Nueva York se moviliza por los menores inmigrantes

El Ayuntamiento y la Asamblea toman medidas inéditas ante los procedimientos urgentes de expulsión de Obama

Migrantes latinos en un barrio de Nueva York. Seth Wenig

El Ayuntamiento de Nueva York y la Asamblea del Estado se movilizaron este martes ante el drama de los miles de menores indocumentados llegados solos a Estados Unidos. En una medida sin precedentes, personal de los departamentos municipales de Inmigración, Educación y Salud ofrecerán servicios directos a los chicos y a sus familias en la Corte Federal de Inmigración de la ciudad, según anunciaron el alcalde, Bill de Blasio, y la responsable de asuntos migratorios del Ayuntamiento, Nisha Agarwal. Las autoridades intentarán también localizar a los chicos en sus barrios y en las escuelas con la misma misión.

Al mismo tiempo, legisladores del Estado celebraron una sesión en Nueva York para oír a personas y organizaciones involucradas en el problema. En dicha audiencia, los miembros de la Asamblea anunciaron su voluntad de tomar las medidas necesarias para que los chicos disfruten de las mejores condiciones posibles. Representantes de las asociaciones de voluntarios que ofrecen asistencia legal y de todo tipo a los menores (Legal Aid Society, Catholic Charities Community Services, The Door, Safe Passage Project at New York Law School y American Immigration Lawyers Association) pidieron a la Asamblea una inversión de al menos 24 millones de dólares para poder hacer su trabajo en condiciones.

Tanto las medidas del Ayuntamiento como las promesas de la Asamblea constituyen una enmienda a las políticas del presidente Barack Obama, quien ordenó a los tribunales federales procedimientos urgentes para expulsar del país a los menores indocumentados, en una medida que pretende desmotivar a todos aquellos que aguardan una oportunidad en sus respectivos países de Centroamérica. Asimismo, Obama aplazó cualquier reforma migratoria hasta después de las elecciones legislativas de noviembre.

En Nueva York, los funcionarios municipales informarán a los menores y a sus representantes o familiares sobre cómo matricularse en colegios públicos, les ofrecerán programas de aprendizaje de inglés y les asesorarán para acogerse al programa de salud Child Health Plus, así como información sobre otros servicios de salud mental para aquellos casos que lo requieran. El hecho de que la ayuda se realice sobre el terreno, en los juzgados, responde a que desde mediados de agosto la Corte Federal de Inmigración de Nueva York está citando a los menores y a sus familias para un procedimiento acelerado de deportación. Desde enero de este año, unos 60.000 niños indocumentados solos han cruzado la frontera de México procedentes de Centroamérica. Nueva York es el segundo Estado del país, después de Texas, con mayor número de chicos sin papeles acogidos (4.244).

“Esos chicos han venido aquí porque tienen familia en Nueva York y es nuestra responsabilidad hacernos cargos de ellos. Los Estados y los Ayuntamientos deben hacer todo lo que puedan por ayudar a las comunidades de inmigrantes. Espero que la respuesta de la ciudad de Nueva York ayude a construir una aproximación más humanitaria en los procedimientos judiciales para dar a los chicos estabilidad y seguridad”, declaró el alcalde De Blasio.

“Cualquier niño tiene derecho a una educación de calidad. Nuestro compromiso es dar esa educación a estos chicos que han escapado de la violencia de su país. Los departamentos de la ciudad nos hemos unidos para cubrir las necesidades específicas de estos estudiantes para que puedan prosperar en las aulas y más allá”, señaló la responsable del Departamento de Educación, Carmen Fariña, hija de inmigrantes gallegos.

“El tribunal de inmigración nos ofrece la posibilidad de acceder a una población difícil de localizar”, explicó Nisha Agarwal. “Mientras que en otras jurisdicciones estos expedientes judiciales especiales para los menores no acompañados se han convertido en una vía de expulsión rápida, en Nueva York estamos afrontando el problema con un enfoque diferente. Por un lado están los servicios municipales. Por otro, las organizaciones de voluntarios de asistencia legal, que están haciendo un trabajo heroico para que esos niños pueda ver defendidos sus derechos con garantías”.

El presidente de la Asamblea Estatal, Sheldon Silver, destacó el valor de la reunión mantenida en Nueva York. “La Asamblea se compromete a encontrar la mejor manera de ayudar a estos niños que han llegado aquí afrontando extraordinarias dificultades e incertidumbres, y buscando la ayuda de sus familias en el camino hacia una vida mejor”. La Defensora del Pueblo de Nueva York (Public Advocate), Letitia James, fue muy clara: “La decisión de acelerar los trámites de deportación no nos puede impedir que niños inocentes reciban la ayuda que necesitan. Felicito al Ayuntamiento”.

“Mientras Washington permite que el problema migratorio se estanque, el Consejo Municipal de Nueva York renueva su compromiso de hacer frente a los desafíos de las familias indocumentadas. Apoyamos plenamente los esfuerzos del Ayuntamiento por ayudar a estos chicos en lugar de dejarlos solos y aislados en los tribunales de inmigración”, declaró la presidenta del Consejo Municipal, la puertorriqueña Melissa Mark-Viverito, la primera latina en ocupar un puesto semejante.

“Estos niños probablemente serán residentes a largo plazo del estado de Nueva York", dijo monseñor Kevin Sullivan, de Catholic Charities, a los legisladores neoyorquinos. “Por favor, inviertan en estos niños para que podamos asegurar su futuro”, agregó. Según Sullivan, dos tercios de los menores llegados a Nueva York podrían acogerse al asilo especial para aquellos que han sufrido abandono, abusos o desatención y tienen menos de 21 años. Varios abogados reclamaron a los diputados psicólogos y psiquiatras que hablen español, ya que los niños a veces presentan traumas por los sufrimientos vividos en su largo camino hacia Estados Unidos a través de varias fronteras.

Las medidas anunciadas por el Ayuntamiento provocaron una cascada de declaraciones de apoyo de políticos neoyorquinos demócratas en Washington. “Estados Unidos ha defendido durante mucho tiempo a los que huyen de la persecución y la violencia en todo el mundo, y esta situación no debe ser diferente”, dijo el congresista demócrata Joe Crowley. “Algunos de mis colegas en el Congreso han respondido a la gran afluencia de niños con leyes más severas. Claramente, no es la respuesta”, añadió su colega de partido Elliot Engel. “Mientras los niños están a la espera de que sus casos sean analizados, tenemos que asegurarnos de que están recibiendo una educación adecuada, atención sanitaria y servicios sociales", dijo la congresista Carolyn Maloney. “Me alegro de que Nueva York está sirviendo como modelo para la nación mediante la presentación de un plan innovador e integral”.