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la lucha contra el yihadismo

El Estado Islámico asegura haber decapitado a un cooperante británico

Los yihadistas lanzan un vídeo con el presunto asesinato de David Haines

Se trataría del tercer rehén muerto en un mes, tras los periodistas Foley y Sotloff

"Es un asesinato despreciable, un acto de pura maldad", afirma Cameron

David Haines aparecía en el vídeo de la ejecución de Sotloff.

El Estado Islámico difundió en Internet la noche del sábado un vídeo con la presunta decapitación del cooperante británico David Haines, secuestrado por esa organización en marzo de 2013. El Ministerio de Exteriores de Reino Unido comunicó minutos después que estaba investigando con carácter de urgencia la grabación, en la que Haines aparece arrodillado ante su verdugo. Según el portal SITE, especializado en terrorismo, el hombre enmascarado, con aparente acento británico, podría ser el mismo que asesinó a los periodistas estadounidenses James Foley, a mediados de agosto, y Steven Sotloff, a principios de septiembre.

En el vídeo, que dura dos minutos y 30 segundos, Haines se dirige al primer ministro británico, David Cameron, y le advierte de que su alianza con Estados Unidos contra el Estado Islámico llevará a su país “a una sangrienta e interminable guerra”. El grupo yihadista advierte que la próxima víctima será otro rehén británico, Alan Henning.

"Esto es un asesinato despreciable y terrible de un cooperante inocente. Es un acto de pura maldad", ha afirmado Cameron en una declaración emitida de madrugada. El primer ministro británico presidirá este domingo una reunión de urgencia con sus principales ministros y responsables de seguridad. Cameron, que ha transmitido sus condolencias a la familia de David Haines, ha asegurado que Reino Unido hará "todo lo que esté a su alcance para atrapar a los asesinos y llevarlos ante la justicia, lleve el tiempo que lleve".

El presidente de EE UU, Barack Obama, anunció en un comunicado difundido por la oficina de prensa de la Casa Blanca su "enérgica condena" al asesinato del ciudadano británico. "Nuestros corazones están con la familia de David Haines y el pueblo de Reino Unido. Estados Unidos trabajará hombro con hombro con nuestro cercano amigo y aliado en este momento de sufrimiento". El mandatario insistió en que su Gobierno continuará trabajando para establecer una coalición para destruir al Estado Islámico y acabar "con esta amenaza para nuestro países, esta región y para todo el mundo".

David Haines, de 44 años, es originario de Perthshire (Escocia) y tiene dos hijas. Antes de ir a Siria había realizado tareas humanitarias en los Balcanes, Libia y Sudán del Sur. En el momento de su secuestro, trabajaba en la Agencia de Cooperación Técnica y Desarrollo (ACTED). Justo ayer su familia había pedido al Estado Islámico que se pusiera en contacto con ellos. La pasada semana, Londres aseguró que estudiaba “todas las posibles opciones” para proteger a Haines.

El siniestro anuncio del Estado Islámico coincide con el fin de la visita a Egipto del secretario de Estado norteamericano, John Kerry. A pesar de ser uno de los aliados más sólidos en Oriente Próximo, El Cairo no ha querido implicarse de manera firme en la alianza internacional contra los yihadistas. Kerry agradeció al presidente Abdelfatá al Sisi que se uniera el pasado jueves —junto a otras nueve naciones árabes y Turquía— a la coalición contra el EI impulsada por el presidente de EE UU. Sin embargo, como la mayoría de países firmantes, ese compromiso no se ha traducido en acciones concretas.

El Gobierno de Al Sisi considera “ilógico destinar recursos contra el EI que son necesarios para Egipto dentro de una batalla interna”. Y aunque no detalló su grado de cooperación con la alianza, los medios locales dan por hecho que no habrá envío de tropas ni ayuda militar.

“Saben quién soy y por qué estoy apareciendo ante ustedes”

La cautela impera ante el secuestro de reporteros, por lo que es difícil saber cuántos están en manos de radicales en Siria e Irak. Reporteros Sin Fronteras estima que son 29, entre ellos nueve extranjeros. El Comité para la Protección de la Prensa (CPJ) rebaja la cifra a una veintena, la mayoría sirios.

A mediados de agosto, el Estado Islámico difundió un vídeo que mostraba la decapitación del reportero estadounidense James Foley, natural de Rochester, en el Estado de New Hampshire, y graduado en la escuela de periodismo de Medill (Illinois). Foley fue secuestrado por un grupo de militantes yihadistas en la provincia de Idlib el 22 de noviembre de 2012. En la noche del martes 19 de agosto se supo que James Foley, un reportero freelance que trabajaba para Global Post y la agencia France Presse, había sido asesinado por sus verdugos como represalia por el ataque de la aviación norteamericana a posiciones del Estado Islámico en Irak.

Tras varias amenazas, dos semanas después, el 2 de septiembre, los yihadistas mostraron en otro vídeo la ejecución del reportero Steven Joel Sotloff, de 31 años, capturado en Siria en agosto de 2013. Durante los dos minutos y 46 segundos que duraba la grabación, titulada “Un segundo mensaje para América”, Sotloff, arrodillado y vistiendo un uniforme naranja, habla, con una tranquilidad brutal, para definirse como “el precio a pagar” por la intervención de EE UU en Irak. “Soy Steven Joel Sotloff. Estoy seguro de que a estas alturas saben exactamente quién soy y por qué estoy apareciendo ante ustedes”.

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