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El cargo asignado a Cañete queda por debajo de las expectativas de España

Bruselas quiere reforzar la cartera de Energía para aliviar la dependencia exterior

Cañete, en abril pasado en Madrid. EFE

España ha obtenido un resultado modesto en la batalla por el liderazgo europeo que libran los países miembros desde junio. El nuevo comisario español, Miguel Arias Cañete, asumirá una cartera de nueva creación, Acción por el Clima y Energía, que aúna dos áreas hasta ahora separadas. Se trata de un notable retroceso respecto a la situación actual, con el vicepresidente Joaquín Almunia encargado de las dos principales carteras del Ejecutivo comunitario en los últimos 10 años —ahora Competencia y anteriormente Asuntos Económicos—. Pero, al mismo tiempo, Energía es una de las carteras emergentes de la Comisión que, en plena confrontación con Rusia, tiene por delante el reto de reducir la dependencia exterior.

Los asuntos energéticos y de cambio climático han tenido un peso menor en los últimos años. Ahora, el conflicto abierto con Rusia a raíz de la crisis ucrania ha alertado a Europa de la necesidad de mejorar sus interconexiones y de elevar el suministro desde otros socios más fiables, en detrimento de Moscú. Arias Cañete —uno de los dos comisarios más veteranos del nuevo Ejecutivo, con 64 años— deberá lidiar con estos retos, a la vez que mejora la eficiencia energética y fomenta las renovables. “Quiero reformar y reorganizar la política energética para crear una nueva Unión Energética Europea”, proclamó el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, en la presentación de sus prioridades para estos cinco años. Cañete no tiene previsto hablar hasta que se examine ante el Parlamento Europeo, en las próximas semanas.

El problema es que, con el nuevo organigrama del Ejecutivo comunitario, ese mandato energético no recae directamente en Arias Cañete. Juncker ha diseñado siete grandes vicepresidencias que definen las áreas de interés de la Comisión. Una de ellas es precisamente Unión Energética, con la eslovena Alenka Bratusek al mando. De ella dependerán todas las carteras relacionadas: Acción por el Clima y Energía, pero también otras nueve. Los documentos presentados este miércoles por la Comisión aclaran que la labor de Arias Cañete se desarrollará “bajo la dirección y la guía de la vicepresidenta para la Unión Energética”. Preguntada sobre cómo se distribuirán las funciones de cada uno en el caso, por ejemplo, de una negociación con Rusia —proveedor de un tercio de la energía comunitaria—, una portavoz comunitaria responde que se verá caso por caso, pero que la última decisión dependerá de la vicepresidenta Bratusek.

Este es otro de los puntos débiles del papel de España en la nueva Comisión. Hasta ahora casi todos los comisarios españoles habían ocupado vicepresidencias, cargos en muchos casos más simbólicos que ejecutivos. Pero el representante español ha perdido ese puesto justo en el momento en que Bruselas pretende dar nuevas y reforzadas atribuciones a los vicepresidentes.

Más allá de la relevancia de la cartera energética en este nuevo periodo, Miguel Arias Cañete tendrá que enfrentarse a una importante prueba en el Parlamento Europeo. Esta Cámara, que Cañete ha integrado durante buena parte de su carrera política, entre 1986 y 1997, deberá examinar sus competencias para el cargo y las posibles incompatibilidades que presente. En la declaración de intereses del recién nombrado comisario español figura su participación en dos empresas del sector energético. Arias Cañete ha sido presidente del consejo de administración de Petrolífera Ducor y también de la empresa Petrologis. Además del cargo, declara participaciones del 2,5% del capital en ambas firmas.

“Desde ahora mismo estamos mirando si jurídicamente existe un régimen de incompatibilidades. Y decimos jurídicamente porque, éticamente, quien tiene que defender intereses generales no puede defender también los particulares”, asegura Iratxe García, presidenta de los socialistas españoles en la Eurocámara y miembro de una de las comisiones ante las que probablemente tendrá que comparecer el comisario, la de Medio Ambiente. El voto del Parlamento Europeo es preceptivo para la designación final de la Comisión Juncker.

Otro escollo potencial se reflejó este miércoles en la conferencia de prensa del presidente. Preguntado por si los comentarios machistas vertidos por Cañete tras el debate electoral que mantuvo con la cabeza de lista socialista, Elena Valenciano, Juncker respondió: “Estoy convencido de que el señor Cañete, ya desde sus primeras frases en el Parlamento, dejará claro que no es quien piensa la gente. No me planteo que los comisarios puedan ser rechazados”.

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