Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

El fuego cruzado entre Israel y milicias palestinas hace añicos la tregua

El Ejército bombardea Gaza tras el lanzamiento de cohetes en suelo israelí

Ampliar foto
Un combatiente de las Brigadas Ezzedin Al Qasam, brazo armado de Hamás, el lunes en un túnel de Gaza REUTERS

Israel y las milicias palestinas han vuelto a la carga. La cuarta tregua, con su correspondiente ronda de contactos con Egipto como mediador, expiraba anoche sin posibilidad de resucitación. Los desacuerdos entre las dos partes, “intensos, de raíz”, según una fuente palestina, se hicieron más profundos después de que, a primera hora de la tarde, volviera el fuego cruzado.

Israel da por rota la tregua en Gaza Reuters Live!

Poco después de las cuatro (una hora menos en la Península) tres cohetes lanzados desde Gaza impactaron en zonas abiertas próximas a Beer Sheva (200.000 habitantes, centro), sin causar daños ni heridos. Un cuarto de hora después, Israel aplicaba la orden de su primer ministro, Benjamín Netanyahu, de replicar ante cualquier agresión. Bombardeó 10 objetivos en la Franja, todos ellos denominados “terroristas”. Fue el inicio de una escalada con un balance al cierre de esta edición de 40 cohetes lanzados hacia territorio israelí, respondidos con una treintena de misiles sobre suelo gazatí. Al menos tres personas, entre ellas una niña de tres años y una mujer, perdieron la vida en la Franja, según el ministerio de Salud. La ofensiva israelí causó además unos 40 heridos.

Aún se están haciendo “grandes esfuerzos” por la paz, insiste Egipto

Las brigadas Ezzedin al Qasam, brazo armado de Hamás, señalaron en Twitter que habían lanzado un proyectil hacia el aeropuerto de Ben Gurion, cerca de Tel Aviv. Israel no confirmó tal extremo, pero sí informó de un impacto en el área metropolitana de la ciudad.

El Ejército pidió a los ciudadanos que viviesen a unos 80 kilómetros de la Franja que acudiesen a sus refugios. Las sirenas antiaéreas sonaron en Jerusalén.

A última hora de la tarde, las delegaciones de ambas partes ya habían explicado que se estaba “dejando morir” el último plazo de calma de 24 horas. Los mediadores egipcios insistían en que se estaban haciendo aún “esfuerzos sustanciales” hacia la paz.

Miles de gazatíes vuelven a refugiarse en escuelas de la ONU en la Franja

Minutos antes de cumplirse el último día de cese de las hostilidades, el presidente de la delegación palestina en El Cairo, Ezzam al Ahmad atribuyó el fracaso de las conversaciones a Israel. “Durante las dos semanas de negociaciones, su objetivo ha sido siempre sembrar la división entre las facciones palestinas, frustrar el acuerdo de gobierno de unidad nacional”, afirmó Al Ahmad, informa Ricard González.

También la noche del martes, la mujer y la hija de un jefe militar de Hamás murieron durante un ataque israelí sobre Gaza, según informó el movimiento islamista palestino en un mensaje de Facebook. El número dos del grupo, Moussa Abu Marzouk, no dio detalles sobre el destino de Mohammed Deif, esposo y padre de las víctimas, explica la agencia France Presse.

Mark Regev, portavoz de Netanyahu, se manifestó en sentido contrario: “Hamás ha roto la tregua. Esa es su voluntad de paz”. Sus palabras fueron reforzadas por Marie Harf, portavoz adjunta del Departamento de Estado norteamericano, que acusó a los islamistas de romper el pacto porque “son responsables” del control de Gaza. Las dos delegaciones abandonaron la mesa de diálogo en El Cairo.

El fin del cerco en la Franja y la desmilitarización de las facciones armadas eran los ejes de un debate que ahora nadie sabe si podrá retomarse. Fuentes militares confirman que, si todo se rompe, su plan no es volver a activar la Operación Margen Protector con toda su fuerza. Se aplicaría, al menos en las primeras horas, la idea de “calma por calma” y “disparos por disparos”. El 58% de los judíos de Israel aún creen que hay que seguir luchando contra Hamás hasta que se rinda, sin acuerdo, indica un sondeo de la Universidad de Tel Aviv.

Miles de ciudadanos de la Franja, temerosos de que el asedio comience de nuevo con la intensidad del mes pasado, volvieron a marcharse a las escuelas de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos. En estos centros y en casas de familiares aún quedan más de 380.000 gazatíes que no pueden volver a sus viviendas, destruidas o seriamente dañadas.