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Obama amplía a Siria la intervención contra el Estado Islámico

EE UU quiere liderar una coalición internacional para frenar el avance del yihadismo en la región El presidente rechaza desplegar tropas de combate

 VÍDEO: REUTERS LIVE

Si alguien esperaba oír tambores de guerra en el discurso del presidente, sólo los oyó en pasado, al recordar anteriores contiendas que hasta hace solo tres semanas el país quería dejar atrás. Lo que oyó quien esta noche escuchó el mensaje que Barack Obama ofreció a la nación fue una exposición pausada de ideas que, de darse todas juntas, lograrán acabar con la amenaza que representa el renombrado Estado Islámico. Por si quedaba alguna duda de que Obama no comulga con las medidas de su predecesor, George W. Bush, y que sigue siendo alérgico a entrar en guerra, el presidente quiso dejar claro que el esfuerzo que ahora se va a realizar “será diferente respecto a las guerras de Irak y Afganistán”.

“No involucrará tropas de combate estadounidenses luchando en suelo extranjero”, dijo el presidente. “Esta campaña antiterrorista se llevará a cabo mediante un esfuerzo firme e incansable para sacar al EI donde sea que exista usando nuestro poder aéreo y el apoyo de fuerzas asociadas en el terreno”, prosiguió el mandatario, que añadió que esa estrategia estaba funcionando al exponer a los terroristas que amenazan a EE UU, “mientras apoyamos a nuestros socios en las líneas de frente”. “Eso es lo que hemos logrado con éxito durante años en Yemen y Somalia”, declaró Obama, algo que sin duda levantará críticas ya que no se consideran estos precisamente modelos de éxito.

Pero la palabra mágica, el comodín que durante todo el discurso usó el presidente, fue la de coalición. Ya se refiriera el mandatario a los supuestos aliados que deberán participar en la estrategia expuesta para “degradar y eliminar” a los yihadistas del Estado Islámico como socios, compañeros o amigos, la idea central del discurso es que Estados Unidos lidera –ya no desde atrás- pero, en esta ocasión, no lo va a hacer en solitario ni de forma unilateral. No hay que cometer los errores del pasado.

Estableciendo que EE UU “no puede acabar con todo rastro de maldad en el mundo”, donde pequeños grupos de asesinos tienen “la capacidad de hacer mucho daño”, Obama explicó que “EE UU no puede hacer por los iraquíes lo que tienen que hacer por sí mismos, ni tampoco puede ocupar el lugar de los aliados árabes a la hora de garantizar la seguridad en su región”, declaró en referencia a países como Turquía o Arabia Saudí. "Esta no es solo nuestra lucha", dijo. “Aunque el poderío estadounidense puede marcar una diferencia decisiva”, el presidente insistió en que “cualquier acción adicional estadounidense” dependería de que los iraquíes formaran un gobierno incluyente, algo que han hecho en los últimos días.

“Así que esta noche, con un nuevo gobierno iraquí formado y tras consultar con aliados en el extranjero y con el Congreso, puedo anunciar que América liderará una amplia coalición para hacer retroceder esta amenaza terrorista”, declaró Obama a la nación que al día siguiente conmemora el decimotercer aniversario de los ataques terroristas del 11-S.

“Como comandante en jefe, mi mayor prioridad es la seguridad de los estadounidenses”, recordó al tiempo que pasaba revista a los logros alcanzados en los últimos años, desde la muerte de Osama Bin Laden hasta la eliminación hace unos días del líder de la milicia Al Shabab en Somalia, una filial de Al Qaeda. El presidente explicó que lo anterior se había logrado a la par que regresaban a casa más de 140.000 solados estadounidenses de Irak y mientras se retiraban las fuerzas de Afganistán, donde la misión de combate norteamericana concluirá este año. “Gracias a nuestros profesionales de las fuerzas armadas y de la lucha antiterrorista, América es más segura”, dijo el presidente.

Ahora, tres semanas después de que se produjeran no una si no dos decapitaciones de periodistas estadounidenses, James Foley y Steve Sotloff, Obama ha visto forzada su mano para actuar y esta noche de miércoles concretó que aumentaría el apoyo de EE UU “a las fuerzas que combaten a estos terroristas sobre el terreno”.

“Vamos a perseguir a los terroristas que amenazan a nuestro país, dondequiera que estén. Esto significa que no voy a dudar en actuar contra el EI en Siria, así como en Irak. Este es un principio central de mi presidencia: si amenazas a América no encontrarás un lugar seguro en el que refugiarte”, dijo. “En junio, ordené el despliegue de varios cientos de militares estadounidenses en Irak para evaluar cuál era la mejor manera de respaldar a las Fuerzas de Seguridad de Irak. Ahora que esos equipos han completado su trabajo -y que Irak ha formado un nuevo gobierno- enviaremos a 475 efectivos adicionales”. Dicho esto, el presidente recalcó: “Como he dicho con anterioridad, estas fuerzas estadounidenses no tendrán una misión de combate, porque no nos vamos a dejar arrastrar a otra guerra sobre el terreno en Irak”.

A pesar de que Obama dijo en la tarde del miércoles que podía lanzar ataques aéreos sobre Siria sin contar con la autorización del Congreso, volvió a pedirle a los legisladores que le den la autoridad adicional y los recursos para entrenar y equipar a esos combatientes. “En la lucha contra el EI, no podemos apoyarnos en el régimen de Assad, que aterroriza a su propio pueblo y que nunca podrá recuperar la legitimidad perdida”, expuso Obama. “En vez de ello, tenemos que reforzar a la oposición como el mejor contrapeso ante extremistas como el EI, mientras que buscamos la consecución de una solución política necesaria para resolver de una vez por todas la crisis de Siria”, comunicó el presidente que, justo hace un año, renunció a atacar al régimen sirio por el uso de armas químicas ante la pasividad y desinterés del Capitolio y la opinión pública norteamericana.

El estadista que es Obama recordó a sus conciudadanos que “en el extranjero, el liderazgo estadounidense es la única constante en un mundo incierto”. “Es América quien tiene la capacidad y la voluntad de movilizar al mundo contra los terroristas. Es América la que ha unido al mundo frente a la agresión rusa, y en apoyo del derecho del pueblo ucranio para decidir su propio destino. Es América -nuestros científicos, nuestros médicos, nuestro conocimiento- quien puede ayudar a contener y curar el brote de ébola. Es América la que ayudó a retirar y destruir las armas químicas declaradas por Siria para que no puedan seguir constituyendo una amenaza contra el pueblo sirio -o contra el mundo- nunca más. Y es América la que está ayudando a las comunidades musulmanas de todo el mundo no sólo en su lucha contra el terrorismo, sino también en su lucha por más oportunidades, tolerancia y un futuro con más esperanza”, expuso Obama para a continuación rechazar todo lo que representa el Estado Islámico.

“Dejemos dos cosas claras: El EI no es “islámico”, explicó Obama. “Ninguna religión aprueba la matanza de inocentes y la vasta mayoría de las víctimas del EI han sido musulmanes”, prosiguió, buscando con su discurso el apoyo de Estados musulmanes. “Y, desde luego, el EI no es un Estado”. Como expuso Obama, el EI antes era la filial de Al Qaeda en Irak y se ha aprovechado de conflictos sectarios y de la guerra civil en Siria para conquistar territorio en ambos lados de la frontera sirio-iraquí. “Ningún gobierno lo reconoce, como tampoco lo hace la gente a la que subyuga”. “El EI es una organización terrorista, simple y llanamente. Y no tiene ninguna otra visión salvo la matanza de todos los que se interponen en su camino”, finalizó el mandatario.