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La OTAN acelera la creación de una fuerza de acción inmediata

La unidad tendrá miles de soldados desplegables en horas

La OTAN espera cambiar el estado de los no alineados. Reuters Live!

La OTAN se prepara para cualquier contingencia que amenace a sus Estados miembros. Al hilo de la creciente implicación rusa en el conflicto ucranio, la Alianza Atlántica ha acelerado sus planes de crear una fuerza de reacción rápida, compuesta por “varios miles” de soldados, en palabras del secretario general de la organización, Anders Fogh Rasmussen, y desplegable en pocas horas. Algunas fuentes hablan de 4.000, aunque la OTAN insiste en que la cantidad tendrán que precisarla —y aprobarla— los jefes de Estado y de Gobierno de los países aliados en la cumbre que celebrarán el jueves y el viernes en Gales.

La justificación que Rasmussen ofrece para crear esta fuerza y aumentar la presencia aliada en el Este de Europa revela la alarma que producen los movimientos rusos. “No lo hacemos porque queramos atacar a nadie, pero los peligros y las amenazas son más visibles. Y haremos lo que sea necesario para defender a nuestros aliados”, aseguró el lunes en conferencia de prensa.

Esas tropas de reacción rápida constituyen lo que la OTAN denomina punta de lanza de una fuerza de acción inmediata destinada a que “cualquier potencial agresor sepa que estamos preparados. Tendrá un efecto disuasorio”, explicó el responsable de la Alianza Atlántica, aunque de momento Moscú no ha reaccionado a las amenazas lanzadas desde Occidente. La unidad incluirá fuerzas terrestres, navales, aéreas y fuerzas especiales que contarán con un cuartel en alguno de los 28 países aliados para poder actuar en caso necesario, explican fuentes de la organización, que sitúan la puesta en marcha de esta fuerza a finales de año. Su margen de actuación puede demorarse en función de si algún país necesita pedir autorización parlamentaria para aprobar una misión, pero no debería exceder de una semana. Los detalles se cerrarán el próximo viernes en la cita de Cardiff. La organización prevé que todos los Estados se sumen a este compromiso, aunque está por ver en qué grado.

El otro paso adelante que dará la OTAN para enseñar las garras a Rusia será aumentar su presencia en el este. Para disponer de ese plan de acción rápida, la OTAN necesita ampliar sus tropas en el este de Europa, región donde se comprometió con Moscú a no tener bases permanentes y que ahora se siente especialmente amenazada. “Se trata de tener presencia real en el terreno. La situación de seguridad es muy volátil y tenemos que ajustarnos a ese escenario cambiante”, abundó el secretario general.

Sobre el papel, los aliados no alterarán la relación especial que mantienen con Rusia desde 1997, pero, en la práctica, “Rusia ya no considera a la OTAN como un socio, sino como un adversario”, según Rasmussen, lo que convierte los acuerdos en papel mojado.