Treinta países deciden usar “todos los medios, incluidos militares”, contra el EI

Cazas franceses realizan ya vuelos de reconocimiento sobre posiciones yihadistas en Irak

La treintena de países que participaron en la Conferencia Internacional sobre la Paz y Seguridad en Irak este lunes en París se ha comprometido a poner en marcha con urgencia “todas las medidas necesarias para luchar eficazmente contra el Estado Islámico”, incluida “una ayuda militar apropiada”. Es la principal conclusión del comunicado conjunto de esta cumbre convocada por el presidente François Hollande, que pretende para Francia un papel preponderante en la respuesta internacional contra los yihadistas con Estados Unidos en primera línea.

Los reunidos no concretaron cuál será el grado de participación de cada cual, que incluye bombardeos aéreos, colaboración de servicios secretos, ayuda humanitaria o control de fronteras para evitar llegadas de combatientes extranjeros. El ministro francés de Exteriores, Laurent Fabius, alertó de que son 51 los países de donde salen yihadistas para sumarse al EI. Solo de Francia se han trasladado ya más de 900.

El presidente de Irak, el kurdo Fuad Massum, tampoco hizo peticiones concretas, más allá de repetir que los apoyos aéreos son vitales para su Ejército y de lanzar una angustiosa llamada al apoyo internacional tras describir los salvajes ataques yihadistas que incluyen "una purificación religiosa".

Entre los participantes en la cita han destacado los ministros de Exteriores de los cinco países miembros permanentes del Consejo de Seguridad, así como 10 Estados vecinos de Irak y Siria, donde se asienta el EI. Se trata de Arabia Saudí, Bahréin, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Líbano, Jordania, Kuwait, Omán, Qatar y Turquía. También han participado representantes de la ONU, la UE y la Liga Árabe.

El gran ausente ha sido Irán, que se opone a toda acción militar en Siria. Tanto Hollande, que pidió compromisos “claros” a los reunidos, como el comunicado final se refieren en todo momento a acciones en Irak. No hay mención a Siria, donde el EI tiene su cuartel general. Tanto Rusia como Irán rechazan toda intervención militar de la comunidad internacional en ese país. No obstante, el ministro iraquí de Exteriores, Ibrahim Al Yafari, agradeció en París a Irán sus iniciales apoyos para frenar al EI en agosto.

La coalición internacional interpreta que ya tiene un respaldo jurídico internacional para emprender acciones de fuerza contra el EI. Se basa, como el lunes recordaron el presidente Hollande y su ministro Fabius, en que el actual Gobierno iraquí ha solicitado la ayuda militar. “No necesitamos tropas en tierra, pero sí apoyo y cobertura aérea”, reiteró de nuevo en París el presidente iraquí.

Además, los asistentes a la conferencia de París recordaron que el Consejo de Seguridad de la ONU ya señaló en una resolución el 15 de agosto que las acciones de los yihadistas en Irak constituyen una amenaza contra la seguridad internacional. “Un peligro extremo”, en palabras de Fabius, quien añadió que el EI “ni es un Estado ni representa al islam”.

Pese a ese supuesto respaldo, varios países representados en la cumbre indicaron su deseo de que Naciones Unidas dé nuevos pasos para reafirmar y alejar toda duda al respecto. Un portavoz oficial francés señaló a este periódico que “sería deseable” un paso más concreto de la ONU y que París espera que se produzca en las próximas semanas.

El principal escollo reside en que los participantes en la coalición están convencidos de que las acciones militares en Irak contra el EI no supondrán la derrota de los yihadistas si no van acompañadas de ataques también en Siria. En este caso, Rusia, presente en la conferencia de paz, ya ha advertido que rechaza de plano toda intervención en Siria. Además, ni el presidente sirio, Bachar el Asad, la ha solicitado ni varios países, como Francia, la desean ante la hipótesis de que el uso de la fuerza contra los yihadistas acabe reforzando al régimen de Asad.

Francia, que no participó en la invasión de Irak en 2003 y ahora en cambio ya ha hecho cuatro entregas de armas a los kurdos y mantiene instructores militares sobre el terreno, dio el lunes otro paso en su propia estrategia de avanzadilla europea en el conflicto. Cazabombarderos Rafale con base en Abu Dabi realizaron por la mañana más de una decena de vuelos sobre Irak para seleccionar posibles objetivos del EI a ser bombardeados. La operación la supervisó en la propia base el ministro francés de Defensa, Jean-Yves Le Drian, que acompañó el viernes a Hollande en su visita a Bagdad y Erbil.

“La amenaza global merece una respuesta global” y “Francia aportará su parte”, había señalado Hollande al inicio de la conferencia. “No hay tiempo que perder”, agregó. “Esto afecta a todo el mundo”, declaró Fabius al término de la reunión. “No hay otra opción que la de defenderse”, enfatizó. Para Irak, como señaló su ministro de Exteriores, la cumbre de París ha dejado zanjado un principio fundamental: “Ningún país del mundo será abandonado a su suerte si es atacado por una organización terrorista”.

Al valorar los resultados de la conferencia de paz de París, el ministro Fabius declaró: “Son treinta países que están entre los más poderosos del mundo y que están en situaciones geográficas e ideológicas diversas, pero todos dicen estar decididos a luchar contra el EI”.

Los compromisos de los aliados

A la cumbre de París han acudido representantes, en su mayoría ministros de Exteriores, de los siguientes países: Alemania, Arabia Saudí, Bahréin, Bélgica, Canadá, China, Dinamarca, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, España, Estados Unidos, Francia, Irak, Italia, Japón, Jordania, Kuwait, Líbano, Omán, Holanda, Qatar, Noruega, República Checa, Reino Unido, Rusia y Turquía. Ninguno ha concretado en la cumbre su grado de participación. Estos son los compromisos que ya habían adquirido:

Estados Unidos bombardea las posiciones del Estado Islámico en el norte de Irak desde el 8 de agosto. El presidente, Barack Obama, anunció la semana pasada su disposición a ampliar los ataques aéreos a Siria.

Canadá ha desplegado decenas de soldados en el norte de Irak y asesora a las fuerzas kurdas.

Francia ha entregado armas a los peshmergas y ha enviado a Erbil (norte de Irak) 58 toneladas de ayuda humanitaria. El presidente francés, François Hollande, prometió ayudar militarmente a Irak en su lucha contra el EI, aunque sin más precisión.

Reino Unido ha entregado armas a las fuerzas kurdas. Aunque no ha concretado si participará en los ataques aéreos, el primer ministro británico, David Cameron, aseguró que adoptará “todas las medidas necesarias”.

Australia ha anunciado el envío de 600 militares.

Alemania ha prometido enviar armamento, en concreto, 30 sistemas de misiles antitanque, 16.000 rifles de asalto y 8.000 armas de fuego.

Italia entregará armas pequeñas y ametralladoras.

España está “esperando” saber qué se necesita, según explicó el ministro de Exteriores. El Gobierno baraja entregar 25.000 fusiles que tiene almacenados desde hace más de una década.

Albania, Polonia, Dinamarca y Estonia entregarán equipo militar.

Arabia Saudí dará 500 millones de dólares al Alto Comisionado para los Refugiados de la ONU y Kuwait, otros 10 millones de dólares de ayuda humanitaria.

Turquía ha prometido más de 100 camiones de ayuda humanitaria y un campamento refugiados cerca de Dohuk, en el norte de Irak.

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