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Francia entra en guerra contra los yihadistas del Estado Islámico en Irak

Cazabombarderos Rafale con base en Abu Dabi destruyen un arsenal del EI cerca de Mosul

Imagen difundida por el Ministerio de Defensa francés del antes y después del ataque. Reuters

Francia entró en la mañana del viernes en guerra con los yihadistas en Irak. Dos cazabombarderos Rafale con base en Abu Dabi destruyeron un arsenal de armas situado en las cercanías de Mosul, al noreste de Irak, según un comunicado del palacio del Elíseo. Con esta acción, Francia se convierte en el primer país europeo en atacar objetivos yihadistas del Estado Islámico y el primero también en sumarse a la opción militar emprendida el mes pasado por EE UU. Los bombardeos continuarán en los próximos días, pero París descarta la presencia de tropas de tierra y su participación en operativos militares en Siria, donde el EI tiene su cuartel general.

“A las 09.40 de esta mañana, nuestros aviones Rafale han realizado un ataque contra un arsenal del Estado Islámico en el noreste de Irak. El objetivo ha sido alcanzado y destruido totalmente. Las operaciones continuarán en los próximos días”, señaló el Elíseo. El Gobierno informará de los detalles al Parlamento la semana que viene.

Desde que Hollande llegó a la presidencia en la primavera de 2012, es el tercer conflicto armado en el que Francia se involucra, tras las operaciones en Mali y República Centroafricana, también contra yihadistas. Hace un año, estaba decidido también a participar en la guerra de Siria, pero no lo hizo porque Washington se retiró a última. Hollande aún critica ese gesto de EE UU, que ahora agradece a París que se involucre en Irak.

En el ataque participaron dos cazas de la base Al-Dhafra, al sur de Abu Dabi, que lanzaron bombas guiadas por láser GBU 12 de fabricación estadounidense, según informaron fuentes oficiales del Ministerio de Defensa, así como un avión de reabastecimiento en vuelo C-135 y otro de patrulla marítima Atlantique 2, encargado de dirigir a los cazas hacia su objetivo y de evaluar los daños. Defensa no informó si hubo víctimas mortales, pero sí de que no había habido “daños colaterales”, es decir, que ningún civil había sido alcanzado.

Los ataques aéreos franceses comenzaron menos de 24 horas después de que Hollande, anunciara que el Consejo de Defensa había autorizado el inicio de la operación. Los Rafale habían realizado vuelos de reconocimiento el lunes y el jueves para determinar objetivos. París ya había dejado claro que, aunque actúa en coordinación con Estados Unidos, que bombardea al EI desde el 8 de agosto, se reserva el derecho a elegir sus objetivos con plena autonomía.

“Francia va a ejercer su responsabilidad”, había dicho Hollande el jueves al anunciar que los inminentes ataques. El lunes, el presidente organizó en París la Conferencia de Paz y Seguridad sobre Irak. A su término, 30 países respaldaron “todas las medidas necesarias para luchar eficazmente contra el Estado Islámico”, incluida “una ayuda militar apropiada”.

Hollande anuncia más operaciones pero excluye tropas de tierra y acciones en Siria

Hollande ha pedido que el resto de países europeos que también participen, en diferentes niveles, en la coalición internacional para ayudar a Irak. El jueves señaló que “la carga debe ser repartida” porque “la seguridad de Europa no puede ser solo confiada a un país u otro” dado que “es el mundo entero el que está gravemente amenazado”.

Francia ha tomado la delantera europea en este conflicto desde el inicio. Fue el primer país que envió armas a los kurdos iraquíes para frenar el avance yihadista. Ya ha hecho cuatro entregas, sobre todo de cañones de 20 milimetros de calibre y de ametralladoras pesadas. Varias decenas de militares franceses entrenan en Irak a los kurdos en el manejo de ese material.

Uno de los argumentos utilizados por Hollande para mantener este protagonismo frente a los yihadistas y para pedir la participación de otros países de la UE está basado en la presencia de ciudadanos franceses entre los combatientes del EI, un hecho que también afecta a numerosos países del continente, como España, que aún no ha definido su aportación a la coalición.

Según fuentes oficiales, un millar de ciudadanos franceses ha partido a Siria e Irak para combatir con los yihadistas, pero otras fuentes duplican la cifra. La policía calcula que más de un centenar ha regresado. Uno de ellos, Mehdi Nemmouche, como recordó Hollande, está detenido como autor del asesinato de cuatro personas en el museo judío de Bruselas.

Francia, en todo caso, ha insistido en que no aportará tropas de tierra en este conflicto ni actuará en Siria, una opción no descartada por EE UU. “No iremos más lejos. Solo intervendremos en Irak”, ha dicho Hollande. “No podemos, a pesar de la presencia del EI en Siria, sostener un régimen. [El del presidente de Siria Bachar] El Asad y ellos se refuerzan mutuamente”.

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