Le Pen ganaría en unas elecciones presidenciales anticipadas

La líder del ultraderechista Frente Nacional ganaría también en la segunda vuelta si su oponente fuera el actual jefe del Estado

Le Pen saluda en un mitin en Brachay, el 30 de agosto. REUTERS

La presidenta del ultraderechista Frente Nacional (FN), Marine Le Pen, ganaría con holgura unas elecciones presidenciales que se celebraran ahora en Francia. El temido terremoto político queda constatado en una encuesta del Instituto Francés de Opinión Pública (Ifop) publicada por Le Figaro, realizada entre los días 3 y 4. Le Pen superaría a todos los potenciales candidatos de izquierda y derecha en la primera vuelta y lo haría también en la segunda si el oponente fuera François Hollande, lo que supone otro mazazo para François Hollande.

En todos los escenarios propuestos, Le Pen encabezaría la primera vuelta con alrededor del 30% de los votos. Solo se le acercaría el expresidente Nicolas Sarkozy, con un 25% de apoyos, si este fuera el candidato de la UMP, el principal partido en la oposición. O el exprimer ministro Alain Juppé (24%), del mismo partido.

En una segunda vuelta, la líder frentista perdería frente a todos los potenciales rivales del centro derecha. Por el contrario, se convertiría en presidenta de la República si en esa segunda vuelta su oponente fuera el actual jefe del Estado (56% contra 44%).

Este inquietante escenario ha animado a Le Pen a exigir la disolución del Parlamento y convocar elecciones legislativas. Incluso se muestra dispuesta a ser primera ministra -“estamos listos para gobernar”, ha reiterado- en cohabitación con Hollande como presidente, un escenario más que impensable.

En las elecciones europeas de 2009, el FN obtuvo el 6% de los votos. En mayo pasado, llegó al 26%. Ahora, este nuevo incremento de apoyos refleja el tremendo malestar de la sociedad francesa. Más allá de planteamientos demagógicos contra Bruselas o los inmigrantes, el partido de Le Pen no dispone de figuras relevantes para formar un Gobierno y, entre sus pretensiones, destacan la de sacar a Francia del euro e incluso de la UE. Dos hipótesis con las que no comulga la ciudadanía.