresidente, Joe Biden.

El Comando Central estadounidense informó mientras tanto de que tan sólo este lunes la fuerza aérea estadounidense completó “con éxito” un total de 15 ataques cerca de la presa de Mosul. Se emplearon para ello cazas, bombarderos y aviones no tripulados (drones).

Estos ataques “dañaron o destruyeron” nueve posiciones de combate del EI, así como un punto de control de los yihadistas y varios de sus vehículos de combate. En total, desde el 8 de agosto, EE UU ha realizado 68 ataques aéreos en Irak, de ellos 35 en apoyo a las fuerzas iraquíes cerca de la presa de Mosul, de acuerdo con la información oficial.

El portavoz del Pentágono Steve Warren explicó que el objetivo de estos ataques era impedir que los milicianos del EI reciban refuerzos y reducir sus defensas, para que las fuerzas iraquíes “puedan realizar maniobras en los alrededores de la presa” y así recuperarla, tal como finalmente parecen haber conseguido.

El avance peshmerga, con apoyo estadounidense en el norte de Irak, es un paso clave para la recuperación de los territorios perdidos en favor del EI, que el pasado 10 de junio se hizo con el control de Mosul. "La siguiente parada será Mosul", ha afirmado este lunes a la agencia Reuters Sabah Nuri, del Ejército iraquí. "La nueva táctica que consiste en lanzar un ataqué rápido ha tenido éxito y estamos decididos a continuar en esa línea con la ayuda del servicio de inteligencia estadounidense", ha añadido.

Ante el avance yihadista en el norte de Irak y la limpieza étnica que están llevando a cabo los extremistas contra minorías cristianas y yazidíes, la Unión Europea (UE) aprobó el pasado viernes el envío de armas y apoyo militar a los peshmerga para combatir a los insurgentes y proteger a las minorías. Se trata de una decisión que extiende un paraguas político que las capitales de los Veintiocho podrán exhibir ante sus respectivas opiniones públicas.